<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862</id><updated>2012-02-17T00:08:43.130+01:00</updated><category term='sexo'/><category term='enfermedad'/><category term='postre'/><category term='tiempo'/><category term='ventana'/><category term='mano'/><category term='conquistas'/><category term='restaurante'/><category term='elección'/><category term='teléfono'/><category term='violencia de género'/><category term='querer'/><category term='príncipe azul'/><category term='citas'/><category term='saliva'/><category term='soltería'/><category term='egoismo'/><category term='policía'/><category term='prostitución'/><category term='desánimo'/><category term='celos envidia'/><category term='pereza'/><category term='amistad'/><category term='creatividad'/><category term='amar'/><category term='vejez'/><category term='amante'/><category term='mentiras'/><category term='separación'/><category term='desconcentración'/><category term='herida'/><category term='libertad'/><category term='francés'/><category term='Vuelo'/><category term='fiesta'/><category term='gata'/><category term='plata'/><category term='pareja'/><category term='beso'/><category term='amor'/><category term='éxito'/><category term='piel'/><category term='deseo'/><category term='sentimientos'/><category term='boca'/><category term='insultos'/><category term='soledad'/><category term='golpes'/><category term='mensaje'/><category term='enfado'/><category term='gozar'/><category term='muerte'/><category term='noviazgo'/><category term='plato'/><title type='text'>The Bubble</title><subtitle type='html'>La esfera
de Eva Navarro Puchaes</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>31</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-4040377529127440905</id><published>2011-10-17T19:21:00.004+02:00</published><updated>2011-10-17T19:44:25.691+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desánimo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soledad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='boca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='separación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'># 31. Torero.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-2PyxeOyytWQ/Tpxk1dCgvZI/AAAAAAAAAO0/4X2c8aATu4Q/s1600/Torero.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-2PyxeOyytWQ/Tpxk1dCgvZI/AAAAAAAAAO0/4X2c8aATu4Q/s400/Torero.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5664513300816248210" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto:  G. Brandy y E. Navarro, de la serie "Figues turques"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ensimismada, perdida, observó que pasaba al lado del escaparate de una agencia de viajes.  Se detuvo y miró los atractivos destinos que anunciaban. Entró.  Había dos mujeres tras sendas mesas de despacho, una que rondaría la treintena y otra que no llegaba a los cincuenta.  Se sentó frente a la más veterana.&lt;br /&gt;- Estoy atravesando una crisis matrimonial y creo que necesito tomar cierta distancia, de tiempo y espacio, para encontrar una solución cuanto antes.&lt;br /&gt;La empleada miraba atónita, sin idea del derrotero que tomaría la cliente, y sin atreverse a intervenir.&lt;br /&gt;- Entonces... bueno: contamos con dos opciones.  En la primera, tengo un ex-novio que dirige el casino de Budapest.  Me llama constantemente para invitarme a pasar unos días allí, a todo lujo y gastos pagados.  En la segunda, tengo un hermano que vive en Venezuela y hace mucho que anima a la familia a que vayamos a visitarle.  Necesito un pasaje de avión, eso es todo.  Lo que no sé es dónde ir.&lt;br /&gt;- En mi modesta opinión - balbuceó la agente- creo que si lo que quiere es aclararse las ideas respecto a su matrimonio, quizá visitar a un antiguo novio no ayude mucho, y puede que incluso se líe usted más...&lt;br /&gt;Miraba directamente a los ojos, acostumbrada como estaba en los últimos años a no encontrar respuestas a la falta de interés que manifestaba su esposo, buscaba el más mínimo gesto que expresara algo.&lt;br /&gt;- Tiene toda la razón -dijo de inmediato-. Quiero un pasaje para Caracas.&lt;br /&gt;- ¿Para cuándo sería?&lt;br /&gt;- ¿Cuál es el próximo vuelo?&lt;br /&gt;- En dos días, el sábado.&lt;br /&gt;- Vale, para el sábado entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;******&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  A las 6h15, dejó una nota manuscrita para su marido sobre la mesa del comedor, y salió del apartamento para reunirse con el taxista que le esperaba, puntual.  En la terminal del aeropuerto de Barajas, los paneles de información anunciaban retraso del vuelo a Caracas.  Cercana la hora en que debía salir, no había novedades.  En el despacho de la compañía, un grupo desordenado de gente hablaba con los dos empleados, parapetados tras la ventanilla.  El retraso era indefinido, lo único que sabían era que no sabían nada, y la inquietud de los pasajeros aumentaba a la par que el tono de voz y las protestas.&lt;br /&gt;- No he venido aquí para discutir con desconocidos, eso faltaba -dijo para sí- Lo que es, es, y lo que sea será.  Yo me quedo aquí quietecita, que ya me enteraré sin mover un dedo.&lt;br /&gt;Observaba la gente con desgana, sin reflexiones, sin interés.  Paseaba la mirada entre carritos de maletas y piernas apresuradas.  La vida existía fuera de aquel nido de desamor y desencuentros en el que se alojaba.  El mundo seguía girando a la vez que su existencia se consumía en la indiferencia y en la búsqueda de una razón que explicara por qué, teniéndolo todo, no tenía nada.  Sólo vacío, excepto en su cabeza.  Sus pensamientos le atormentaban hasta el punto de haber perdido el sueño.  Se sentía como un ratón de laboratorio, abandonado a su suerte en un laberinto estúpido, diseñado para agotarla y hacerle enloquecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Transcurridas dos horas de la prevista para el despegue, el pasaje se repartía entre los mostradores de la compañía y el del bar-cafetería. La compañía venezolana les hospedó en un hotel junto al aeropuerto, hasta nueva orden.  Le asignaron una habitación que compartía con dos vascas sexagenarias, alegres como castañuelas y con un pedo simpatiquísimo a base de cubatas.  Después de la cena, se quedó sola mientras que sus compañeras bajaron al bar.  Asomada a la terraza, la tarde era tórrida y anaranjada.  En el balcón de la habitación de al lado, un joven con cabello largo recogido en coleta estaba apoyado en la barandilla, mirando la tarde pasar, como ella.&lt;br /&gt;- Buenas tardes, señorita. -dijo con acento venezolano.&lt;br /&gt;- Buenas tardes.&lt;br /&gt;- Me parece que somos pasajeros del mismo vuelo. ¿Seguimos sin tener noticias de cuándo salimos?&lt;br /&gt;- Mmm, eso me temo.  Mis compañeras me tendrán al corriente si hay algo nuevo.&lt;br /&gt;- ¿Sola?&lt;br /&gt;- ¿Solo?&lt;br /&gt;- Sí... y es sorprendente que una mujer como usted lo esté.&lt;br /&gt;- Temporalmente.&lt;br /&gt;- ¿Puedo hacer algo para que deje de estarlo? Nada me gustaría más que acompañarle.&lt;br /&gt;"Rápido, piensa, actúa" -se dijo- "¿Qué puede pasar? Nada. Nada malo ¿Hago daño a alguien? No. Listo."&lt;br /&gt;- Invitarme a un agua con gas de tu mueble-bar.&lt;br /&gt;- ¿Cómo no? ¡Eso está hecho! -respondió sin pensar el venezolano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La puerta estaba abierta, el muchacho la sostenía con gesto cortés y sonrisa de bienvenida.  Ella pasó sin más hasta el fondo, los saludos ya estaban hechos.  Se detuvo en el quicio de la puerta del balcón, que permanecía abierta.  La puesta de sol avanzaba, y el cielo se cubría de tonos más rojizos.  Recordó que no estaba sola y, por no parecer descortés, hizo un esfuerzo y dijo lo primero que le vino a la cabeza.  Quizá lo único que tenía en la cabeza en ese momento.&lt;br /&gt;- Me gusta el rojo.&lt;br /&gt;- A mí también; para mí es el color de la vida y de la muerte.  Soy matador.  Recién termino una gira de corridas en España y regreso a mi país por un mes. Luego torearé en México, hasta fin de la temporada americana.&lt;br /&gt;- Qué interesante, tendrás muchas cosas curiosas que contar. Adelante, soy toda oídos -dijo en el tono de las conversaciones de ascensor.&lt;br /&gt;- No me amerite* sin más.  Puedo contarle de toros, entrenamientos, ganaderías, cuadrillas, apoderados... un día llegará en el que pararé pero, por ahora, aprovecho la ola, que la vida te trae cosas que debes saber aprovechar.  Pero usted, catira* desconocida, usted sí que es un enigma.&lt;br /&gt;  La mujer-enigma sonrió de medio lado, más una mueca que una sonrisa.&lt;br /&gt;- Soy un gran enigma, en efecto -dijo con sorna-.  Ahora mismo, al pasar frente al espejo de la mesilla, me he visto y me he dicho: "¡Qué aspecto de enigma que tengo hoy, caramba!"&lt;br /&gt;- Ja, ja, ja.  Un peculiar sentido del humor sí que tiene.  Pero no lo niegue: usted no es común.  No parece que viaje ni por trabajo ni por placer -poco equipaje, no lleva maletín-. Tan linda, sola. No quisiera parecer metiche* ¿De dónde viene, qué busca? Elegante, no lleva prisa, porque la esperan.  No escapa, pero persigue.  Usted me gusta, me gusta burda*, ssseñora -añadió cuando observó la marca del sol del anillo de casada, que se había quitado antes de salir de casa.&lt;br /&gt;- Vaya, todo eso lo deduces de un vistazo rápido desde que he entrado por la puerta de tu habitación.&lt;br /&gt;- Todo eso desde que la ví a usted esta mañana, delante del despacho de la compañía.&lt;br /&gt;- Éramos muchos, no me fijé en nadie.&lt;br /&gt;- Yo no podía mirar otra cosa que no fuera usted.  Usted... usted despide luz, es una estrella; está rica.&lt;br /&gt;- Vamos a ver si nos entendemos, antes que nada.  Eres muy joven para que te hable de usted.  Yo no tengo edad para que lo hagas sin sentirme sospechosamente aludida.&lt;br /&gt;- Es costumbre, es mi manera.  No se moleste, le ruego.  No sólo es joven, también es muy hermosa, es hermosa como una flor hermosa.&lt;br /&gt;- Ya, claro... - dijo mirando de nuevo al día que se extinguía.&lt;br /&gt;- Ja, ja, ja... Un poco descreída la veo, mamacita linda.  Sepa que entró en el cuarto y lo llenó de un aroma deliciosa.  Pareciera que me hubiera mandado el cielo un regalo de despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella pensaba en su marido. Si una vez, de cuando en cuando, se le hubiera caído de la boca un "qué guapa estás" o un "qué bien te sienta ese vestido", un "qué suave es tu pelo", un "qué bien hueles".  Si al menos alguna vez hubiera notado sobre sí una mirada de admiración por su feminidad.  Si en alguna ocasión hubiera observado en él un gesto embelesado, quizá una mínima parte de los que descubría a diario en otros hombres a quienes ni siquiera conocía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El torero empezó a desabrocharse la camisa.  Ella seguía sus movimientos sin apartar la vista, sin sorpresa, sin frío ni calor, sin prejuicios, como espectadora de la imagen en la que ella misma era protagonista.  Sin planes.&lt;br /&gt;- Mis excusas... ¿Cuanto es que nos llevó el aeropuerto?  Yo viajé dos horas de carretera hasta llegar, y dormí muy poco. Estuvimos festejando desde antier con los muchachos la despedida, y entre la espera y toda la vaina del bululú* que se armó y de andar de acá para allá, me hace falta una ducha para despejarme.  Pensé echarme un camarón*, pero eso fue antes de verla en el balcón. Le invito a que se sirva usted misma, la nevera está muy completica.  Salgo enseguida.&lt;br /&gt;- Por mí está bien... adelante, no hay prisa -se limitó a contestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Así lo hizo.  La mujer decidió sustituir el agua con gas por un benjamín, que repartió en dos copas.  Acercó una al matador, que se deshizo en agradecimientos por la atención.&lt;br /&gt;- ¡Qué chévere*! No acostumbro tomar*, pero hoy es otra cosa, su compañía convierte el día en feriado*.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella pensaba en su marido.  Se lamentaba de que, cuando le daba las gracias por algo, lo hiciera con el tono de rutina y el formalismo típico de esas firmas descuidadas que se estampan en un "Visto bueno".  Se sentía como aquellos zapatos desparejados, rotos, torcidos, que se encuentran en sitios inverosímiles, en una cuneta, en un solar abandonado, en un descampado de las afueras.  Tuvo una historia, fue elegida, tuvo un compañero, tuvo un estreno gozoso, una historia recorrida, muchos pasos caminados.  Sin propósito ni destino, sin sentido, se sentía repudiada, descastada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La luna hizo su aparición en escena, retomando el tono rojizo del sol desaparecido que iluminaba a otros, en otro lado.&lt;br /&gt;- Me gusta el rojo -dijo de nuevo, esta vez con una sonrisa mejor dibujada, mirando el cielo.&lt;br /&gt;- A mí también, más si es el de su boca. También ese rojo significa vida y muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El diestro se acercó sin reserva, apartó un mechón de cabello del hombro de la mujer, y miró en la misma dirección que ella, a la luna.  A la vez que el satélite perdía el rubor, el estado de ánimo de la viajera se iba aclarando, se desteñía de la pasión con la que vivía el fraude de un matrimonio que, cada minuto que pasaba, tomaba matices de irreal e ilusorio.&lt;br /&gt;- Pero el blanco, ese blanco que ciega, el blanco de su piel... ese blanco parece de ensueño -añadió el hombre moreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Sus miradas se encontraron, frente a frente.  Se cruzaron y clavaron entre sí las pupilas como alfileres, penetrando hasta alzanzar sus pensamientos con la tenue luz que les rodeaba.  Una sensación punzante de alivio y sosiego se apoderó de la fugitiva.  Los labios del muchacho descansaron sobre el hombro recién despejado, los ojos de la mujer habían dado su aprobación.&lt;br /&gt;- ¿Qué buscas tú, matador? ¿Qué me propones?&lt;br /&gt;- Quiero que el deseo que me ha despertado le llegue hasta lo más hondo. Quiero que el día no se marche sin que yo quede en su memoria, mis caricias en su piel, que el tiempo pasa cargado con lo que cada uno le entrega.  Quiero que después me dé usted su bendición... para amarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella pensaba en su marido.  Tantos días -¡madre mía!- de esperarle. Tantas noches desesperantes, deseando que sintiera deseo.  "Se dice hacer el amor, y tal. Ya sé. Vale. Pero hay cuerpo que aguante estos años de rutina severa, constante, abundante, se diría incluso que provocada.  El amor se diluye entonces de manera que no se puede detectar, como partículas gaseosas que se expanden en el aire y se pierden, de forma inevitable.  El amor, hacer el amor, adquiere la misma naturaleza que los sueños que olvidamos apenas nos despertamos.  Sabemos que existieron, pero no conseguimos hilarlos, desaparecen inconexos para siempre.  Queda el sexo doméstico: un contacto tranquilo y confiado, sin chispa, sin llama, aséptico; a ratos -cuando se piensa- triste.  Y después viene la nada.  Nada por aquí, nada por allá.  O lo que es peor: un de tarde en tarde, simplemente por el pudor de la responsabilidad de esa nada aplastante.  Eso es peor.  Desde ese lugar no hay regreso posible.  En efecto, estaba en un punto sin regreso, cualquier otra consideración le llevaría al mismo punto".  Curioso: no había subido al avión y ya conocía su decisión.  Un día de esos regresaría a la agencia de viajes y se lo contaría a la diligente agente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El hombre recorrió con sus labios el hombro, el cuello, el rostro de la catira.  Llegó a su boca, que lamió con apetito, degustando suavemente, como se come una breva madura y dulce.&lt;br /&gt;- Esta corrida va por mí, señores -se dijo decidida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La melena del muchacho dibujaba lances como el capote, cubriendo a la mujer conforme la recorría con sus labios carnosos y su lengua incandescente.  Acostumbrado a llevar la iniciativa en la arena, se hizo un hueco, y rodeando con un brazo cada pierna, tiró de ella para encontrarse frente a un monte de Venus que bien podía ser un volcán un momento antes de una gran erupción. En el primer tercio el diestro encontró al toro noble y acudiendo*. Ante el jinete, con una de las más bellas cualidades de su bravura; ella se arrancó de largo* -de tan lejos como su sed de amor le trajo hasta el coso- en la suerte de varas. El remate fue certero.&lt;br /&gt;- Dígame si quiere que venga con usted, estoy listo desde que entró por la puerta del cuarto. Pídamelo y vengo, mi amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se sintió morir, más viva que nunca.&lt;br /&gt;Horas después, en el avión, la viajera reposaba su cabeza, bella y durmiente, libre de cargas, sobre el hombro del hombre que había despertado a la mujer que siempre fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;******&lt;br /&gt;Acudir: Acción del toro de dirigirse al engaño con el que se le cita, sin el ímpetu y la violencia de la acometida.   &lt;br /&gt;Ameritar: Merecer, dar méritos.&lt;br /&gt;Arrancar o arrancarse de largo: Expresión que se emplea, haciendo referencia al toro, cuando éste acude desde larga distancia al caballo en el tercio de varas.&lt;br /&gt;Bululú: Alboroto, tumulto, escándalo.&lt;br /&gt;Burda: Sinónimo de muy o mucho.&lt;br /&gt;Camarón: Sueño breve.&lt;br /&gt;Catire o catira: Persona rubia o rubio(guerita).&lt;br /&gt;Chévere: Estupendo, buenísimo, excelente.&lt;br /&gt;Día feriado: Día festivo .&lt;br /&gt;Metiche: Dicho de una persona, que tiene costumbre de meterse donde no le llaman.&lt;br /&gt;Tomar: Ingerir bebidas alcohólicas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/hLQl3WQQoQ0" allowfullscreen="" width="560" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-4040377529127440905?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/4040377529127440905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/10/31-torero.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/4040377529127440905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/4040377529127440905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/10/31-torero.html' title='# 31. Torero.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-2PyxeOyytWQ/Tpxk1dCgvZI/AAAAAAAAAO0/4X2c8aATu4Q/s72-c/Torero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-2614133451452144698</id><published>2011-09-15T10:28:00.009+02:00</published><updated>2011-10-13T23:42:21.402+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tiempo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pereza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desánimo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creatividad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desconcentración'/><title type='text'># 30. Tiempo amante y verdugo.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-3d3VH5y-T9o/TnG4Uxcl8ZI/AAAAAAAAAOs/NGeBah0cI_E/s1600/IMG_3444.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 395px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-3d3VH5y-T9o/TnG4Uxcl8ZI/AAAAAAAAAOs/NGeBah0cI_E/s400/IMG_3444.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5652501674336842130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"Time goes by" Foto: G. Brandy /E. Navarro&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La lira es una estrofa de cinco versos de siete y once sílabas rimados en consonante distribuidos así: a7,B11, a7, b7, B11. La introdujo a principios del siglo XVI Garcilaso de la Vega con una estrofa que le dio nombre: "Si de mi baja lira...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te busco y me abandonas,&lt;br /&gt;y buscándote me pasan los años,&lt;br /&gt;te olvido y me aleccionas,&lt;br /&gt;¡Cuán cobarde sosaño&lt;br /&gt;que un día me quieras y otro me hagas daño!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alivias y acompañas,&lt;br /&gt;pace ensoñadora tu cercanía;&lt;br /&gt;te rechazo y me engañas,&lt;br /&gt;y así pasan los días,&lt;br /&gt;siendo inevitable tu compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me inquietas y te espero,&lt;br /&gt;¡es esa espera tan desoladora!&lt;br /&gt;me exiges, me libero&lt;br /&gt;revolviéndome en la hora&lt;br /&gt;en que despierta exhausta la escritora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cuido y te bendigo&lt;br /&gt;si de tu contento me ofreces fruto,&lt;br /&gt;me alientas, te persigo,&lt;br /&gt;para en todo minuto&lt;br /&gt;conseguir de ti un provecho absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira que eres maldito,&lt;br /&gt;tiempo entretenido, tiempo rotundo,&lt;br /&gt;porque te necesito&lt;br /&gt;y te quiero fecundo,&lt;br /&gt;siento que te pierdo cada segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los escritores pacientes y a las musas perezosas.&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/vYoet7-qDHI" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" width="420"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-2614133451452144698?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/2614133451452144698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/09/30-tiempo-amante-y-verdugo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/2614133451452144698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/2614133451452144698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/09/30-tiempo-amante-y-verdugo.html' title='# 30. Tiempo amante y verdugo.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-3d3VH5y-T9o/TnG4Uxcl8ZI/AAAAAAAAAOs/NGeBah0cI_E/s72-c/IMG_3444.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-8152835137335308074</id><published>2011-09-03T18:01:00.009+02:00</published><updated>2011-09-03T19:39:49.944+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='querer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amante'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mensaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'># 29. Dos sin tres.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-Rsk72cuIXYI/TmJQqmTOilI/AAAAAAAAAOk/1EAI9Oujo_I/s1600/dos%2Bsin%2Btres.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-Rsk72cuIXYI/TmJQqmTOilI/AAAAAAAAAOk/1EAI9Oujo_I/s400/dos%2Bsin%2Btres.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648165575441943122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Foto: G. Brandy/E. Navarro&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;"Sólo las vides aguantan verdes mientras el resto se muere" La dificultad de ser japonés. Francisco Navarro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amir podría haberse llamado Francisco, o Miguel.  Claro que también pudo haber sido Joystick o Kelvinator, sabido el gusto de algunas familias centroamericanas por condenar a sus vástagos a deletrear de por vida su nombre de pila. Por ser el primogénito varón, su madre pensó que llamarle "príncipe" (en árabe) era sofisticado y exclusivo.  Finalmente, Amir Canales, llegada su familia de Venezuela e instalada en Argentina desde su pronta infancia, con los rasgos mestizos y su color cetrino, pasó a ser el turco, el negro o el indio Canales entre sus amigos y compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Ramiro y Amir se conocieron en la facultad de derecho. El diminutivo de Rami era inversamente proporcional a su altura.  Ambos muchachos tenían en común el gusto por los coches y las mujeres, y en más de una ocasión compartieron los unos y las otras, por separado o a la vez. Pura vida, puro placer. Divino tesoro, aquel tiempo de juventud del que, cercanos los cuarenta, seguían haciendo uso de tanto en tanto, durante periodos en los que sus caminos se cruzaban por los motivos más inesperados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blanca y José Ramiro se conocieron en la delegación madrileña de la multinacional en la que ella trabajaba y él se formaba.  Una conexión inmediata les unió en cuerpo y espíritu, ese espíritu combativo e impulsivo que convierte a algunos niños de familias humildes en jóvenes ejecutivos sin rey ni patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer había sido destinada para una misión comercial de seis meses en la sede de Buenos Aires.  Rami saltó de la alegría cuando supo la noticia, y no tardó en mandar un sms a Amir: "Llega la gallega, un día de estos le hacemos una fiesta dedicada. Estoy seguro de que le gustará. Qué tal un finde en Mar del Plata?".  El negro Canales ya tenía los antecedentes de Blanca: mujer hermosa, clara, directa, apasionada y apasionante.  Blanca sabía de Amir: atractivo y bien dotado, soltero vocacional, generoso y vehemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso del aeropuerto, el coche alcanzó un camino rural, un pedregal que, terminada la jornada de labor, ni siquiera los perros de la finca cruzaban.  Allí se detuvo.  Detrás, la vía del tren escoltada por el camino comarcal, al frente la autovía, a ambos lados las viñas.  Blanca miró a través del techo solar, abierto, y exclamó:&lt;br /&gt;- ¡Qué hermosura de cielo...!&lt;br /&gt;Con su usual naturalidad se quitó la falda. Sin dejar de mirar las nubes rosas y anaranjadas de la puesta de sol, plegó la prenda y la colocó en el asiento trasero. Rami la miraba atento, una mano sobre el volante, la otra apoyada en la ventana abierta.&lt;br /&gt;Hizo lo propio con la camiseta ceñida, que dejaba ver que no llevaba sujetador. Mismo ritual.&lt;br /&gt;- Ahhh... ¿no es hermosa, la vida? Ja, ja... -su risa era fresca, como el canto del agua de una fuente.&lt;br /&gt;Salió del coche, vestida con bragas y sus tacones de vértigo.&lt;br /&gt;Abrió los brazos en cruz, abarcando cuanto podía la brisa templada. Rodeó el vehículo despacio, sorteando sin pestañear el suelo pedregoso bajo sus pies. Una vez frente al coche y con las luces de posición señalándola, se quitó las bragas.  Y ahí, delante, apoyó sus manos sobre el capó y, con un gesto de su dedo índice, invitó al chófer a que saliera.  Sin razones para hacer algo que no fuera obedecer a sus deseos, el hombre se reunió con la silvana de las parras.&lt;br /&gt;Ella tomó asiento; entre sus piernas abiertas, la marca del coche destellaba con las últimas luces del día.  Con una mano en el cuello del hombre tiró de él hacia sí para posar sobre sus labios un beso húmedo; con la otra mano en la bragueta, comprobaba que su amante atendería presto su apetito.&lt;br /&gt;La bella se deshizo de cinturón y pantalón, como quien deshace una cordonera, y comenzó a inclinarse ante el hombre erecto.&lt;br /&gt;- No... ¿qué haces? No, no... -balbuceó intentando cubrirse de nuevo- No me he duchado desde la mañana.&lt;br /&gt;- Dime algo que no sepa, no me niegues lo que conozco y deseo.&lt;br /&gt;- Pero es que...&lt;br /&gt;- El olor a jabón es impersonal, no me dice nada.  Me atrae el olor del hombre conocido y al que quiero.&lt;br /&gt;- ¿Me querés? -preguntó él, un tanto confuso, cediendo en su propósito de volver a vestirse.&lt;br /&gt;- ¡Claro que te quiero! Vaya pregunta... no estoy enamorada, no te hagas ilusiones, pero te quiero, muchísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de poder reaccionar, ella estaba agachada, su rostro apoyado sobre el sexo de su amigo, su boca acariciándolo, su nariz también. La delicadeza de sus gestos, tornándose progresivamente en pasión, agitaron la respiración del hombre.&lt;br /&gt;- ¡Sos una diosa...! -exclamó tras unos instantes Rami, entrecortadamente.  Ella contestaba haciendo honor a su naturaleza divina.&lt;br /&gt;- ¡Vení, vení...! Y le pidió que se levantara, quería mirarla de frente, besar la boca que tanto placer ofrecía.&lt;br /&gt;Algo cayó del bolsillo del pantalón.  Antes de levantarse, la mujer recogió del suelo el iphone del amante aturdido.&lt;br /&gt;- Tenlo a mano -dijo Blanca con media sonrisa burlona- estos cacharros son de utilidad en cualquier momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre no prestó la menor atención al iphone, que ella dejó sobre el capó, convertido este en sede del encuentro internacional.&lt;br /&gt;No era el lugar más cómodo, pero la adaptabilidad de la hembra convertía el lugar más inhóspito en una nube algodonada digna de la misma Heidi.&lt;br /&gt;Él dentro de ella, con vaivenes entre el cielo y la gloria, los besos más hondos, las caricias a presión, las manos exploradoras.  Con una casi estrangulación, la mujer interrumpió el movimiento y, sonriendo como una diablesa, dijo:&lt;br /&gt;- Miremos en la misma dirección...&lt;br /&gt;Se dio la vuelta.  El hombre observó las curvas cerradas y abiertas de sus nalgas, sobre las que puso ambas manos con la firmeza que un capitán imprime al timón.  Miró al cielo dando las gracias con el pensamiento, mientras penetraba la noche abierta de estrellas.  Despacio, ganando ritmo.  Ella dejaba salir el aire por su boca, sin estridencias ni artificios, lo retenía, lo empujaba de nuevo en dirección a las viñas.&lt;br /&gt;- Vamos... quiero más, dame, dame...&lt;br /&gt;Rami vio entonces el iphone al alcance de su mano.  Sin preguntarse qué hacía ahí, lo cogió y lo puso junto al aliento de Blanca.&lt;br /&gt;- Mandale un saludo a Amir, se lo encontrará ni bien abra el correo mañana a la mañana.&lt;br /&gt;Rieron, jugar se les daba bien.  Sin perder el ritmo y sin dejar de expresarlo, Rami le dio al REC.  Blanca comenzó su discurso con los gemidos que llegaban a su garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola Amir... con este mensaje te mando un saludo y mis mejores deseos, como podrás observar... -suspiraba- es una lástima que no estés aquí con nosotros -mmmmmmm- quizá en otra ocasión... espero tengas un buen día, ¿Sí? ¡ohhh, sí!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El placer llegaba, sin espera, sin pudor, plenamente, para ambos...  En la aparente calma que le siguió, Rami apretó el STOP.&lt;br /&gt;De nuevo frente a frente, el deseo no había menguado, la mujer imantada lo impedía.  Rami deslizó la mano entre las piernas de ella, introdujo un dedo, dos, comenzó a moverlos, y las caderas de Blanca marcaban el ritmo.  Su gesto cambió: las cejas fruncidas, los ojos cerrados, la nariz palpitando, los dientes mordiendo su labio inferior.  Apoyaba las manos sobre los hombros de su amante para mantenerse en pie.  La agitación en su interior le hacía perder fuerza en las piernas, al punto de no soportar su propio peso.&lt;br /&gt;Súbitamente, como un manantial a ráfagas, la mujer empezó a derramarse.  El placer se escapaba a chorros por su sexo y a quejidos por su boca.  Parecía que toda ella se licuaba para inundar las viñas.  Rami participaba del espectáculo admirado y delirante.  Tras varios minutos en un climax que parecía no tener fin, encogida sobre sí misma y sobre su amante, finalizada la tormenta, las convulsiones de su cuerpo la cerraban en un abrazo firme y contento.&lt;br /&gt;- Yo también te quiero -dijo Rami.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La habitación del hotel acogió el descanso de los dos amigos.  Blanca exhausta tras el viaje y el recibimiento, Rami con la mirada clavada en la bella durmiente, satisfecho, al poner el despertador recordó mandar un mail para Amir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sala de juntas, desayuno de trabajo con la cúpula de dirección.  Una secretaria terminaba de entrar el café y servía a quien lo solicitaba.  Los asistentes tomaban asiento y abrian carpetas y portátiles.  Amir abrió su correo.  Mensaje audio de Rami; conectó los auriculares y escuchó.&lt;br /&gt;- ¡Grandísimo cabrón! -esputó involuntariamente en voz alta Amir, con el rostro colorado y acalorado, con una tensión en su pantalon impropia de la hora y la situación- ¡Disculpen ustedes! -dijo balbuceando cuando se dio cuenta de que todos los presentes alrededor de la mesa le miraban, atónitos y espectantes- ... alguien me intentó colar un virus por el correo... afortunadamente lo he detenido a tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas horas más tarde, aprovechando la pausa del almuerzo, Amir hizo una llamada.&lt;br /&gt;- Buen día, negro, ¿qué tal andás?&lt;br /&gt;- Pero ¿Vos viste lo que me mandaste? ¡Sos un grandísimo hijo de mil put...!&lt;br /&gt;- Ja, ja, ja, ja... -interrumpió Rami.&lt;br /&gt;- ¿Quién te pensás que sos, Gardell?&lt;br /&gt;- Ja, ja, ja... ¿qué pasó, no te gustó?&lt;br /&gt;- Reí, reí... por poco me arruinás la reunión del mes, flaco, vaya momento para abrir el mensajito.&lt;br /&gt;- Dale, decí la verdad: te encantó.&lt;br /&gt;- Me puso enfermo toda la mañana... Decime ¿Cuando nos juntamos los tres con la gallega?&lt;br /&gt;- Esta vez no, loco.  Esta mina es... es diferente.&lt;br /&gt;- No hablás en serio, ché. ¿Que te pasó, te volviste buen chico?&lt;br /&gt;- Hablo en serio, negro.  A Blanca la quiero para mí.&lt;br /&gt;- ¡Uhhh! No te puedo creer...&lt;br /&gt;- Me podés creer, Amir.  Esta vez somos dos, sin tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Juanma, con cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/2ut4-BrdKUE" allowfullscreen="" frameborder="0" height="345" width="420"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-8152835137335308074?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/8152835137335308074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/09/29-dos-sin-tres.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8152835137335308074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8152835137335308074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/09/29-dos-sin-tres.html' title='# 29. Dos sin tres.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Rsk72cuIXYI/TmJQqmTOilI/AAAAAAAAAOk/1EAI9Oujo_I/s72-c/dos%2Bsin%2Btres.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-1460230787606352643</id><published>2011-05-01T22:58:00.002+02:00</published><updated>2011-05-01T23:25:32.082+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='celos envidia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conquistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='éxito'/><title type='text'># 28. ¡Boba!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-dHdFkFFqa6E/Tb3Pq9vz8BI/AAAAAAAAAOY/zLcNvS4DKWk/s1600/28%2Bboba.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 274px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-dHdFkFFqa6E/Tb3Pq9vz8BI/AAAAAAAAAOY/zLcNvS4DKWk/s400/28%2Bboba.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5601861848555319314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Hay una mujer, una tal Elena, que se cruza constantemente en mi vida por unas cosas u otras, y con su aspecto y voz de tontita me ha plantado cada sentencia que roza lo surrealista...&lt;br /&gt;Después de unos años sin verla, nuestros caminos volvieron a encontrarse. Nuestros hijos iban al mismo colegio, y los mayores a la misma clase.  En una ocasión, durante una cena entre madres, una amiga argentina me hizo un comentario sobre el joven extranjero con el que yo salía en ese tiempo:&lt;br /&gt;- Hoy vi a tu gringuito con vos en el patio, cuando fueron a buscar a los nenes.  No me acerqué para no arruinarle el festín, porque el muchacho te comía con la vista.&lt;br /&gt;Las otras sonrieron y empezaron a prestarnos atención.  Elena intervino:&lt;br /&gt;- Lo que no sé es qué es lo que ha visto en ti.&lt;br /&gt;Escuché los cubiertos de las otras mamás caer en los platos, se hizo un silencio que se podía cortar con cuchillo, y a mí me entró un ataque de risa.  Entre carcajadas, le respondí:&lt;br /&gt;- De verdad que no lo sé pero, seguro, que es algo que no ve en ti.&lt;br /&gt;No quise recibir honores ni menciones por una victoria dialéctica que me habían servido en bandeja, así que no miré a nadie y me serví un poco de vino.  Con todo, la cena resultó más simpática de lo esperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viernes viene a recogerme el padre de un alumno de clases particulares. Sueco, divorciado desde hace dos años.  La semana que le corresponde la guardia del niño me recoge a la salida del trabajo, y después de la clase me trae de nuevo al centro, con su hijo, y cenan fuera. El sueco está muy bueno y es muy mono, como los de Aha, pero sin tupé y con sus cuarenta años bien plantados. El hombre tenía hoy dolor de cabeza y paró para comprar un analgésico al pasar por una farmacia.  Me quedé en el coche.&lt;br /&gt;Por el cristal del escaparate pude ver a Pedro, mi amigo el farmaceútico.  Pedro sale a atender cuando hay demasiada gente para los dos auxiliares que despachan.  No sé si se puede decir que Pedro es gay. Durante la facultad salió con algunas chicas, hasta que terminó enamorándose de su compañero de piso, con quien compartía una infinidad de aficiones y con quien se divertía mucho.  Algo que adoro de Pedro es su agudo sentido del humor, con toque inglés.&lt;br /&gt;También ví por el escaparate a la pobre estúpida de Elena.  Estaba mirando potingues para la cara. Cerré el coche y entré en la farmacia.  Solté un "Buenas tardes" de chica de telediario, que hizo el efecto que esperaba. Guiñé un ojo a Pedro.  Me acerqué al sueco y le dí las llaves del coche.  Le expliqué al oido que había recordado que necesitaba un par de cosas, y me quedé a su lado.  Ni bien terminaban de cobrarle a mi jefe, un claxon sonaba en la calle.&lt;br /&gt;- El coche molesta -le dije con familiaridad- Muévelo, que yo voy en seguida.&lt;br /&gt;El sueco no manejaba el castellano para darse cuenta de que le había tuteado por primera vez.&lt;br /&gt;- Ok, estoy fuera - y sonrió sin saber muy bien porqué.&lt;br /&gt;Justo Pedro se despedía de un cliente.&lt;br /&gt;- Buenas tardes, le dije&lt;br /&gt;La puerta se cerró tras el sueco&lt;br /&gt;- ¡Cariño! - dije yo girando la mirada hacia la salida- oh, bueno...&lt;br /&gt;- Buenas tardes ¿En qué le puedo servir? - me preguntó Pedro&lt;br /&gt;En ese momento, Elena sujetaba un tarro de crema desmaquillante con una mano, mientras que su mirada y su atención estaban clavadas en mis movimientos&lt;br /&gt;- Necesito preservativos&lt;br /&gt;- ¿Alguno en especial? Hay envases de 3 de 6 y de 12.&lt;br /&gt;- Bien... tres cajas de doce pero, dígame: ¿Tiene tallas?&lt;br /&gt;Elena avanzó unos pasos, se detuvo junto a la góndola de higiene dental.&lt;br /&gt;- Sí, bueno, están los normales, con diferentes texturas, colores, etc, y hay otras tallas.&lt;br /&gt;- Necesito la grande, la más grande de todas.&lt;br /&gt;- Este, por ejemplo, es extraflexible.&lt;br /&gt;- No, verá... es que si no es la mayor, con las demás es inútil intentarlo, no es posible.&lt;br /&gt;- Pues creo que estas dos cajas del fondo son las únicas que tengo, no se venden con frecuencia.&lt;br /&gt;- Cierto, no es fácil encontrarlos.&lt;br /&gt;Elena dejó el tarro de desmaquillante entre los dentífricos y cogió un rollo de seda dental.  Avanzó hasta el expositor de artículos solares.&lt;br /&gt;- Bien, quisiera un aceite de almendras dulces y canela, del que se emplea para masaje estimulante.  Es de la misma casa que estos guantes del mostrador -seguí pidiendo.&lt;br /&gt;- Tenemos la presentación de 750ml.&lt;br /&gt;- Está bien.  Por último, voy a necesitar un complejo vitamínico, algo que usen quienes hacen mucho deporte.&lt;br /&gt;- Estas grageas son indicadas para periodos de aumento de la actividad física, tiene para un mes- me dijo Pedro, aguantando la risa.&lt;br /&gt;- Muchas gracias, pues eso es todo. Si es tan amable de cobrarme...&lt;br /&gt;Pedro embolsaba los artículos y hacía la caja, me acerqué al escaparate y saludé calurosamente con la mano a mi jefe, que no me vió porque estaba maniobrando para aparcar el coche. "Ya voy, tesoro" dije a media voz, mirando al cristal, e hice sonar la sintonía de mi móvil.  Me giré de nuevo hacia el mostrador sonriendo, con el teléfono en el oido.&lt;br /&gt;- ¡Claro que puedes esperar! -dije a mi teléfono sordo- ¡Claro que los he comprado! Y tú ¿Pusiste el champagne al frío? Excelente; va, tonto, que salgo en seguida. Voy a pagar.&lt;br /&gt;Entregué el dinero a Pedro y se dispuso a buscar el cambio.  Elena estaba a mi lado, con la seda dental en una mano y un aftersun en la otra.&lt;br /&gt;- Un gringo nuevo, hola, embajadora de las Naciones Unidas...&lt;br /&gt;- Hola chica! No, no es el nuevo, es el otro.  Con este salgo desde hace dos años, si no me visita mi amigo de Luxemburgo o el de Barcelona. ¿Todo bien? ¿Remozando el botiquín veraniego?&lt;br /&gt;- Quiero cambiar de crema facial de día -respondió Elena indiferente-  ¿Cómo estás tú? Lo de verse en una farmacia...&lt;br /&gt;- Muy bien, todo muy bien.  La cosa es que nos vamos a meter en casa para follar todo el fin de semana, y estamos reuniendo las últimas provisiones.&lt;br /&gt;- ¡Ahhh! - dijo mi interlocutora, dejando la boca abierta a la vez que miraba al exterior y veía al sueco buenorro, esperándome en el coche.&lt;br /&gt;- Hala, pues eso, me alegro de saludarte, y me voy corriendo, que hace tres días que no nos vemos y este está como loco por entrar en faena. ¡Que vaya bien!&lt;br /&gt;Pedro atendía a otro cliente, me guiñó el ojo cuando le dije "Muy amable, señor, muchas gracias y buenas tardes."&lt;br /&gt;Crucé hasta la acera de en frente, donde esperaba mi cochero con la capota abierta -estos nórdicos nunca tienen frío-.&lt;br /&gt;- Tiene usted un color muy pálido, le dije ¿Me permite que compruebe si tiene temperatura?&lt;br /&gt;El hombre, extrañado y fuera de juego, me contestó afirmativamente.&lt;br /&gt;Entré en mi asiento y me giré hacia él, él hacia mí. Llevé mi mano a su sien y media frente; la pava pegada al cristal de la farmacia, mirándonos.&lt;br /&gt;- Pues no, parece que no hay fiebre- le sonreí. Vayámonos cuando quiera, en diez minutos  Sven tiene clase de inglés.  Si quiere luego puedo coger un taxi.&lt;br /&gt;- Creo que sí, en cuanto llegue me tomo esto y me voy a la cama hasta que termine la clase. Luego prepararé algo de cena para Sven, no tengo mucho apetito.  Yo me ocuparé del taxi, es una buena idea, muchas gracias por sugerirlo.&lt;br /&gt;Me dedicó un gesto sonriente muy cortito de agradecimiento.  Arrancó y nos fuimos.  Yo a lo Grace Kelly, con fular en el cabello y gafas de sol.&lt;br /&gt;¡Toma, Elena! Boba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="425" height="349" src="http://www.youtube.com/embed/cO2mqQ5FQPQ" frameborder="0" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-1460230787606352643?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/1460230787606352643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/05/28-boba.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/1460230787606352643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/1460230787606352643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/05/28-boba.html' title='# 28. ¡Boba!'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-dHdFkFFqa6E/Tb3Pq9vz8BI/AAAAAAAAAOY/zLcNvS4DKWk/s72-c/28%2Bboba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-7590789792028051175</id><published>2011-04-25T01:15:00.001+02:00</published><updated>2011-04-27T01:30:14.551+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amante'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elección'/><title type='text'># 27. Una historia entre tus brazos.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-axTEX96P8sY/TbdVS9O6hRI/AAAAAAAAAOQ/C02BOLauHqE/s1600/MARILYN%2B013.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 314px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-axTEX96P8sY/TbdVS9O6hRI/AAAAAAAAAOQ/C02BOLauHqE/s400/MARILYN%2B013.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5600038445821625618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Durante el verano adoro la jornada de medio día, que me permite disfrutar de mis tardes.  Escojo para empezar mi tiempo la estrecha franja de arena y rocas de la calita cercana.  Por el viejo paseo marítimo sin comercios sólo hay gente corriendo, paseando, en bicicleta, de tarde en tarde.  No hay bañistas a estas horas, hay que llegar caminando y no es ese pasatiempo de las grandes masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba tendida sobre una amable roca que me devolvía el calor acumulado desde la mañana, frente a un sol que abrazaba toda mi piel. Escuchaba el oleaje embelesada, disipando las prisas del día, las caras, las palabras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un muchacho se detuvo con su bicicleta a unos quince metros.  La levantó con una mano para bajarla del paseo a la playa y dejarla apoyada en una roca.  Se sentó al lado, mirando al mar mientras se descalzaba. Se quitó también unos calzones y la camiseta.  Me pareció recibir una ola de su olor que, a la vez que me envolvía, me permitió admirar ese cuerpo esencial, geométrico, perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas habían pasado unos minutos cuando me sentí como una marioneta a la que una cuerda invisible levantara de repente.  Me dirigí a la orilla, observé movimiento a mi derecha y, frente a su bicicleta, el muchacho entraba en el mar, como yo.  Me miró.  Fueron dos segundos, dos segundos que me quemaron.  Me zambullí completamente cuando el agua llegaba algo más alta de las rodillas.  Nadábamos hacia un punto convergente, en el que nos encontramos frente a frente, apenas a un metro de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo cabía mirarse.  Vi un hombre guapo, con rasgos marcados y gesto amigo, sonreía con los ojos, me invitaba con su media sonrisa insegura.  En una brazada nuestras piernas se cruzaron, en un arrebato recibí un beso lento en la comisura de mi boca.  Correspondí al beso, y su mano en mi cintura tiró de mí hacia su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le confié mi equilibrio y me abracé a él con brazos y piernas.  El vaivén de las olas era muy suave, sus manos, envolventes, decididas, firmes, masculinas... Sus labios devoraban mi boca, me atraía hacia sí con pequeños bocados, quería que le besara.  Sujetaba mi nuca, bajando por mi espalda, abriendo mis piernas y apretándome contra su sexo, frotando nuestras caderas con un aparente desorden que no lo era. Me retorcía de deseo buscándole con mi pubis, ansiosa por poseerle, muy adentro, quieto, cerrado, mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un instante precioso así fue, y penetró en mí certeramente, suave y firme, mientras buscaba con su mirada un gesto de placer en mis ojos, en mi boca.&lt;br /&gt;- Shhhhhhhhhhhhttttt -fue lo único que dijo cuando sintió mi movimiento.  Me detuve y seguí el ondear de su cuerpo, como una bailarina que se deja llevar por su pareja para bailar. Con movimientos apenas sugeridos, con la presión de piel contra piel, con un ritmo apenas perceptible, me brindó un lento paseo de deseo concentrado y una fiesta final que se prolongó hasta casi desvanecerme.  Fue entonces cuando su respiración se tornó rápida y descargó varias sacudidas entre mis piernas; primero despacio, luego más fuertes, más profundas.  Mordía mi barbilla y, entre dientes, sus gemidos de placer se confundían con un ronquido de animal cazador que también salía por su garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de perder una pizca de virilidad, salió marcando cada milímetro por donde se retiraba, lo que me hizo descargar en una convulsión ese último instante de placer de sexo contra sexo.  Me cerró en un abrazo mayor pero más breve, y en una brazada que dimos cada uno, la distancia se hizo de nuevo entre nosotros.  Ambos nos dirigíamos a la orilla, cada cual por el lugar por donde había entrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una paz infinita, me sequé rostro, pecho y brazos y me senté en mi tapiz.  Con una vitalidad recobrada, él se secó con movimientos cortos y rápidos, se sentó de modo que pude verle de frente cuando se quitó el bañador, cuando se secó algo más suavemente entre las piernas, y cuando se giró para ponerse el calzón de deporte.  Su pelo despeinado y húmedo me descubría una imagen que me gustaba como todas las otras que, sin darme cuenta, había empezado a atesorar.  En un aleteo de un viento a favor (a mi favor) me llegó otra ola de su olor.  Era como el anterior, pero distinto.  Ahora ese olor era real, yo lo había abrazado, yo lo había lamido. Ese hombre al que miraba mientras se vestía, me había atravesado de placer hacía un instante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de atarse las cordoneras tardó un visto y no visto en estar montado sobre la bicicleta, en el paseo.  Se despidió al pasar haciendo sonar el timbre de su velocípedo.  Yo estaba tumbada, con los ojos cerrados tras mis gafas de sol; sonreí al escuchar el timbre.  Sentí una súbita curiosidad por verle partir y me incorporé para mirarle.  Pedaleaba sin coger el manillar, y llevaba los brazos alzados y abiertos, como los corredores del Tour, cuando llegan ganadores a un final de etapa.  Iba silbando. Mi corazón también.&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/EoXWcRXTWxE" allowfullscreen="" width="425" frameborder="0" height="349"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-7590789792028051175?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/7590789792028051175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/04/27-una-historia-entre-tus-brazos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7590789792028051175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7590789792028051175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/04/27-una-historia-entre-tus-brazos.html' title='# 27. Una historia entre tus brazos.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-axTEX96P8sY/TbdVS9O6hRI/AAAAAAAAAOQ/C02BOLauHqE/s72-c/MARILYN%2B013.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-5984827563879391975</id><published>2011-04-08T00:30:00.004+02:00</published><updated>2011-04-26T21:14:47.341+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elección'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amar'/><title type='text'># 26. El agua y la sal.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-n2J-ddrkpjk/TbcZdwESRLI/AAAAAAAAAOI/fdh58BKIr8k/s1600/L00901%2BALICANTE.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-n2J-ddrkpjk/TbcZdwESRLI/AAAAAAAAAOI/fdh58BKIr8k/s400/L00901%2BALICANTE.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599972660568278194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin: 0px auto 10px; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://localhost:2552/7e37992822bce38dd8a24319c1d3370d/image/7b25df5aa8e14858.jpg"&gt;&lt;img alt="" src="http://localhost:2552/7e37992822bce38dd8a24319c1d3370d/image/7b25df5aa8e14858.jpg?size=400" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;"El amor como la sal" cuento número 10 del volumen primero de los "Fiabe, novelle e racconti popolari siciliani" de Giuseppe Pitrè (1875), cuenta cómo son necesarias el agua y la sal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Nos vemos en el Café de París! –dijo la secretaria de dirección mientras entraba en el ascensor- ¡a las ocho! –se apresuró a precisar antes de que se cerraran las puertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva sonrió, y giró su silla rodante para retomar el trabajo. Hechas las últimas comprobaciones, apagó el ordenador y recogió metódicamente la mesa. Una mujer encantadora, la secretaria, pero era la única del grupo con quien Emma había tenido trato.  Esos encuentros entre compañeros de varios despachos del edificio no le terminaban de convencer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, pasó un momento por su apartamento, y a las ocho y cinco llegaba al Café de París. El grupo se había dispuesto alrededor de dos mesitas que juntaron previamente, y en un par de sofás y varias sillas bajas, el círculo de empleados se entretenía charlando mientras la camarera traía cervezas para todos.  El ambiente era divertido, propiciado por bromas seguramente mil veces repetidas, de esas que comparte la gente que comparte mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de unirse al grupo se acercó a la barra para pedir una copa.  Allí se encontró con el consultor que acababa en esos días su estancia en la empresa.  El nacionalizado norteamericano con aspecto de siciliano esperaba sentado en una banqueta a que le sirvieran.  El único contacto que tuvo Emma con la empresa antes de ser contratada fue una entrevista con él.  Después coincidieron en un par de reuniones, cuando ella se incorporaba y él se despedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buenas noches -dijo Emma.&lt;br /&gt;- Buenas noches -respondió él.&lt;br /&gt;- Me alegra tener esta oportunidad fuera del despacho para poder darle las gracias.&lt;br /&gt;- ¿Las gracias? No comprendo.&lt;br /&gt;- Tengo entendido que su opinión fue decisiva para que me seleccionaran.&lt;br /&gt;- Empecemos por el principio.  Si no hay inconveniente, prefiero que nos tuteemos.  No soy tu jefe, no soy nadie, en realidad.  En dos días habré desaparecido.  Tengo el vuelo de regreso a Boston confirmado.&lt;br /&gt;- No hay inconveniente.&lt;br /&gt;- Bien. No fue exactamente mi opinión, me contrataron para diseñar acciones y ejecutarlas.  Yo he diseñado el puesto y tú reúnes cuanto es preciso para cubrirlo con entera satisfacción para la empresa.  Simplemente dije que tú eras la elegida, y así se hizo.&lt;br /&gt;- Aquí tiene - interrumpió el camarero, mientras abría una botella y servía al consultor- Buenas noches ¿Puedo servirle algo? -preguntó a la mujer.&lt;br /&gt;- Buenas noches, si es tan amable, una copa de vino tinto.&lt;br /&gt;- ¿Desea usted el mismo que el señor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, ella observó que la botella que tenía el camarero en la mano era de un rioja.&lt;br /&gt;- Si me permites que te lo recomiende... -sugirió el hombre.&lt;br /&gt;- Claro. Sí, por favor, que sea el mismo - aceptó ella.&lt;br /&gt;- No se lleve la botella -apuntó él.&lt;br /&gt;El camarero la dejó junto a las copas, con una sonrisa muy cortés.&lt;br /&gt;- Para terminar, soy yo quien está agradecido a que aparecieras, porque con ello cierro todo mi programa, y la empresa me estará agradecida porque vas a dar muy buen resultado.&lt;br /&gt;- ¿Tan seguro estás?&lt;br /&gt;- Vayámonos de aquí.&lt;br /&gt;- ¿Cómo?&lt;br /&gt;- El ruido es insoportable, la reunión... bueno, excesiva tanto para uno que se va como para una que llega, no nos echarán de menos. Charlemos en otro lugar, Emma. Please...&lt;br /&gt;- You're right Adrian.  Let's go.&lt;br /&gt;Pidió al camarero la botella, pagó y salieron del local sin que el divertido grupo reparara en ellos; cruzaron la calle para llegar a un coche aparcado.&lt;br /&gt;- What a pretty night, don't you think so?&lt;br /&gt;- That's exactly what I was thinking of.&lt;br /&gt;- By the way... yes, I'm completely sure- contestó a la pregunta suspendida, mientras abría la puerta del acompañante para hacerle pasar.&lt;br /&gt;- So am I - respondió Emma sonriendo, mientras entraba al coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emma dirigió al casi extranjero hacia el castillo, por una sinuosa carretera que trepaba por la loma.  Empezaba a anochecer, y la fortificación iluminada tenía un encanto especial, un halo de magia.  Pasearon por las murallas a diferentes niveles, y desde cada rincón la ciudad a sus pies ofrecía un paisaje que hipnotizaba.  Las luces dibujaban los perfiles de las calles; el tráfico daba la idea de un hormiguero pateado por un niño: idas y venidas, arranques y paradas, cruces y giros... en medio de un silencio apenas interrumpido por una cálida brisa marina, que pasaba entre las copas de los pinos como los dedos de un amante por el cabello de su amada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guarda de seguridad se acercó cuando estaban junto a la bandera que corona la fortaleza.  Se divisaba el puerto y la bahía.&lt;br /&gt;- Señores, es la hora del cierre, estamos comprobando que todo el mundo sale.&lt;br /&gt;- Oh, claro, muchas gracias.  Ya nos vamos -dijo él.&lt;br /&gt;Aprovechó el paso por una papelera para deshacerse de la botella de vino, vacía, y dejaron ambas copas en el poyo contiguo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a su coche, sólo dos vehículos de seguridad estaban aparcados.  Tras de sí, por el retrovisor, observaron cómo el mismo guarda cerraba las puertas sobre el puente, otrora levadizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emma propuso dejar el coche apenas terminaba la carretera del castillo.&lt;br /&gt;- Si damos un corto paseo nos encontraremos en pleno casco antiguo, podemos tomar un bocado.&lt;br /&gt;- ¡Perfecto!&lt;br /&gt;- Escucha -dijo Emma ni bien empezaron a caminar- no sabemos nada el uno del otro más que quiénes somos.  Podemos emplear lo que queda de noche en contarnos vida y milagros y ser muy interesantes... o hacer algo mejor.&lt;br /&gt;- ¿Tan mejor como qué?&lt;br /&gt;- Probablemente no nos volvamos a ver jamás. Despreciemos el pasado que no nos ha permitido conocernos antes de hoy y el futuro que nos separará. ¿ Porqué no, simplemente, jugamos a que somos dos enamorados en plena luna de miel o similar? ¿Porqué no vivir esta noche como si fueramos confiados amantes en una ciudad nueva y desconocida para ambos? ¿Porqué no jugar a descubrir nuestra ciudad con nuevos ojos, y vivir este encuentro como uno idílico y apasionante que lleváramos esperando mucho tiempo?&lt;br /&gt;- ¿Cómo que porqué no? Porque sí.  ¡Claro que sí, adelante! -respondió entusiasmado Adrián mientras tendía la mano a Emma quien, con la mayor naturalidad, le abrazó y besó en la mejilla con la complicidad y la alegría con la que todos esperamos amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaron de la mano por callejuelas bulliciosas y alegres, cenaron en una terraza por donde veían pasar la gente pintoresca que acostumbra a verse en las ciudades portuarias, tantas veces tomadas por la fuerza antaño y visitadas pacíficamente en nuestros tiempos.  Conversaban con ligereza y humor, con profundidad e interés.  Se miraban a los ojos, a los labios, se tocaban, se sonreían, celebraban, se besaban.  El tinto les acompañaba de nuevo y brindaban por lo único, por lo exclusivo, por lo excelente.  Rieron, rieron mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oh Jesus! That's great! - acertaba a decir Adrián entre carcajadas.&lt;br /&gt;- Come on, dear, let me explain to you... - decía Emma en esas interrupciones, mientras le contaba anécdotas tan inverosímiles como hilarantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el corto paseo de regreso al auto se detenían para estrechar más un abrazo, para volver a reir.  En la pequeña planicie solitaria que hacía las veces de parking, Emma sacó del bolso una llave usb que puso en el coche, y subió el volumen, dejando las puertas abiertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las historias bien vividas tienen su propia banda sonora también, y los temas musicales adquieren un nuevo sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras sonaban bajo y guitarra, ella extendía los brazos y movía cintura y caderas serpenteantes; cantaba en italiano, sonreía, dirigía una orquesta imaginaria con brazos y manos... era feliz.  Había disfrutado de una animada cena y una suculenta conversación, había recibido besos y caricias de un hombre que sabía besar y acariciar, y la noche se presentaba como un lienzo con un difuso boceto, que prometía una hermosa creación.  Sonaba "Acqua e sale".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Perché di te ho bisogno, non voglio di più"&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;"I wonder if people around you know how complete and powerful you are". A.Belmonte.  Thank you.&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/BCwM88Q_dW8" allowfullscreen="" width="425" frameborder="0" height="349"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-5984827563879391975?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/5984827563879391975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/04/26-el-agua-y-la-sal_08.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5984827563879391975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5984827563879391975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/04/26-el-agua-y-la-sal_08.html' title='# 26. El agua y la sal.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-n2J-ddrkpjk/TbcZdwESRLI/AAAAAAAAAOI/fdh58BKIr8k/s72-c/L00901%2BALICANTE.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-5309950320468875961</id><published>2011-03-22T14:33:00.005+01:00</published><updated>2011-03-22T14:43:28.627+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='querer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentimientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'># 25. Desnuda.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-Z-kkJtdCMv4/TYilxBW9H3I/AAAAAAAAAN4/cxBGYrHFqqI/s1600/desnuda.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 236px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-Z-kkJtdCMv4/TYilxBW9H3I/AAAAAAAAAN4/cxBGYrHFqqI/s400/desnuda.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586897599349989234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;octava real&lt;/span&gt; es una estrofa formada por endecasílabos (ABABABCC) usada fundamentalmente en poemas narrativos, que a principios del siglo XVI se usó en Castilla con tema amoroso por influjo italiano de los llamados &lt;span style="font-style: italic;"&gt;capitoli&lt;/span&gt; de amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me desnudo para ti con mis letras,&lt;br /&gt;te entrego mis anhelos más íntimos&lt;br /&gt;con las declaraciones más discretas,&lt;br /&gt;y desde el primer día hasta el séptimo,&lt;br /&gt;no hay jornada que se diga completa&lt;br /&gt;si no eres tú mi pensamiento último.&lt;br /&gt;A veces maldigo esta ensoñación&lt;br /&gt;que oprime insistente mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te desnudo mi alma y mis intenciones&lt;br /&gt;sin esperar nada a cambio, lo juro;&lt;br /&gt;y aún me sorprendo con tus atenciones&lt;br /&gt;que avivan en mí un sentir claroscuro.&lt;br /&gt;Recorro tu camino con canciones,&lt;br /&gt;siento deseo pero no me aventuro&lt;br /&gt;a abrirte mi pecho y dar otro paso,&lt;br /&gt;por el miedo al éxito y al fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desnuda mi vida entera te muestro,&lt;br /&gt;no pretendo otra cosa que entregarte&lt;br /&gt;por la dicha de hacer lo mío nuestro,&lt;br /&gt;compartir así para mí es bastante&lt;br /&gt;pero puedo ver que eres un gran diestro&lt;br /&gt;en la esgrima y en algún que otro arte,&lt;br /&gt;lamento no entenderte, lo que hace&lt;br /&gt;que más que querer, tema un desenlace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy desnuda ante a mi incertidumbre,&lt;br /&gt;no acostumbro a lamerme las heridas,&lt;br /&gt;no sé cómo caí en la servidumbre&lt;br /&gt;de añorar una voz desconocida,&lt;br /&gt;de buscarte, entre una muchedumbre,&lt;br /&gt;de seguirte de lejos y escondida;&lt;br /&gt;porque no me reconozco insegura&lt;br /&gt;y no sé si este pesar tiene cura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" width="425" height="349" src="http://www.youtube.com/embed/e-xlIixtXWI" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-5309950320468875961?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/5309950320468875961/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/03/25-desnuda.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5309950320468875961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5309950320468875961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/03/25-desnuda.html' title='# 25. Desnuda.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Z-kkJtdCMv4/TYilxBW9H3I/AAAAAAAAAN4/cxBGYrHFqqI/s72-c/desnuda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-502106499526287444</id><published>2011-03-17T01:16:00.002+01:00</published><updated>2011-03-17T01:29:57.182+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='querer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'># 24. Dormir contigo.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-AVmiCjC2f5g/TYFTT0TbMcI/AAAAAAAAANw/p7O-Zqg8Veg/s1600/dormircontigo.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 202px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-AVmiCjC2f5g/TYFTT0TbMcI/AAAAAAAAANw/p7O-Zqg8Veg/s400/dormircontigo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5584836612838863298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Laying with you&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Te veo sentado frente al ordenador, concentrado en la lectura, escribiendo.  Me aproximo a ti con el sigilo de un felino, con la misma suavidad e impertinencia dejo caer mi cabello sobre tu brazo, arrodillada junto a tu sillón.  Me acaricias sin mirarme.  Mi boca trepa por ese brazo, se desliza húmeda retirando la manga que la cubre, alcanza tu hombro, tu cuello, te muerdo, manteniendo la presión, quieta como una gata.  Ya no escucho el teclado, tus manos reposan sobre este en alerta, observo en ellas una pequeña convulsión cuando, al oido, te susurro "Hola".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo usando mi boca como fuente para mis sentidos, y de ella bebo.  Pasea por tus sienes, por las cuencas de tus ojos, baja por tu nariz hasta tu boca, que quiere besarme y no le dejo. Te miro de muy cerca, respiro el aire que exhalas; te repito, suave: "Hola" y tú respiras mi aliento. Giro el sillón, que no ofrece resistencia.  Alcanzo con mis manos las tuyas, las enlazamos mientras me incorporo y tú me sigues. No hay más que hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta el calor.  Me gusta la ducha al acabar el día.  Ducha muy caliente.  Cuando me quito de encima todas las mujeres que soy durante el día, desnuda, queda una mujer.  Salgo del baño y te encuentro con un libro, algo de física.  La pequeña lámpara sobre la mesilla en el rincón de lectura es lo único encendido; y el fuego.  Llego descalza, perezosa, nueva.  Sentada en el sofá frente a ti, con las piernas subidas y cruzadas, mi albornoz se entreabre.&lt;br /&gt;- Acércate un poco, o enciendo la otra lámpara si quieres.  ¿Tienes luz suficiente?&lt;br /&gt;- No, no, está bien así, gracias -te respondo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardas unos minutos en darte cuenta que no hay movimiento.  Sólo suena el crepitar de un tronco enorme en la chimenea.  Bajas el libro, levantas la mirada. Frunces los ojos, adaptas la visión a la oscuridad que me rodea.&lt;br /&gt;- ¿Estás bien? ¿Qué haces?&lt;br /&gt;- Estoy muy bien. Te miro.&lt;br /&gt;- Vamos...&lt;br /&gt;- Te miro... no me apetece otra cosa.&lt;br /&gt;- ¿Seguro?&lt;br /&gt;- Segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigues con tu lectura.  Bajas el libro de nuevo y me diriges la mirada.  Ahora me puedes ver mejor, y compruebas que, efectivamente, te estoy mirando.  Te sonrío, haces un gesto con la cabeza y se te escapa una carcajada.  No dejo de sonreirte y, cerrando los ojos, te hago saber que deseo que continues con tu lectura.  Así lo haces.  Saltan chispas, y me levanto para comprobar cómo va el fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentada en el puf frente a la chimenea, prefiero quitarme la prenda que me cubre, y sentir el calor sobre la piel, sin el tamiz del tejido.  Embelesada, murmuro un son de fado, apenas para mis oídos.  Ahora eres tú quien me mira.&lt;br /&gt;- ¿Estás bien? ¿Qué haces? - te pregunto-&lt;br /&gt;- Estoy muy bien, te miro -me contestas-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reímos los dos a la vez.  Dejas el libro sobre la mesilla y extiendes el brazo hacia mí&lt;br /&gt;- Ven... pero mira esto... ¡Dios mío!&lt;br /&gt;- Viniendo de tí, no sé cómo tomar esa invocación.&lt;br /&gt;- Déjala estar, yo sé cómo tomarte a ti... en brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a frente, tus manos en mi cintura, en mis caderas, tras ellas... siento tu fuerza y levanto mis piernas, esta vez para rodearte.&lt;br /&gt;Apago la luz, y me llevas hasta el sofá, donde me dejas como quien deja unas flores.  Tú sobre mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Existe un espacio de tiempo en que no somos más que el paso entre todo y uno mismo, sólo uno.  El día termina y volvemos a ser nosotros.&lt;br /&gt;Te preparas un té -¿es un té?-, frente a la bancada de la cocina, remueves con una cucharilla.  Llego de mi estudio, después de apagarlo todo, con mi vaso medio lleno, en el que aún sobreviven casi intactos algunos hielos.  Lo dejo junto a tu té.  Con los dedos saco uno de los hielos y lo dejo caer en tu vaso.&lt;br /&gt;No queda espacio entre tu espalda y mi pecho.&lt;br /&gt;- Sigue removiendo... bebe.&lt;br /&gt;- ¿Y eso? -me preguntas.&lt;br /&gt;- Y eso que te invito a que lo bebas... sin quemarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una mano alcanzo mi vaso y lo apuro, con la otra desabrocho tu pantalón.  Beso tu nuca mientras bebes.  Del té no queda más que un poso.&lt;br /&gt;Media vuelta, tu mano sobre mi hombro, me diriges y me llevas hacia fuera.&lt;br /&gt;Nuestros vasos vacíos, nosotros llenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Si supieras cuánto lo deseo...  ¡Si tuvieras una pequeña idea de cuántas veces he soñado dormir contigo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" width="200" height="180" src="http://www.youtube.com/embed/hOFrGbuUqnQ" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-502106499526287444?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/502106499526287444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/03/24-dormir-contigo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/502106499526287444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/502106499526287444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/03/24-dormir-contigo.html' title='# 24. Dormir contigo.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-AVmiCjC2f5g/TYFTT0TbMcI/AAAAAAAAANw/p7O-Zqg8Veg/s72-c/dormircontigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-526731822517802620</id><published>2011-03-05T23:17:00.006+01:00</published><updated>2011-03-05T23:49:42.238+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vejez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfermedad'/><title type='text'># 23. Tu olvido y mis recuerdos.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-HgrGd91Gk2A/TXK69mzqe2I/AAAAAAAAANo/KqI1M_Kl3F8/s1600/je%2Bt%2Baime.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 268px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-HgrGd91Gk2A/TXK69mzqe2I/AAAAAAAAANo/KqI1M_Kl3F8/s400/je%2Bt%2Baime.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5580728455817493346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Photo: Pascal AVRIL&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;En un lugar perdido del mundo, tú perdido, y yo contigo.  Perdida sin tí, me encuentro a tu lado, esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Recuerdas, cariño, nuestro primer hogar? La luz retumbaba dentro, tanta era y por todos lados entraba. Aquella luz tenía el precio de subir cinco pisos de peldaños, que entonces no eran nada.  A mí se me pasaban en un suspiro cuando los subíamos juntos. Tantas veces como subiéramos, interrumpías la conversación:&lt;br /&gt;- Esas piernas que te sujetan, querida mía, serían la envidia del partenón.  No hay tela en París que exhiba tanta maravilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me has descubierto placeres eternos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hablabas del calor.&lt;br /&gt;- ¿Quién te acariciará como yo, si no es el sol? -me preguntabas.&lt;br /&gt;En las tardes ociosas de nuestras primaveras, cepillabas mi pelo en la terraza mientras me contabas tus cosas, y me acaraciabas con tu cálido aliento bajo mi trenza.  ¡Cuántas veces nos merendamos con delirio!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hablabas del aire.&lt;br /&gt;- Siente su olor, siente cómo avanza por tu piel, cómo la tensa el frío y la calma el tibio.&lt;br /&gt;Las noches calurosas de nuestros veranos, tendida la colada en las cuerdas frente al ventanal, recogía la brisa más suave, y llenaba la casa de un aroma fresco a jabón, confundida con los aceites. Tendías el colchón sobre el suelo, en el paso de la corriente, para ofrecerme todas esas caricias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hablabas de la luz.&lt;br /&gt;- El horizonte es algo que podemos dibujar con nuestros anhelos.  La oscuridad no existe, sólo es la ausencia de luz.  Las sombras son la constancia de nuestra presencia, cambiante y pasajera.&lt;br /&gt;Jugábamos a inventar historias con las sombras que la ropa hacía sobre paredes y techo.  Tus cuentos fantásticos me llevaban de la mano por paisajes de una infancia en el país de las maravillas.  Me hacías reir, y besabas mi risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hablabas del silencio.&lt;br /&gt;- Nada debe ser absoluto.  Sólo podemos apreciar el silencio cuando un pequeño ruido lo interrumpe.  Las voces de esa gente que viene de festejar y camina en la calle, desde que empezamos a escucharlas hasta que se alejan y se pierden de nuevo, nos dan la medida de la profundidad de este silencio, y de su valor.  El resto de ese silencio, tú lo adornas con tu respiración, ya quisiera el silencio tejer como lo hacen tus suspiros.&lt;br /&gt;Y callabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hablabas del color.&lt;br /&gt;Las tardes doradas de nuestros otoños, preñadas de ocres, sienas, terracotas y mostazas, eran el marco de nuestros paseos y el centro de tu paleta.&lt;br /&gt;- Necesito el helecho de tus ojos y el coral de tus labios para que el resto brille.&lt;br /&gt;Y en tus lienzos yo yacía durmiendo, cosía bajo la pérgola, me lavaba sentada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hablabas de la esperanza.&lt;br /&gt;En las mañanas nuevas de nuestros inviernos, abrazando la manta en la que me envolvías, me pedías en el patio que recibiera el nuevo día contigo.&lt;br /&gt;- Este día es nuevo para nosotros, y nosotros somos nuevos para él.  No sabe si nos equivocamos ayer, si hicimos mal o lo sufrimos.  Hagamos que el recuerdo que este día guarde de nosotros sea el mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, tú perdido y yo contigo, sin esperanza ni desesperación. Llegaste a mí como un arcón lleno de sorpresas que esparciste a mi alrededor, un cofre de tesoros interminables.  Y en estos días de una estación desconocida y sin sentido, amor mío, mi existencia se viste con los tesoros que me has dado todos estos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo puedo hacer una cosa: tomarlos en mis manos y mostrártelos, contártelos yo a ti, antes de guardarlos en el cofre de donde salieron.  No son cosa para que otros compartan, sólo a nosotros nos pertenecen.  El calor, el aire, la luz, el silencio, el color, la esperanza... cada cual tiene lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te debo una historia fantástica de héroes y hadas.  Soy quien tú has alentado, soy tu mayor obra.  Tú decías que eras por mí.  Ahora te creo.  Ahora te entiendo.  No quisiera otra vida, si mil oportunidades tuviera.  Cuando no estés, pasaré mis días abrazada a nuestros tesoros, tranquila.  Esperaré como cuando esperaba en aquella estación de tren, con mi hatillo sobre mis piernas, con la alegría de saber que en poco tiempo estaré en tu compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cuido con el celo con que se cuida a una criatura recién nacida.  Poca diferencia hay... ¡tan frágil eres!&lt;br /&gt;Pongo tu rostro entre mis manos y yo frente a ti. Te acaricio, te sonrío, y tu mirada se ilumina. ¿Es así como sonríes ahora, amor? ¿Quizá sí sabes quien soy?  Como nuestros hijos sabían quienes éramos cuando no sabían quiénes eran, así tú -estoy segura- sabes quien soy yo.  Te amo, te amo con mis entrañas, vida mía, y poco importa si ahora sólo eres olvido; yo, mi vida, soy tus recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/f82Df9sgFU0" width="300" frameborder="0" height="255"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;Merci, Jérôme, pour cette belle chanson.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-526731822517802620?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/526731822517802620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/03/23-tu-olvido-y-mis-recuerdos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/526731822517802620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/526731822517802620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/03/23-tu-olvido-y-mis-recuerdos.html' title='# 23. Tu olvido y mis recuerdos.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-HgrGd91Gk2A/TXK69mzqe2I/AAAAAAAAANo/KqI1M_Kl3F8/s72-c/je%2Bt%2Baime.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-4548377084696662082</id><published>2011-02-27T22:25:00.005+01:00</published><updated>2011-02-27T23:05:26.564+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='beso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gozar'/><title type='text'># 22. Plato original</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-wskgpkQBkjg/TWrFxmFJ2nI/AAAAAAAAANY/Q7vKtITaiCs/s1600/revista%2BElle.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 274px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-wskgpkQBkjg/TWrFxmFJ2nI/AAAAAAAAANY/Q7vKtITaiCs/s400/revista%2BElle.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5578488544278207090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Revista ELLE&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Nadie sabe mucho de Eva.  Es difícil pronunciarse.  Cuando alguien opina sobre ella, al final, las frases quedan inacabadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solemos hacer reuniones de antiguos alumnos de la facultad.  Desde hace no mucho, esas reuniones tienen lugar en casa de alguno.  La convocatoria es a través de un blog creado para ese fin, con un número cerrado de comensales, en función de la disponibilidad del anfitrión. A través de los comentarios nos vamos apuntando o dando nuestras excusas por no poder asistir, y así se completa la lista.  Hay una lista de espera, en el caso de que alguien se retire de la lista principal.  El día anterior los inscritos reciben un correo de confirmación del anfitrión y la convocatoria se cierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos dos reglas inamovibles: ni se admiten más participantes del número que se convoca, ni contamos con las parejas.  El espíritu es intercambiar experiencias profesionales y personales que nos permitan el desarrollo en ambos campos, al abrigo de la intimidad que es respetada por los miembros del blog.  Nadie puede entrar en el club-blog si no es por invitación de alguno de los miembros, y su candidatura es aprobada cuando otros cinco dan su visto bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última cena tuvo lugar en casa de Cati, de la promoción 1980-1985. Éramos trece.  Como por arte de... no sé, Eva siempre es la última o penúltima en apuntarse.  Cenamos marisco.  Cada uno aporta un plato o una bebida -eso lo especificamos igualmente en los comentarios, a medida que nos apuntamos-.  Hacemos fotos del encuentro que luego se cuelgan en el blog, generalmente de la mesa puesta y antes de que la ataquemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ostras, gambas al ajillo, chirlas encebolladas, bogavante en su salsa, salpicón... Cati se hizo cargo de los postres, y cocinó una deliciosa tarta de café y chocolate.  También sirvió unos licores caseros que ella misma elabora con hierbas que recoje en sus largas caminatas por el monte.  Tras el postre y el café, cuatro salieron a fumar a la porchada, cosa que agradecimos los no fumadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más animada la reunión después de los caldos de Cati, alguien tuvo la idea de que las sucesivas cenas fueran temáticas.  Un raudal de propuestas se vertieron sobre la mesa: cenas monocromáticas, cenas con alimentos típicos de un país o región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Cena de Pedroñeras! dijo muerto de risa Pedro.  Los demás le acompañaron el comentario con carcajadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se habló de cenas con motivos inverosímiles -como la boda virtual entre dos asistentes-... El juego de palabras era muy divertido, y la tormenta de ideas inundaba el comedor.  Parecía que estuviéramos en el Club Social de la facultad, en los tiempos muertos que convertíamos en los más vivaces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Porqué no cenar sobre alguien? -dijo Eva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un instante de silencio y los rostros de los presentes reflejaron sorpresa, admiración, curiosidad... aprobación.  A continuación, sonrisas y replanteamiento de la tormenta de ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso lo hacen los chinos -dijo Maite- lo he visto en youtube.&lt;br /&gt;- Japoneses, son japoneses -corrigió Andrés.&lt;br /&gt;- ¿Qué más da? asiáticos al fin -añadió Fran- Pero esa gente es muy rara.  Comen sobre una muchacha flacucha que parece de porcelana, por el color y porque no se le mueve ni un pelo, inmutabe, y con palillos.  La miran flipando, palillos en mano, y sushi que te crió.  Ese formato no tiene la menor gracia.&lt;br /&gt;- Precisamente -dijo Eva- Quizá copiemos la idea principal, pero no se puede decir de nosotros que no tengamos capacidad de tomar una idea y resetearla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me encontraba a la izquierda de Eva.  Mientras, el resto planteaba si pagar a un par de desconocidos para servir de plato, si acaso pudiera servir alguno de los presentes, si quiénes podrían asistir o no, si alguien pudiera molestarse, si desnudo integral o parcial, si era cosa de anunciar tal cual en el blog, si... un sin fin de consideraciones. Yo observaba cómo Eva, atenta a la conversación pero sin mirar a nadie, con la disposición y la delicadeza que todos le conocemos, había cogido la paleta de servir la tarta y cortaba en pequeños trozos el resto del pastel que había quedado.&lt;br /&gt;- No puede ser tan complicado -dijo ella en voz baja que, no obstante, todos escuchamos; y siguió cortando la tarta hasta que terminó como un damero, completamente cuadriculada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre tanto, llegaron las risas a propósito de si se exigiría depilación completa o no, si los hombres aceptarían comer sobre otro hombre o si sólo se debía contar con un plato femenino... las mujeres protestaban también entre risas y exigían igualdad de oportunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eva se levantó de la silla, y haciendo el gesto de levantar la falda de su vestido, preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Os parece inoportuno un ensayo? ¿Os molesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre incrédulos y sorprendidos, de nuevo, una catarata de voces, femeninas y masculinas, al unísono, replicaron:&lt;br /&gt;- ¡No, no!&lt;br /&gt;- ¡Qué va!&lt;br /&gt;- ¡En absoluto!&lt;br /&gt;- ¡Para nada!&lt;br /&gt;- ¡Adelante!&lt;br /&gt;- Nada de fotos ahora -dijo Matias-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cámaras digitales y los móviles desaparecieron a la una en bolsos y bolsillos de chaquetas, a la vez que en silencio y entre todos, apartaban vajilla y cubertería del centro de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo su cuerpo en ropa interior y con medias hasta medio muslo, pensé que nadie mejor que ella lucía el nombre que se le había dado. La tentación no vive arriba, la tentación es ella misma.  Sentí que mi piel se erizaba, y un calor sofocante me agarró el cuello como una cuerda de ahorcado.  Le tendí una mano para que subiera a la silla, Vicente hizo lo mismo del otro lado.  De la silla a la mesa, y sobre su espalda, ella extendida entre los presentes, y ante los fumadores que habían llegado justo unos segundos antes, con la mirada atónita buscando una explicación a lo que ocurría, sin articular palabra.  Todos alrededor, Eva invitó a Luis para que dispusiera los bocados de pastel sobre su cuerpo.&lt;br /&gt;- ¿Quieres ocuparte tú, Luis, por favor?&lt;br /&gt;- Claro... Sí, claro que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si introdujera barquitos en botellas de vidrio, con ese cuidado, Luis distribuyó los trozos de tarta.  Los demás sonreían, se miraban entre sí, miraban el trabajo de Luis.  Eva cerraba los ojos cada vez que uno de ellos tomaba contacto con su piel.&lt;br /&gt;- Mmmm, está frío -dijo con una voz casi imperceptible.&lt;br /&gt;- Listo, hay dos bocados para cada uno.  He dejado dos para ti en la fuente, para cuando terminemos -añadió Luis&lt;br /&gt;- Bien, muchas gracias -sonrió Eva- Cuando gustéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cati sugirió que fuéramos comiendo por el orden que quisiéramos, un bocado cada vez.  Así fuimos haciendo.  La mesa, cuadrada y gigante, requería que el comensal se subiera para acceder a su bocado.  Hombres y mujeres nos alternábamos para llegar a ella.  Los demás esperaban y observaban el original ágape, sobre la mujer original.  Hubo quien, después de comer entre sus pechos, le dio un beso suave en uno de ellos. Quien volvió a morder con los labios sobre el lugar de donde previamente había tomado su bocado.  Hubo quien le besó brevemente en los labios, con aliento a café y chocolate; quien le susurró algo al oído; quien le dijo "gracias, preciosa"; quien le besó en los pies; quien a penas le lamió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos acercábamos a Eva como quien se acerca a una criatura peligrosa que duerme y es preciso que siga durmiendo, nos retirábamos como si se tratara de la reina de la creación y hubiéramos de postrarnos ante ella, sin darle la espalda.  A gatas, sobre la mesa, fuimos pasando todos en nuestro turno.  Ella apenas tenía un gesto de sonrisa contínua, que se acentuaba con los bocados; inspiraba sonoramente, expiraba de igual modo, cada vez que alguien comía o acercaba el rostro a su cuerpo.  Su piel, toda su piel, estaba alerta y daba señales claras.  Nadie hablaba, si no era para dedicarle una o dos palabras.  La tensión de los doce comensales era palpable, y las miradas de unos y otras vagaban como embriagadas, sobre el plato original, esquivándose ente sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese ejemplar único, ese animal humano había prendido en nuestros instintos más básicos y primitivos el deseo en su estado más puro.  Cosa extraña, atrapados y liberados, pureza y lascivia, sometimiento y rebelión.  Yo comí en su ingle y junto a su cuello.  Tuve la sensación de que el olor a mujer traspasaba el del café azucarado, y vencía en un pulso entre ambos.  Después del segundo bocado le dije "te adoro", al oído. Parpadeó lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eva llegó con Amalia, y con ella abandonó la reunión en primer lugar, después de compartir un rato con nosotros. Tomó los dos bocados que le correspondían y apuró dos caliches del licor casero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Amigos, ha sido un gran placer.  Me ha gustado mucho cómo lo hemos hecho, estaba segura de que no debía ser difícil.  Sois un grupo fuera de lo común, y os estoy muy agradecida -nos dijo al despedirse-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin que ninguno quisiera abordar el tema, cierto era que tampoco podíamos pensar en otra cosa.  La excitación nos había dejado exhaustos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ella sí que es algo fuera de lo común -dijo Juan.&lt;br /&gt;- No entiendo cómo no se le conoce pareja. Es... Eva es... -Marga no supo terminar la frase.&lt;br /&gt;- Sería injusto que Eva perteneciera a una sola persona, debería ser declarada patrimonio de la humanidad -dijo Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos minutos, visto que no había nada mejor que decir ni hacer, cada cual tomó el camino de regreso a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte, mientras conducía en silencio, pensaba en ella.  Es cierto, yo tampoco comprendo porqué no tiene alguien.  ¿Porqué no, incluso... yo misma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a los Piscis, imaginativos, sensibles, amables, intuitivos, soñadors, misteriosos...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-4548377084696662082?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/4548377084696662082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/02/plato-original.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/4548377084696662082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/4548377084696662082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/02/plato-original.html' title='# 22. Plato original'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-wskgpkQBkjg/TWrFxmFJ2nI/AAAAAAAAANY/Q7vKtITaiCs/s72-c/revista%2BElle.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-5037989113818789597</id><published>2011-02-09T00:53:00.007+01:00</published><updated>2011-02-11T02:18:28.482+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='piel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='boca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'># 21. Dulce de yema.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TVHYHXZrEII/AAAAAAAAANQ/cXyxUUW3H5o/s1600/dulcedeyema.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 279px;" src="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TVHYHXZrEII/AAAAAAAAANQ/cXyxUUW3H5o/s400/dulcedeyema.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5571471835086393474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tinta china y color sobre papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cena de trabajo.  Ligera, regada con tinto añejo. Cerca de la media noche dejo el lugar con pereza, y al verme sola en el coche me apetece escuchar la radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena jazz.  El saxo es envolvente y fluido, y el piano sugiere un sendero sinuoso y sonriente, como un tobogán de parque acuático.  La música me invita a deslizarme por un tirabuzón de la imaginación, al final del cual te encuentras tú.  Una invitación a piel clara de hombre claro -hombre claro y conciso-; sonrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al son, en la carretera solitaria, con luces de semáforos, farolas y ventanas lejanas como fondo visual, te descubro tendido sobre sábanas.  Y yo sobre ti tendida... es decir, extendida.  Es tu piel lo que estoy buscando. Como mantequilla tibia me impregno y penetro por tus poros, me fundo maliciosa y me incorporo a tu torrente sanguíneo, te recorro, te aceleras, te retengo, te desesperas.  Te susurro al oido parte de lo que deseo hacerte, y dejo que tus ojos expectantes busquen una razón para descifrar los pequeños caprichos (¿He dicho castigos?) que deseo regalarte.  Quiero que tu mirada me pida la ejecución de mis susurros, quiero que quieras mucho, que quieras más.  ¡Qué mágico el instante en el que, juntos, nos calzamos un par de alas para volar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierras los ojos con la cabeza desplomada.  Tus labios transmiten tu excitación y los míos los comen.  Mientras, mis caderas recluyen ávidas tu viril turgencia, y danzan acompasadas, rítmicas. Me das hambre. Empleo tu erección en un lento cortejo interior, presionando tu sexo dentro del mío como el dedo que rebaña un tarro de dulce de leche vacío: todo a lo largo y a lo ancho, todo su profundo fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ofrezco mis pezones a tu boca gozosa y perdida en un laberinto de gustos inesperados. Tu boca.  Encuentras en mis pechos un recodo donde libar con la calma de quien no piensa, con la intensidad de quien no piensa en otra cosa.  Estando sobre ti y tú dentro de mí, esa boca tuya es un resorte que me empuja a la urgencia, que desbarata mi paciencia y me lleva a cabalgar con prisa. Me das ganas. Siento que me precipito y no quiero que así sea. Freno la succión que me enloquece y agarro con las dos manos tu cuello.  A veces, a cambio del placer que me das te mataría. Otras veces te daría mi vida.  Cuando me llevas a ese punto, poco importaría lo uno o lo otro.  Pregunto al cielo -para mis adentros- qué color es este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te esculpo con mis manos, con mis labios, con mi boca. Escupo bajo tu espalda, explora mi lengua tus quejidos, te confundo y te giro, para enfrentarme a tu sexo, y coronar de nuevo esta cima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un paréntesis abierto, que te contiene y me llena.  Insisto, regreso mi rostro sobre tu pecho, me curvo, te huelo.  Tu olor.  Muerdo tus brazos extraviados que se escapan pero regresan, que me temen pero me buscan.  Tus ojos. Confundidos por momentos me suplican no saben qué.  Tu voz.  Ahogada y entrecortada se queja agradecida.  Tu piel.  Presa e impaciente por llegar al centro de este universo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ruego que intervengas, apelo a tus manos... ¡Tus manos!  Sé que saben el camino, y al evocarlas me llevan a buen destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detenida en una parada, en una hora en la que ya no para ningún colectivo, con las luces de emergencia señalando una hora y un sitio, me encuentro con la yema de mi corazón derecho arrugada.  Lentamente, la extraigo de su cobijo y la llevo a mi boca.  Saboreo dulce de yema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;/span&gt;Dedicado a tus manos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-5037989113818789597?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/5037989113818789597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/02/21-dulce-de-yema.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5037989113818789597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5037989113818789597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/02/21-dulce-de-yema.html' title='# 21. Dulce de yema.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TVHYHXZrEII/AAAAAAAAANQ/cXyxUUW3H5o/s72-c/dulcedeyema.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-2015270908668399512</id><published>2011-01-11T23:29:00.005+01:00</published><updated>2011-01-12T00:24:04.939+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='querer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elección'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='noviazgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='príncipe azul'/><title type='text'># 20. Conversación de cafetería.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TSza2w7jNyI/AAAAAAAAANE/AUle4AdEqdA/s1600/conversaci%25C3%25B3n%2Bde%2Bcafeter%25C3%25ADa.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 222px;" src="http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TSza2w7jNyI/AAAAAAAAANE/AUle4AdEqdA/s400/conversaci%25C3%25B3n%2Bde%2Bcafeter%25C3%25ADa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5561060274278184738" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Con las chicas, en Berlín...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACTO PRIMERO&lt;br /&gt;(Susi, Elisa y Rosa están en la terraza de la cafetería, sentadas alrededor de una mesilla conversando. Llegan Lara y camarero, unos pasos tras ella)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: ¿Siempre hay alguna cosa&lt;br /&gt;que una novia deba admitir&lt;br /&gt;que es difícil consentir&lt;br /&gt;siendo apenas quisquillosa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: A Lara se le ve venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Lleva un tiempo quejosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Yo creo que es otra cosa:&lt;br /&gt; que no siente, y quiere sentir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara:  ¿Queréis dejar de hablar de mí&lt;br /&gt; como si fuera una menor,&lt;br /&gt; sin conocer un pormenor,&lt;br /&gt; como si no estuviera aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: Amiga, no te molestes&lt;br /&gt; porque opinemos sobre ti.&lt;br /&gt; Con cariño tienes aquí,&lt;br /&gt; a tus soldados, tus huestes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara:  Lo siento, tienes la razón,&lt;br /&gt; Lo cierto es que la tenéis,&lt;br /&gt; hace tiempo que no me veis&lt;br /&gt; porque llevo un caparazón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Nosotras te conocemos.&lt;br /&gt;son asuntos del corazón&lt;br /&gt; que, deshecho de desazón&lt;br /&gt; hace que nos encerremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camarero (recién llegado): ¿Qué desean las señoras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: (aparte) Mira éste, ¡qué pregunta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Tengo hambre de marabunta&lt;br /&gt; y aunque sé que no son horas&lt;br /&gt; yo quisiera un bocadillo&lt;br /&gt; con jamón, tomate y queso;&lt;br /&gt; una caña larga en vaso,&lt;br /&gt; y después un carajillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: (a Rosa): Nena ¡Eso sí es apetito!&lt;br /&gt; Yo quiero un café con leche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Espero que te aproveche (a Rosa)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Un solo, que sea cortito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: No os vayáis a atragantar (a Rosa y Susi)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camarero: Queda usted por decidirse (a Lara)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: ¿Es su costumbre lucirse? (al camarero)&lt;br /&gt; Porque lo acaba de bordar:&lt;br /&gt; de cuatro mujeres que ve,&lt;br /&gt; la que no tiene ni idea&lt;br /&gt; baila siempre con la fea&lt;br /&gt; por tardar en escoger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camarero: Quizá algo de beber…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Pues lleva razón el mozo:&lt;br /&gt; no tendría mi alma en un pozo&lt;br /&gt; siendo firme en mi proceder.&lt;br /&gt; Café con leche quisiera&lt;br /&gt;para mí también, por favor&lt;br /&gt;¡Vayamos a entrar en calor&lt;br /&gt;de una agradable manera!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camarero se marcha, después de tomar nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: Te hemos visto muy precisa&lt;br /&gt; en contar al camarero&lt;br /&gt; que estás en un quiero y no quiero,&lt;br /&gt; turbada por indecisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Este casi paga el pato,&lt;br /&gt; que la angustia mete prisa.&lt;br /&gt; Que se siente mi camisa&lt;br /&gt; me interesa de este rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: No lo jures, no es preciso.&lt;br /&gt; Pero, por favor, empieza,&lt;br /&gt; para ordenar la cabeza,&lt;br /&gt; ¡Hacerlo al primer aviso!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara:  Sabéis que quiero a Gonzalo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Sabemos que vives con él&lt;br /&gt; sin manifestar el querer&lt;br /&gt; de “en lo bueno y en lo malo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Justamente: no hay un trato&lt;br /&gt; pero cerca está la fecha&lt;br /&gt; en que ese acuerdo acecha,&lt;br /&gt; y me planteo, con recato,&lt;br /&gt; que si soy, en fin, derecha&lt;br /&gt; debería admitir tal vez&lt;br /&gt; que más que amor es tozudez.&lt;br /&gt; Que no le amo es mi sospecha.&lt;br /&gt; El sentimiento es molesto:&lt;br /&gt; estoy con nervios de punta,&lt;br /&gt; y además de ello, se junta&lt;br /&gt; que ya está todo dispuesto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Susi: Te mareas demasiado,&lt;br /&gt; quizá eres muy exigente&lt;br /&gt; para ti y para la gente,&lt;br /&gt; y al fin no pillas bocado.&lt;br /&gt; Relájate con los tíos,&lt;br /&gt; con todos en general,&lt;br /&gt; que al camarero, buen chaval,&lt;br /&gt; te lo ibas a comer frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Si por encontrarle un “pero”&lt;br /&gt; te planteas tantas dudas…&lt;br /&gt; parece que a estas alturas&lt;br /&gt; estás lejos de un “sí, quiero”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: ¿Quien quiere querer con un sÍ?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: ¡Con un sí siempre, las dos partes!&lt;br /&gt; Hasta donde llegues… ¡comparte!&lt;br /&gt; Que yo no me comprometí,&lt;br /&gt;y por eso a nadie falto.&lt;br /&gt;Ahora esa es mi elección:&lt;br /&gt;que dentro de mi corazón&lt;br /&gt;no tenga horma mi zapato.&lt;br /&gt;Si no sé o no he sabido&lt;br /&gt;lanzarme al ruedo del querer,&lt;br /&gt;no me apuro por no tener&lt;br /&gt;amante, novio o marido.&lt;br /&gt;Lo tuyo es bien diferente&lt;br /&gt;porque hace años que estáis juntos,&lt;br /&gt;y llegados a este punto&lt;br /&gt;que seas clara es conveniente…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Susi: Mujer ¿pero qué te pasa?&lt;br /&gt;¿Por qué ahora confundida?&lt;br /&gt;¡Seguro que es la estampida&lt;br /&gt;típica de quien se casa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Que no, que no es sólo eso.&lt;br /&gt; No hay futuro donde no lo hay,&lt;br /&gt; Mi presente vivo en un ¡ay!&lt;br /&gt; Mi corazón se ahoga preso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: ¿Desde cuándo sientes así?&lt;br /&gt; Lo descubriste hace mucho?&lt;br /&gt; Por primera vez te escucho&lt;br /&gt; y lo siento tanto por ti…&lt;br /&gt;Con Gonzalo ¿lo has hablado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Sigue el gato sin cascabel.&lt;br /&gt; A un paso la luna de miel,&lt;br /&gt; y mi novio no es mi amado.&lt;br /&gt;A veces algún detalle&lt;br /&gt; suyo me saca de quicio,&lt;br /&gt; Para mí es un sacrificio,&lt;br /&gt;y es difícil que me calle .&lt;br /&gt;Ya sé que esto no se pasa.&lt;br /&gt;El tiempo no ha sido en balde:&lt;br /&gt;ni ese hombre es de mi molde,&lt;br /&gt; ni somos la misma masa.&lt;br /&gt; No soporto ni lo quiero&lt;br /&gt; soportar; he de claudicar.&lt;br /&gt;Si es que no se puede cambiar,&lt;br /&gt; no será mi compañero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa:  Dinos algo, un ejemplo&lt;br /&gt;de aquello que consideras&lt;br /&gt;que sea tan grave de veras&lt;br /&gt;para expulsarlo del templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Podéis pensar que es muy tonto,&lt;br /&gt; pero algo con lo que choco&lt;br /&gt; es que un tío se saque los mocos&lt;br /&gt; y se quede tan contento&lt;br /&gt; mientras te sigue hablando,&lt;br /&gt; que aunque sea en confianza,&lt;br /&gt; también pesa en la balanza,&lt;br /&gt; y de a poco va sumando.&lt;br /&gt; Que no sé si es que me tienta&lt;br /&gt; o me impone como tasa,&lt;br /&gt; por compartir vida y casa,&lt;br /&gt; un vicio que desalienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: ¡Eh! Tampoco es para tanto,&lt;br /&gt; no le llamaremos vicio.&lt;br /&gt; ¡Decir que no es lindo oficio&lt;br /&gt; es justo a todo punto!&lt;br /&gt; Pero suspender al chaval&lt;br /&gt; y condenarle al destierro&lt;br /&gt; me parece mucho hierro&lt;br /&gt;por una miseria banal,&lt;br /&gt;que sé de calamidades&lt;br /&gt;que aguantan otras mujeres,&lt;br /&gt;por amor o por haberes,&lt;br /&gt;que son los mocos bondades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Que no son los mocos, Rosa.&lt;br /&gt; Que no me gusta está claro.&lt;br /&gt; Hoy veo con desagrado&lt;br /&gt; una tacha en cualquier cosa.&lt;br /&gt; ¿Qué debo sentir por mi novio,&lt;br /&gt; más si es pronto ser su esposa?&lt;br /&gt; ¿No es más normal ser dichosa,&lt;br /&gt; que encontrar razón de oprobio&lt;br /&gt; en todo cuanto sucede?&lt;br /&gt; Y si es grande la molestia&lt;br /&gt; de tornar en hombre al bestia,&lt;br /&gt; porque la rana no cede,&lt;br /&gt; me pregunto: ¿Qué merece&lt;br /&gt;tanto mi empeño y constancia,&lt;br /&gt; si conviene la distancia&lt;br /&gt; de quien nos pausa y decrece?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: ¿Quién te pone una pistola&lt;br /&gt; en la sien para forzarte?&lt;br /&gt; Aprende antes de acostarte&lt;br /&gt; que en esto decides tú sola.&lt;br /&gt; Mira a Rosa ¿Quién diría&lt;br /&gt; que su pecho late fuerte,&lt;br /&gt; aunque maldiga su suerte&lt;br /&gt; varias veces cada día?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Buen ejemplo, buena amiga.&lt;br /&gt; Es cierto que cambiaría&lt;br /&gt; de mi hombre… ¡Madre mía!&lt;br /&gt; ¡Muchas cosas, mucha miga!&lt;br /&gt; Pero también es muy cierto&lt;br /&gt; que nadie reúne como él&lt;br /&gt; lo que más admiro de un ser,&lt;br /&gt; y siempre se brinda abierto&lt;br /&gt; a escuchar mis argumentos.&lt;br /&gt; Luego ya, si hace o no hace,&lt;br /&gt; tiene siempre un desenlace,&lt;br /&gt; que no es más que otro momento.&lt;br /&gt; Y con esto, creo, termino.&lt;br /&gt; que cada uno es cada cual,&lt;br /&gt; y a mí no me parece mal&lt;br /&gt; que camines tu camino. (dirigiéndose a Lara)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Me fastidia sobre todo&lt;br /&gt; sentir dudas al decidir.&lt;br /&gt; No quiero con esto decir&lt;br /&gt; que lo evito de algún modo;&lt;br /&gt; es que sólo estoy segura&lt;br /&gt; cuando no queda en qué pensar.&lt;br /&gt; que después de sopesar,&lt;br /&gt; dar el paso no me apura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: De sobra sabemos todas&lt;br /&gt; las que estamos ahora aquí,&lt;br /&gt; que una sabe si es que sí,&lt;br /&gt; si es que no, si no es ahora…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: Sin llegar a hablar de boda,&lt;br /&gt; que en realidad importa o no,&lt;br /&gt; hablamos de aceptar a uno&lt;br /&gt; que no pega ni con cola&lt;br /&gt; en detalles en que mola&lt;br /&gt; ir los dos al unísono.&lt;br /&gt; Si el hombre viene del mono&lt;br /&gt; no soy yo quien se acomoda,&lt;br /&gt; que por tener hombre al lado&lt;br /&gt; hay quien se vuelve del revés&lt;br /&gt;hay quien renuncia a ser quien es,&lt;br /&gt;por la ilusión de un amado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Equivocado es pretender&lt;br /&gt; escoger a una persona&lt;br /&gt;y ponerse rezongona&lt;br /&gt;porque no sea posible hacer&lt;br /&gt;de ella lo que queramos.&lt;br /&gt;Que por desear ser patrona,&lt;br /&gt;vestir de seda a la mona&lt;br /&gt;nos deja peor que estamos.&lt;br /&gt;¿Has pensado algún momento&lt;br /&gt;que fuera al revés la historia,&lt;br /&gt;y quisiera él que su novia&lt;br /&gt;fuera princesa de un cuento?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Es que no resulta fácil&lt;br /&gt;conseguir el apropiado.&lt;br /&gt;Con el corazón ajado&lt;br /&gt;queda un sentimiento grácil.&lt;br /&gt;Mejor debería elegir&lt;br /&gt; el destino de mi pasión,&lt;br /&gt; e impedir a mi corazón&lt;br /&gt;empeñarse para sentir.&lt;br /&gt;Por un tiempo, por lo menos,&lt;br /&gt;no quisiera encontrar varón&lt;br /&gt;que venga a nublar mi razón&lt;br /&gt;y a acampar ancho en mis fueros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: ¡Y dale Perico al torno!&lt;br /&gt;Que no es preciso rebuscar&lt;br /&gt;lo que solo debe llegar.&lt;br /&gt;¡Que no sea el amor trastorno!&lt;br /&gt;Por recibir un “te quiero”&lt;br /&gt;no me fuerzo a corresponder,&lt;br /&gt;y será el mismo proceder&lt;br /&gt;si mi amor clama el primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara:  La verdad es que no espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Negarse la ocasión no es&lt;br /&gt; más que hacerlo todo al revés.&lt;br /&gt; “No amo” no es decir “no quiero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Por un “te quiero” verdadero&lt;br /&gt;sentiría agradecimiento.&lt;br /&gt;Y si ha llegado el momento&lt;br /&gt;en que me digan te quiero,&lt;br /&gt;es porque también mi sentir&lt;br /&gt;he mostrado a ese hombre,&lt;br /&gt;por lo que nadie se asombre&lt;br /&gt;si accedo presta a asentir,&lt;br /&gt;y que resuelva acogerle&lt;br /&gt;con lo bueno y lo no tanto,&lt;br /&gt;que de mí hay otro tanto&lt;br /&gt;que quisiera no mostrarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: Querida Susi, bien dicho.&lt;br /&gt; Que si no hay señor perfecto,&lt;br /&gt; también una tiene defectos,&lt;br /&gt; y no es causa de entredicho.&lt;br /&gt; Para caballo sin mancha,&lt;br /&gt; quédese una sin él,&lt;br /&gt; que en las cosas del querer&lt;br /&gt; tiene el alma manga ancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Tus palabras me hacen gran bien,&lt;br /&gt;sé que hablas con cariño,&lt;br /&gt; y os anuncio sin aliño&lt;br /&gt; que me voy a vivir con Gabriel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Calladito lo tenías!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: Era algo previsible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: No era claro, sí posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Ni siquiera yo sabía,&lt;br /&gt; pero después de pensarlo,&lt;br /&gt; no deseo otra cosa&lt;br /&gt;que vivir como su esposa.&lt;br /&gt;Como somos, aceptarlo.&lt;br /&gt;No tengo nada pensado&lt;br /&gt;más que hacer el bien que pueda&lt;br /&gt;a quien con bien me da prueba&lt;br /&gt;de amarme y sentirse amado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Disculpadme si protesto,&lt;br /&gt;que no es que no me interese&lt;br /&gt;lo que a una amiga le pase,&lt;br /&gt;pero yo vengo a hablar de esto&lt;br /&gt;que me recome por dentro,&lt;br /&gt;y resolver aquí mismo&lt;br /&gt;este grave anacronismo&lt;br /&gt;antes que llegue el momento&lt;br /&gt;en que me encuentre en el altar&lt;br /&gt;tomando por mi marido&lt;br /&gt;a quien pensé haber querido&lt;br /&gt;y no es mi intención afrentar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: De ningún modo puede ser&lt;br /&gt; seguir con planes de boda&lt;br /&gt; cuando justo te incomoda&lt;br /&gt; quien quiere que seas su mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi:  Pienso lo mismo que Elisa.&lt;br /&gt; Haz algo ya y no entretengas&lt;br /&gt; a quien no es justo que tengas&lt;br /&gt;más tiempo de esta guisa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Elisa: Mejor tarde que más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Eso mismo creo y, añado,&lt;br /&gt; que el haberme retirado&lt;br /&gt; no me convierte en cobarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa: Hablas ya como soltera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susi: Lo decide en este instante,&lt;br /&gt;ahora mismo, aquí delante,&lt;br /&gt;en la reunión cafetera.&lt;br /&gt; ¡Ay, si no te conociera! (dirigiéndose a Lara)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosa: Pues desde el jardín de infantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara: Parece que fuera de antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisa:  ¡De la ecografía primera!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lara sonríe, las demás también. Lara se ríe, las demás también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN DEL ACTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mi admiración por Lope y un guiño a Umbral.&lt;br /&gt;P.S. En “Conversación de patio…”, imperdonable, olvidé hacer un guiño a Goscinny. http://www.petitnicolas.com/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-2015270908668399512?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/2015270908668399512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/01/20-conversacion-de-cafeteria.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/2015270908668399512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/2015270908668399512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/01/20-conversacion-de-cafeteria.html' title='# 20. Conversación de cafetería.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TSza2w7jNyI/AAAAAAAAANE/AUle4AdEqdA/s72-c/conversaci%25C3%25B3n%2Bde%2Bcafeter%25C3%25ADa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-6946089068186396060</id><published>2011-01-05T00:27:00.003+01:00</published><updated>2011-01-05T00:52:48.491+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elección'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='noviazgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><title type='text'># 19. Conversación de patio con final feliz.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TSOxCR3MPOI/AAAAAAAAAM8/AQEUssNST3M/s1600/conversaciondepatio1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 334px;" src="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TSOxCR3MPOI/AAAAAAAAAM8/AQEUssNST3M/s400/conversaciondepatio1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5558481017818070242" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Lara quiere a Sergio! ¡Lara quiere a Sergio! ¡Lara quiere a Sergio! – se ha puesto a gritar Elisa cuando ha salido al patio. Elisa es una niña muy guay porque habla mucho y lo sabe casi todo, pero a veces nos escondemos porque habla mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Lara quiere a Sergio! Vuelve a gritar Elisa, delante de Susi, de Rosa, de Lara y de mí, que yo también estoy con ellas.  Lara siempre dice que ella hace lo que quiere.&lt;br /&gt;- ¿Y qué? Yo hago lo que quiero – dice Lara. &lt;br /&gt;- Pues Sergio se come los mocos, y ahora tú también te vas a comer sus mocos –dice Elisa.&lt;br /&gt;Lara ha puesto cara de asco:&lt;br /&gt;- ¡Puaj! ¡Qué asquerosa eres! Sólo se los ha comido dos veces, y además ¿a mí qué me importa?&lt;br /&gt;- Ahora no te importan los mocos porque no os dais besos pero cuando seas mayor de once o doce o por ahí y te des besos te vas a comer los mocos –dice Elisa que casi se queda sin aire.&lt;br /&gt;- ¡Puaj!, te los vas a comer… -suelta Rosa, que piensa las cosas muy despacito.&lt;br /&gt;- A lo mejor es que le gustan y también es una comemocos ¿y qué? A mí me gustan las espinacas –dice Susi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Susi no le gustan las discusiones, y si alguna de las otras discute, se enfada, se pone a llorar y se va.  Yo le digo que no se vaya, que podemos jugar a las señoritas que separan a niñas que se pelean, pero ella dice que no le gusta jugar a eso.&lt;br /&gt;– ¡Puaj!, eres una comemocos –dice otra vez Rosa.&lt;br /&gt;-  Bueno ¿Y qué? Si se los come, que se los coma. ¿Sabes qué?  Antes no me gustaba el pan integral y ahora me como una tostada todos los días ¡y tiene fibra! Y además es el más guapo de la clase.&lt;br /&gt;- Pues yo no necesito fibra, y no me he comido nunca una tostada de esas y como sé que no me va a gustar nunca, por eso no voy a probar los mocos –dice Elisa casi sin respiración.&lt;br /&gt;Y así por que sí, Susi nos cuenta el último día que comió espinacas.&lt;br /&gt;-El último día que comí espinacas, vino mi vecino Alberto a casa porque sus padres tenían que salir por ahí.  Como a Alberto no le gustan las espinacas se puso a jugar y me tiró una cuchara llena de espinacas a la cara. Mi mamá le cambió la cena y le preparó salchichas y puré.  Yo comí un poco de puré también, y le puse un pegote de puré a Alberto en su silla, y nos reímos mucho pero mi madre no. Es un chaval guay, Alberto.&lt;br /&gt;- Pues vaya chaval guay que te tira espinacas a la cara –dice Lara.&lt;br /&gt;- Estábamos jugando, y las espinacas son comida pero los mocos no.  Eso lo dices por envidia –contesta Susi, que creo que no le ha gustado que Lara hablara así de su vecino guay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos todas comiendo nuestros bollitos y mirándolas, era chuli porque parecía una merienda delante de la tele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Hala! ¡Envidia!... ¿De qué envidia? ¿De qué estamos hablando? –pregunta Rosa&lt;br /&gt;- Susi tiene envidia de que yo tengo novio y ella no –dice Lara.&lt;br /&gt;- Yo sí tengo novio –suelta Susi&lt;br /&gt;Entonces Rosa abre los ojos como un pez y le pregunta:&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Tienes novio?&lt;br /&gt;- Alberto es mi novio.&lt;br /&gt;- ¿No es tu vecino? –vuelve a preguntar Rosa&lt;br /&gt;- Es mi vecino y es mi novio. Una persona puede ser dos personas a la vez, mira mi madre, también es amiga de un señor gordo –dice Susi, que no habla mucho pero cuando habla cuenta muchas cosas aunque no vengan a cuento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues bueno, pues entonces, si las dos tenéis novio, asunto resuelto – dice Elisa.&lt;br /&gt;- ¿Qué quiere decir eso, Elisa? ¿Quién es el señor gordo? ¡Ay, no cambiéis de tema todo el rato! –dice Rosa.&lt;br /&gt;- ¡Jolín, Rosa, cállate de tanta pregunta! – le digo yo – a ver ¿qué pasa ahora?&lt;br /&gt;- No pasa nada. Sólo pasa que a uno no le gustan las espinacas y al otro le gustan los mocos – dice Elisa.&lt;br /&gt;- Es que a cada uno le gusta lo que le gusta – digo yo – ¡Eso es tan fácil que lo sabe hasta un niño de infantil de tres años!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te gusta que Sergio se coma los mocos? –pregunta Rosa, que parece que le interesa todo este rollo.  Cuando Rosa se pone seria como si fuera mayor nos asusta un poco, porque no sabemos si está bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Claro que no! Pero le voy a decir que no lo haga más, y verás como ya no lo hace más.&lt;br /&gt;- ¡Y yo que me lo creo!- dice Elisa.&lt;br /&gt;-¿No te lo crees? ¡Vas a ver cómo se lo digo! –dice Lara&lt;br /&gt;- ¿No dice ella –y me señala a mí- que a cada uno le gusta lo que le gusta? Pues a Sergio le gustan los mocos y se los va a seguir comiendo y si deja de comérselos será porque se da cuenta de que es un marrano, pero no porque se lo pidas tú –dice Elisa&lt;br /&gt;- Eso lo dirás tú…&lt;br /&gt;- Eso lo dice mi hermana, y dice que cuando un chico hace algo que no soportas es porque no es tu chico, y que sabes que has encontrado a tu chico de verdad porque no le cambiarías nada.  Mi hermana dice que si tienes un chico que no es tu chico, estás tonta, porque el tuyo está por ahí, suelto, como un coche de choque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Jajaja –nos da la risa a Susi, a Rosa y a mí, y digo:&lt;br /&gt;- ¿Te imaginas todos nuestros novios que son coches de choque y no nos encuentran en todo el día? ¡Pobrecitos, venga chocarse! –pero nos da risa de pensarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hermana de Elisa tiene 16 años y su papá es otro papá que no es el de Elisa.  Tiene el pelo rojo y se llama Julia, y duerme en la misma habitación que Elisa, pero con cascos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues es muy lista, la hermana de Elisa, creo yo -dice Rosa y me mira a mí- y tú tienes razón porque, al final, Susi tiene novio, Elisa no tiene y Lara va a dejar al suyo – dice Rosa y se sube los calcetines – y si habéis terminado el almuerzo, como todas tenéis lo que queréis, podemos jugar a pillar.&lt;br /&gt;Le da un calbotazo a Susi y dice “¡Tú la llevas!” y sale corriendo con Susi detrás y Lara también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vamos a jugar? –me pregunta Elisa-.&lt;br /&gt;Y nos vamos corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ratito suena el timbre de que se acaba el recreo y vamos a la fila para entrar en clase.  Lara viene contenta y Elisa le pregunta si está contenta y Lara le dice que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres hacer ahora? – le pregunta Elisa.&lt;br /&gt;- Ahora quiero jugar con mis amigas. –Lara siempre dice que ella hace lo que quiere-&lt;br /&gt;-¡Toma, y yo! –dice Rosa- pero tenemos que entrar en clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos reímos mucho cuando Rosa no se entera, como ahora.  Elisa y yo nos damos la mano para entrar de dos en dos.  Es una niña guay, mi amiga Elisa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-6946089068186396060?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/6946089068186396060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/01/19-conversacion-de-patio-con-final.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6946089068186396060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6946089068186396060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2011/01/19-conversacion-de-patio-con-final.html' title='# 19. Conversación de patio con final feliz.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TSOxCR3MPOI/AAAAAAAAAM8/AQEUssNST3M/s72-c/conversaciondepatio1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-3849292206195534925</id><published>2010-11-09T00:27:00.008+01:00</published><updated>2010-11-09T01:25:19.102+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prostitución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='querer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentimientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mensaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='teléfono'/><title type='text'># 18. "Alquilo".</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TNiHzY_Ak-I/AAAAAAAAAMo/dh2-LJ4s1qI/s1600/alquilopuerta.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 348px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TNiHzY_Ak-I/AAAAAAAAAMo/dh2-LJ4s1qI/s400/alquilopuerta.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5537325058801832930" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Frente a la puerta de entrada, una foto poco conocida de Marilyn, en gran formato, daba la bienvenida. A la izquierda, sobre una pared de madera, un velador suspendido y un perchero de pie permitían deshacerse de llaves y abrigo.  A la derecha, una pared de cristal de dos dedos de grosor y algo más de un metro de longitud daba paso a la estancia principal, y dejaba pasar la luz que hubiera en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La orientación de la vivienda, al sur, fue determinante al decidir la compra.  Durante el día, el sol penetraba insolente de un lado a otro del ventanal que ocupaba toda la fachada.  Las copas de los eucaliptos, que se encontraban delante del edificio, hacían de tapiz verde al azul del mar que se extendía de lado a lado. Por la noche, la vista de la fortaleza sobre el monte y la bahía, iluminadas, ofrecían una imagen espectacular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el centro se encontraba un comedor de expresión mínima, con mesa rectangular de acero galvanizado y ocho sillas a juego, con tapizado en terciopelo de un color mostaza desleído en el asiento y respaldo. Dos lámparas, con tres colgantes cónicos cada una de ellas, daban luz sobre la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de metros hacia la derecha, un salón con tres tresillos de formas angulares y cuero blanco dispuestos en “U” entre los cuales una acogedora alfombra de fibra vegetal calzaba una mesa baja cuadrada de cristal, sobre la que descansaban un par de cestillos: uno con mandos a distancia y otro con posavasos y manteles individuales.  Frente a los asientos, una gigantesca pantalla encastrada en un muro de pizarra estaba encendida en modo “acuario”.  A su izquierda, una chimenea también adentrada en el muro. Fuera de la temporada fría, ocultaban la chimenea tres guitarras que descansaban en un soporte.  En el techo, un plafón bajo de escayola albergaba iluminación indirecta en sus cuatro lados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la pared opuesta al ventanal, en el centro de una biblioteca que ocupaba todo el paño, un paso sin puerta daba acceso a un pequeño distribuidor donde se encontraba el dormitorio de huéspedes, que contaba con su propio cuarto de baño, y un aseo de cortesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lado izquierdo del comedor se disponía una especie de office, con un aspecto de esmerada improvisación de café-bar casero.  Dos mecedoras de rejilla custodiaban una mesilla de mármol blanco circular y tres patas de hierro.  Un sofá de dos plazas vestido en pana fresca color rojo grana, se auxiliaba con un puf y una mesita bajera oval de cristal. Por último, dos sillas verdes y una amarilla, de anea –se hubiera dicho que estaban destinadas a un trío de cante, palme y toque flamenco- flanqueaban la tercera mesilla, de madera cuadrada, con cajones y puertecillas por sus cuatro lados, donde se guardaban naipes, dados, dominó y otros clásicos.  En el centro del triángulo, colgaba del techo una especie de ramaje con iluminación led que dirigía los extremos de varios tallos hacia cada una de las mesillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una barra alta del mismo acero que el comedor, en el lado opuesto al ventanal, separaba el office de la cocina americana, con tres banquetas de asientos forrados con piel color negro imitando escamas reptiles.  El mobiliario de la cocina, revestido en acero mate, ocultaba electrodomésticos y utillaje.  En la pared donde se disponía el frente de la misma, a la izquierda de esta, y a la espalda del retrato de Marilyn, de nuevo un paso sin puerta daba acceso al dormitorio principal, con baño y vestidor, y a un pequeño despacho donde también reinaba el orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó el telefonillo de la portería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Soy yo… “ contestó una voz de hombre cuando sintió que descolgaban desde arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrirse el ascensor, la puerta del apartamento estaba entreabierta al final del corredor.  Sonaba Debussy. Sonrió, embriagado por un sentimiento de gratitud. No fue preciso pulsar ningún interruptor, la luz que salía de aquella morada acogedora era suficiente.  Caminó hacia ella.&lt;br /&gt;- ¿Cómo estás, mi princesa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su alteza, serena, aguardaba envuelta en una bata de raso negro, con los brazos extendidos en señal de bienvenida.  Sus blancas manos se posaron sobre las mejillas del recién llegado, sobre su frente, atrayéndole hacia sí.  Él se dejaba hacer, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lamento no haber podido llegar antes, tenía la intención de cenar contigo en ese lugar que descubrimos el mes pasado, pero la cosa se ha complicado a última hora.  No debería haber atendido esa llamada, me han entretenido…&lt;br /&gt;- Shhhhhhhh… -susurró la mujer acercando sus labios a los de él, silenciando las excusas le ayudó a quitarse la chaqueta, que colgó cuidadosamente-.  Está bien, ya estás aquí.  He merendado con mi amiga Martina y no tenía apetito para cenar, de todos modos.  Acabo de preparar un té. ¿Quieres que te sirva uno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre tenía gesto desganado.&lt;br /&gt;- ¿Te apetece alguna otra cosa? Aprovecha que he hecho la compra esta mañana y hay provisiones para todos los gustos.&lt;br /&gt;- Tengo sed, prefiero algo fresco. Agua con gas, si hay.&lt;br /&gt;- Marchando un agua, pues.  Ven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guió los pasos del recién llegado, tomándole de la mano.&lt;br /&gt;- ¿Quieres tomar asiento?&lt;br /&gt;- Preferiría tomar una ducha antes.  Necesito un lavado de cerebro.&lt;br /&gt;- Ja, ja… - rompió ella en una carcajada- Disculpa, debí haberlo imaginado.  Con cuidado, conviene que conserves algunos recuerdos cuando salgas de la ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La princesa se dirigió a la cocina, mientras que el hombre desapareció con paso cansado hacia el baño principal.  La mujer se sirvió un té, añadió medio terrón de azúcar moreno, sacó un botellín de agua de la nevera y una copa de la alhacena.  Encendió una barrita de sándalo con aroma de jazmín, que puso sobre la barra americana, y se sentó en un taburete, tomando el té a sorbos y mirando la bahía mientras escuchaba el sonido de la ducha.  Cuando el agua dejó de caer, abrió el botellín, sirvió la copa y se dirigió al baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas había salido el hombre de la ducha cuando ella le entregó la copa de agua.  Sin hablar, tomó una toalla de baño, y cubrió con ella la espalda mojada.  Con otra toalla, empezó a secar su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nada me hace sentir tan bien como estar contigo –dijo él.&lt;br /&gt;- Creí que tu trabajo te hacía realmente feliz.&lt;br /&gt;- Mujer, ya sabes a qué me refiero.&lt;br /&gt;- Ya lo sé, pero también sabes tú que me cuesta oír ese tipo de cosas.&lt;br /&gt;- Pues no debería.  Es lo que siento, siempre hemos hablado claramente, y no veo por qué puede molestarte. A la mayoría de las mujeres les encanta que les digan esas cosas.&lt;br /&gt;- Sí, entonces recuerda que no me gusta hablar de sentimientos, y que yo no soy una mujer.&lt;br /&gt;- Sí lo eres, eres una mujer muy especial, eres una mujer aparte.&lt;br /&gt;- Eso es, soy aparte, me salgo de mi rango, así que conmigo no se cumple lo que se cumple para la mayoría.&lt;br /&gt;- En eso estamos de acuerdo.&lt;br /&gt;- ¿Lo ves? –sonrió cariñosa- No es posible que discutamos porque, finalmente, siempre estamos de acuerdo. Siéntate, por favor.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TNiIgf0qOlI/AAAAAAAAAMw/zvklBZmlYYI/s1600/alquilochica.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 309px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TNiIgf0qOlI/AAAAAAAAAMw/zvklBZmlYYI/s400/alquilochica.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5537325833731586642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Él había terminado su copa, la dejó sobre la bancada de los lavabos.  Obedeció, se sentó. Arrodillada delante le secaba los pies, con cuidado, entre los dedos.  Él la miraba embelesado.  Era muy cierto que con ella recibía más de lo que jamás hubiera esperado de una compañera.  La admiraba por sus muchas habilidades, la respetaba por su integridad y su valía, la necesitaba por su forma de entregarse, la deseaba por todo ello.  Por todo ello, la amaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre tendió sus manos, le hizo levantarse, tomó las de ella y las besó con los ojos cerrados.&lt;br /&gt;- Si tú quisieras… &lt;br /&gt;- Pero hombre, claro que quiero…&lt;br /&gt;- Si tú quisieras como quiero yo…&lt;br /&gt;- Shhhhhhhh dejémonos de trabalenguas –su voz siempre sonaba conciliadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tomó en brazos, salió hacia el dormitorio, y la depositó sobre la cama. Sinuosa, se enlazó a su alrededor, serpenteante, y se amaron en silencio, despaciosamente. Nada en ella era un exceso, si no el resultado que provocaba en el corazón de él, en sus entrañas, en su sangre, en su ser entero.  Cuerpo y alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin un punto y final concreto, enredado como la yedra en el cuerpo de su reina, el sueño llegó como llega la noche: sin sentir.  Durmieron abrazados, entregados tras la entrega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol de levante abrió una hermosa mañana otoñal.  Cuando el hombre hubo terminado su aseo, el aroma de café flotaba con calma en toda la casa.  Sobre la mesilla ovalada esperaban dos licuados de fruta, tostadas calientes, confituras y la cafetera.  Concierto para guitarra y orquesta de Vivaldi.  El hombre servía el café y ella untaba las tostadas con mantequilla.  Los desayunos de los viernes eran, para el visitante, el combustible que recargaba para vivir la semana siguiente.  Hablaban con calma, con cariño, hasta que el hombre dio un giro a la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es extraño, todos los días duermo soñando con despertarme contigo.  No me tomes por pesado, te lo seguiré diciendo sin desfallecer.&lt;br /&gt;- No te tomaré por pesado, palabra.&lt;br /&gt;- ¿Ves? No me escuchas, no consideras mi proposición.  ¿Porqué no una vida juntos? &lt;br /&gt;- Sí te escucho.  No tenemos una vida, somos dos vidas.  Tú tienes tu vida y tu familia, yo… yo también tengo mi vida, y es la que es.&lt;br /&gt;- Podría ser otra.  Sabes que haría lo necesario por que fuese otra, es lo que más deseo.&lt;br /&gt;- Ni tú ni yo somos libres de cambiar nuestras vidas sin afectar las de otros. ¿Qué derecho tenemos a hacerlo? Además ¿Acaso sabes qué es lo que más deseo?&lt;br /&gt;- Nada me gustaría tanto.&lt;br /&gt;- De momento, nada distinto a la primera vez, tal como convinimos en un principio.&lt;br /&gt;- Pero las cosas cambian, las personas cambian, todo puede cambiar.&lt;br /&gt;- Así es, todo puede cambiar, pero ni las cosas han cambiado ni las personas tampoco.  Somos los mismos y nuestras circunstancias también lo son.&lt;br /&gt;- ¿Hasta cuándo piensas que durarán tus circunstancias? En algún momento será distinto.&lt;br /&gt;- No pienso, sólo existo, y soy feliz de este modo.  ¿Tú no eres feliz? ¿Te hace feliz el tiempo que nos podemos dedicar?&lt;br /&gt;- Claro que me hace feliz, pero me sabe a poco.  Me tortura el hecho de que…&lt;br /&gt;- No hablemos de sentimientos, recuerda – interrumpió ella – lo que hay entre nosotros son sensaciones.&lt;br /&gt;- Muy bien, pues tengo la sensación de que reúnes todo cuanto espero de una mujer, eres mi princesa.&lt;br /&gt;- En un castillo de arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hizo el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo siento, no me gusta esta conversación, y no quisiera que nos quedara un mal sabor –protestó ella sin fuerza-.&lt;br /&gt;- Tengo la sensación de que alquilo…&lt;br /&gt;- No es así, soy yo. Me alquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el desayuno, el huésped de los jueves dejó el sobre con el contenido acostumbrado en la mesita entre las mecedoras. Con un cálido abrazo, se despidieron con las palabras habituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Hasta cuándo? –preguntó, resignado, el hombre-.&lt;br /&gt;- Hasta el jueves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sostuvo la puerta abierta hasta que las puertas del ascensor se cerraron.  Regresó sobre sus pasos, tomó el sobre y lo guardó en el despacho.  Se encaminó al baño y abrió la ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encima de la mesa del salón, el teléfono emitió el sonido de un mensaje recibido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Buenos días, preciosa. Nos vemos esta tarde sobre las siete, como la semana pasada. Ponte guapa, cenaremos fuera. Tengo cosas que contarte y muchas ganas de verte”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-3849292206195534925?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/3849292206195534925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/11/18-alquilo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/3849292206195534925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/3849292206195534925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/11/18-alquilo.html' title='# 18. &quot;Alquilo&quot;.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TNiHzY_Ak-I/AAAAAAAAAMo/dh2-LJ4s1qI/s72-c/alquilopuerta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-8541233634808263666</id><published>2010-10-07T15:10:00.005+02:00</published><updated>2010-10-07T15:32:32.844+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='herida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='golpes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='insultos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='violencia de género'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='policía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='teléfono'/><title type='text'># 17. Nunca más.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TK3HGwVTcQI/AAAAAAAAAMY/JqkdOmuStSs/s1600/nunca+mas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 351px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TK3HGwVTcQI/AAAAAAAAAMY/JqkdOmuStSs/s400/nunca+mas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525291236720865538" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ilustración de Arly Jones para "Yoni Bismuler Forever" 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El maltrato es obsceno, avergonzante” Belén Ordóñez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Domingo, 2h09 AM.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas del pasillo de quirófanos se abrieron con el empujón de la camilla.&lt;br /&gt;- ¡Vamos, vamos! ¡Despejando, vamos, hay que detener la hemorragia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la camilla, las puertas volvieron a cerrarse, y Nekane se quedó inmóvil, de pie, desorbitada, atenazada por las palpitaciones que sentía en los dedos, en las piernas, en las caderas…&lt;br /&gt;Tuvo que buscar un lugar donde sentarse, donde desplomarse con la gravedad de la tensión acumulada, para liberarla, mientras esperaba que la intervención de su paciente terminara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aguanta, Clara, aguanta –parecía que oraba- y será lo último que aguantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;18 Días antes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Dra. Hernani trabajaba en la consulta del centro de salud como médico de familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Clara Salinas –se escuchó a través del altavoz situado sobre la puerta del gabinete.&lt;br /&gt;- Buenos días, Nekane –dijo Clara al cerrar la puerta y tomar asiento.&lt;br /&gt;- Buenos días, cuéntame…&lt;br /&gt;- Tengo problemas para respirar, noto todo el tiempo como una presión en pecho y espalda, me sube calor por el cuello, y a veces, cuando me falta el aire, siento náuseas.&lt;br /&gt;- Túmbate sobre la camilla, quítate la blusa, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Clara se desvestía la Dra. Hernani alcanzaba el fonendoscopio y, cuando su mirada se posó sobre el cuerpo de su paciente…&lt;br /&gt;- ¿Qué te ha pasado? ¿Cómo te has hecho estos moratones?&lt;br /&gt;- Estoy torpe, ya te he dicho que me cuesta respirar, me he caído, creo que un desmayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio, de repente, tenía toneladas de peso. La doctora palpó los hematomas, la paciente reaccionaba con pequeños movimientos de rechazo, dolorida.&lt;br /&gt;- ¿Todo esto te lo has hecho en una caída? ¿Cuando te has caído?&lt;br /&gt;- Ayer, creo. No sé el día en que vivo, estoy muy cansada.&lt;br /&gt;- Mírame, Clara. ¡Mírame te digo! Por favor… Estos moratones son de golpes en distintos momentos ¡Van del granate al amarillo, pasando por el morado y el verde! Clara, mírame… No es la primera vez que te lo veo ¿Qué te está pasando?&lt;br /&gt;- Estoy muy cansada, no recuerdo bien las cosas, me cuesta ocuparme de mi casa y mi familia, estoy torpe; esta angustia que tengo me quita el apetito ¡mira como me estoy quedando! Parezco un saco de huesos, debería poner de mi parte, pero no sé… no sé hacerlo mejor, me distraigo continuamente, olvido lo que debo hacer, soy un desastre…&lt;br /&gt;- ¿Quien te dice todo eso?&lt;br /&gt;- No me lo tiene que decir nadie, ¿es que no lo ves?&lt;br /&gt;- Yo veo lo que veo. Te repito, Clara… ¿Quién te dice todo eso? ¿Quién te hace esto?&lt;br /&gt;- Es culpa mía… -rompió a llorar- soy un despojo de mujer.  Pero lo voy a arreglar, y todo volverá a ser como antes.  Tengo que arreglarlo ¿comprendes? Si me curo, si vuelvo a estar fuerte, todo volverá a ser como antes.&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres arreglar? ¿Qué quieres que vuelva a ser como antes?&lt;br /&gt;- Mira, Nekane, yo te agradezco que te preocupes, pero tú no estás para eso, y yo he venido a consultarte como médico –se secó las lágrimas de la cara y los ojos con dos pasadas de manga- si no me puedes dar algo para la angustia, pues me lo dices y ya está. Me voy por donde he venido. –contestó resuelta mientras se volvía a vestir-&lt;br /&gt;- No, perdona, no te marches, siéntate. Discúlpame.  Mira, te voy a dar una receta de algo muy flojito ¿vale? No es más que un relajante muscular muy suave. No te atontará ni te dará sueño, simplemente te ayudará a que no te sientas aturdida, y quizá de ese modo puedas hacer las cosas más tranquilamente.  Lo tomas durante un mes, y luego hablamos, a ver cómo te ha ido ¿Te parece bien?&lt;br /&gt;- Bien –la paciente bajó la guardia-&lt;br /&gt;- No dejes de venir, por favor, estas cosas hay que controlarlas.  Si vemos que no te va bien o no te es suficiente, cambiamos de comprimidos o de dosis.&lt;br /&gt;- Bien…&lt;br /&gt;- ¿Sigues viviendo en esa casita con el patio lleno de flores? Donde fui a verte una vez para una atención domiciliaria ¿recuerdas?&lt;br /&gt;- Sí, ahí vivo. ¿Por qué?&lt;br /&gt;- No, por nada.  Me gustó tu patio. Confírmame tu teléfono, por favor, este tipo de medicamento requiere tener completa la ficha del paciente –mintió la doctora- ¿es este?&lt;br /&gt;- A ver… -Clara ya parecía más conforme- Sí, ese es. Vale. Pues gracias, hasta dentro de un mes.&lt;br /&gt;- Escucha Clara, no te lo tomes a mal, sólo me he inquietado por ti.  Te pido que, por favor, te anotes mi teléfono. Mira, te hago una llamada perdida y así te queda grabado. Guárdalo en tu agenda –la doctora hablaba mientras marcaba el número de Clara en su teléfono personal- Dime que lo harás, que me llamarás si en algún momento no estás bien.&lt;br /&gt;Las dos mujeres se miraron, comprendiendo lo que no decían las palabras. Se regalaron una sonrisa de cortesía, triste, y la una se marchó mientras que la otra se sentaba en su despacho.  Ambas con la vista clavada en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;18 Días más tarde, domingo 12h39 AM.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nekane terminaba de cenar en compañía de unos colegas de Bilbao que estaban concluyendo una semana de conferencias y seminarios en la costa levantina.  Sintió la vibración del teléfono en el bolsillo y, mientras escuchaba entre risas a sus compañeros, miró la pantalla: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevo mensaje: 00:39 &lt;De&gt; Clara Salinas: ven corre ven &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La doctora se levantó de su asiento con la fuerza de una catapulta.  Pulsó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opciones, OK, Devolver la llamada, OK, Llamando &lt;Clara Salinas&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogió la botella de vino vacía que reposaba boca abajo en la cubitera junto a la mesa, abandonó a sus colegas con un simple “una urgencia” y salió corriendo del restaurante. Una señal de llamada, dos señales de llamada ¡atienden la llamada…! Pero nadie contestaba al otro lado.&lt;br /&gt;- ¿Clara? ¡Clara! ¡Soy Nekane! ¿Clara? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchó un sonido de rozamientos, le hizo recordar cuando en alguna ocasión alguna amiga le había llamado por accidente, al llevar el teléfono en el bolso y pulsarse sola la tecla de rellamada.  Escuchó golpes que retumbaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Abre el puto armario, hija de perra! – más golpes.&lt;br /&gt;- ¡Por favor, lo abro, voy a abrirlo, cariño, pero déjame que te explique! –escuchó por fin la voz de Clara, más allá del bolsillo o lo que fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprendió que no era momento para hablar, que nadie la escucharía al otro lado, y siguió corriendo hasta llegar a su Megane descapotable que abrió a distancia.  En la carrera, se colgó el bolso cruzado sobre el pecho, introdujo en él la botella, y pulsó la tecla de manos libres del teléfono.  Entró como por arte de magia en el vehículo y de dos volantazos salió del lugar disparada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Saco de huesos, despojo de mierda! ¡Das asco! – los insultos se sucedían, el llanto de Clara se interrumpía por sus quejidos, que coincidían con vaivenes de los roces, por golpes sordos, y más llanto, y más insultos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corazón de Nekane batía a más velocidad de la que llevaba el coche, pero su cabeza se mantenía lúcida.  Podía haber tomado el camino más corto para llegar a la casa de su paciente, pero recordó los controles de alcoholemia que acostumbraba encontrar en la avenida que comunicaba la zona de copas con el centro de la ciudad, y tomó esa dirección.  Cuando se acercaba a semáforos y cruces, tocaba el claxon y daba ráfagas con los faros.  No se detenía.  La policía estaba donde previsto, aceleró.  Pulsó la apertura automática de su ventanilla, y cuando alcanzó la altura del control, sacó la mano con el dedo corazón apuntando al cielo, acelerando y pitando como si fuera de boda. Se dirigió entonces a casa de Clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TK3K-6-bspI/AAAAAAAAAMg/ituhY1aoFh4/s1600/nunca+mas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 281px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TK3K-6-bspI/AAAAAAAAAMg/ituhY1aoFh4/s400/nunca+mas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525295500185285266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había soltado el teléfono de la mano, y escuchaba la agresión en directo, cada vez más frecuentes los golpes, los insultos en catarata, cada vez más débiles los quejidos.  En un momento, un fuerte golpe del teléfono del otro lado de la línea: en un movimiento el aparato había salido despedido del bolsillo de Clara, y había quedado tirado en el suelo.  No escuchaba más a la mujer.  Miró por el retrovisor: dos coches de policía la seguían.  Temió lo peor. Por fin decidió hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Clara! ¡Clara! – gritó con todas sus fuerzas.  Alguien, al otro lado, cogió el teléfono.&lt;br /&gt;- ¿Quién es? ¡¿Quién es, maldita sea?!&lt;br /&gt;- ¡Soy una mujer, pedazo de cabrón, una mujer con más cojones que tú y toda tu puta raza, y voy a por ti!&lt;br /&gt;- ¿Ah, sí? ¿Tú y cuantas más? ¡Payasa! ¡Ven, ven, que tengo pa ti también!&lt;br /&gt;- Estoy en tu calle, media picha, en cuanto salgas te reviento en tu misma puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le dejó tiempo para contestar. Colgó la llamada sin soltar el teléfono, y embocó por fin la calle.  La policía le seguía, ahora sonaban las sirenas. Vio salir al energúmeno de la puertecita de la verja detrás de la cual se escondía el infierno.  Le reconoció enseguida, le había atendido ella misma en el centro de salud alguna vez, y le recordaba de cuando visitó a Clara en casa.  Aceleró de nuevo, dirigiéndose a él.  Este se quedó inmóvil, desconcertado como los conejos que atraviesan la carretera por la noche.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nekane conocía el barrio, era su barrio de trabajo.  Sabía que, tras la curva cerrada a la izquierda, la calle se ensanchaba y a la derecha de la misma había un descampado.  Siguió en dirección al endemoniado, apretó el freno y apenas a dos metros de distancia del hombre, lo esquivó, soltó el freno y giró el volante, para detener el coche en medio de una polvareda, en el descampado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los coches de policía la seguían de cerca, ocupando los dos carriles de la calzada, no tuvieron tiempo de reaccionar, y no pudieron evitarlo.  Salió disparado hacia el cielo, camino seguro del averno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nekane salió de su descapotable corriendo hacia la casa, cuya puerta había quedado abierta.  Marcaba el número de urgencias.  Entre restos de una batalla, Clara estaba tendida en el suelo, semidesnuda, con la ropa hecha jirones.  Tenía pulso, pero mostraba varias heridas incisocontusas, una de las cuales, en la cabeza, sangraba en abundancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos policías entraron corriendo en la casa, los otros dos se ocupaban de los restos de satanás.  Nekane dio instrucciones a emergencias del lugar donde debían mandar la ambulancia y valoración clínica de la mujer herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escucharon unos gimoteos.  En el dormitorio, una niñita de unos tres años se refugiaba de cuclillas entre la cortina y la ventana, con el camisón de Clara entre sus pequeñas manos, cubriéndose el rostro, oliendo a su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Domingo 06h23 AM.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La doctora acariciaba la frente de su paciente, sentada sobre la cama desde que viera que la ensoñación de la anestesia abandonaba el cuerpo maltrecho.  Clara abrió los ojos, deseosos de enganchar la mirada en algún lugar que le permitiera mantener el peso de sus párpados. Encontró la mirada de su médico de cabecera, y la expresión se tornó inquisitiva, suplicante de una respuesta a ninguna pregunta, a muchas dudas juntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya está.  Todo ha pasado, nunca más volverá a ocurrir.&lt;br /&gt;- Gracias Nekane -balbuceó, y las lágrimas se precipitaron como corderillos apresurados, en todas las direcciones, sobre sus mejillas. Entornó los ojos de nuevo, y su cabeza, rendida por los golpes de la vida, se ladeó buscando reposo.&lt;br /&gt;- … Nunca más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-8541233634808263666?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/8541233634808263666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/10/17-nunca-mas.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8541233634808263666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8541233634808263666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/10/17-nunca-mas.html' title='# 17. Nunca más.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TK3HGwVTcQI/AAAAAAAAAMY/JqkdOmuStSs/s72-c/nunca+mas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-8351165943645108762</id><published>2010-09-30T18:34:00.003+02:00</published><updated>2010-09-30T18:39:13.517+02:00</updated><title type='text'># 16. Corsario.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TKS8zE8XpJI/AAAAAAAAAMQ/NpuCrOR7okA/s1600/corsario.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 333px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TKS8zE8XpJI/AAAAAAAAAMQ/NpuCrOR7okA/s400/corsario.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5522746628749370514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Boceto para "Corsario". Óleo sobre tela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un gracioso tiró una bombita lacrimógena. En apenas un par de segundos los clientes del bar empezaron a sentir los efectos: la nariz escocía, la boca y la garganta irritadas y ardiendo, los ojos picaban.  El aire que se respiraba era punzante en su paso hacia los pulmones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estampida no se hizo esperar. Un mar de gente ataviada para la ocasión se coló entre las puertas del local como el agua por un sumidero, dispersándose como burbujas de champagne saliendo de la botella, cuando alcanzaban la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre enfermeras, travestis, margaritas y Chewaka; futbolistas, cabareteras, monjes y zombis; flamencas, Elvis, taberneros y músicos de jazz, se encontraron la mujer policía y el corsario. Entre todo el jaleo del desalojo, ellos dos buscaron la fachada del edificio para protegerse de la marea de disfraces que salía desordenadamente. Se descubrieron el uno al otro en la misma actitud: observaban entretenidos la gente correr, toser, reír, hablar, perderse, buscarse, quejarse, aplaudir a los camareros -que salieron los últimos-… Ambos seguían apoyados en la misma pared, vista al frente, después de haberse mirado de arriba abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Estoy detenido? La miró de reojo, y sonrió ampliamente.&lt;br /&gt;- Hasta ahora te has librado porque no tenemos testigos. Estoy segura de que puedes añadir más salsa a esta situación estúpida y cómica. ¡Adelante! Si no lo consigues, entonces sí considérate detenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corsario rompió a reír a carcajadas.&lt;br /&gt;- ¡Voto a bríos que me ponéis en delicada situación!&lt;br /&gt;- Vota a quien quieras, pero ya estás moviendo el culo -a la policía se le escapó una sonrisa-.&lt;br /&gt;- Bien, Señora. Lanzo mi guante y propongo una apuesta…&lt;br /&gt;- No lances nada y no te muevas. –dejó de apoyarse en la pared y se puso frente al marino- ¡A saber lo que escondes bajo esas siete capas!. Date la vuelta, las manos contra la pared, abre las piernas. - dijo con voz firme y autoritaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer policía empezó a tantear al marino desde los puños hacia abajo, la espalda, los glúteos, las piernas por el lado exterior y por el lado interior.  Le agarró del cinturón y tiró del mismo, para dar la vuelta al hombre girándole. Retrocedió un paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy la agente Canales, es un placer conocerle – dijo ella tendiendo su mano para estrechar la de él.&lt;br /&gt;- Capitán Suárez a sus pies, Señora – respondió cogiendo la mano tendida, que acercó a sus labios, sin tocarlos, haciendo el ademán de saludar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche de carnaval siguió para el pintoresco dúo sin más interrupciones. Los bares estaban petados de gente, discurrían ríos de personas por las aceras, y ellos dos fluían entre todos como hojas de sauce a la suerte de la corriente. El capitán cedía el paso a la agente, arboleaba su sombrero con plumas y sonreía, siempre sonreía. La poli le correspondía con un gesto, que cada vez era menos breve, menos parco. Bebieron en una terraza en donde el frío no se sentía, tal era el ambiente.  La mujer policía proseguía el interrogatorio para conocer los detalles más importantes en profundidad.&lt;br /&gt;-  ¿Playa o montaña? ¿Cuerda o viento? ¿Bécquer o Quevedo? ¿Tinto o blanco? ¿Animal o vegetal? &lt;br /&gt; El corsario contestaba divertido con romances, refranes y dichos.  Bailaron en un bar donde ella, porra en mano, fue abriendo paso a su capitán. Cada uno se descubría con su disfraz, se delataba con sus maneras, se manifestaba abiertamente. Se estaban conociendo y les encantaba, en una noche que tenía todo lo que tienen las noches encantadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al alba se despidieron. El corsario tenía el avión de regreso a casa en unas horas de ese mismo día. Fijaron una fecha e hicieron una apuesta. Quien perdiera viajaría para encontrarse con el ganador.&lt;br /&gt;- Es una apuesta excepcional y brillante –dijo Suárez-: pierda quien pierda, ganamos los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días que siguieron al carnaval, o mejor dicho las noches, les acercaron por teléfono.  Sólo verdad desnuda, sólo quienes realmente eran, sin las máscaras que usaban desde que se quitaron los disfraces. Esa había sido una apuesta tácita en la que no había nada que perder, y a la que jugaron sin temores ni prejuicios. El resultado fue que hubo dos ganadores. La apuesta expresa vencía en quince días.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una noche, muy tarde y debiendo madrugar al día siguiente, después de conversar una larga hora, el corsario se rindió a Canales. Sintió que la charla estaba incompleta, y le mandó un mensaje:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En estos momentos lamento como nunca la distancia que nos separa. Desearía importunarte presencial y concupiscentemente, para convertir nuestra irresponsabilidad horaria en fuente de delirios y divertimentos”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sucumbió, cediendo también por fin al galante caballero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Acaso dirías que esto no es un delirio, que no es un divertimento?. Es el tiempo quien nos separa, no el espacio, y aunque despacio, en dos semanas se repara…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y se reparó?&lt;br /&gt;- Pues han puesto un cartelito en un buzón: “Suárez y Canales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado, definitivamente, es que hay dos ganadores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-8351165943645108762?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/8351165943645108762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/09/16-corsario.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8351165943645108762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8351165943645108762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/09/16-corsario.html' title='# 16. Corsario.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TKS8zE8XpJI/AAAAAAAAAMQ/NpuCrOR7okA/s72-c/corsario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-9047407268549542866</id><published>2010-09-20T15:20:00.005+02:00</published><updated>2010-11-09T01:19:35.591+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mentiras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='egoismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soltería'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='príncipe azul'/><title type='text'># 15. Meetic y ¿Rara avis?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TJdgK1_BzHI/AAAAAAAAAMI/iu-Z-fugQXA/s1600/8+al+12+029.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 312px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TJdgK1_BzHI/AAAAAAAAAMI/iu-Z-fugQXA/s400/8+al+12+029.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518985607772228722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Foto de VISA pour l'Image, Perpignan, 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo eres tan atrevida? ¿No te da miedo dar con algún loco? –preguntó mi querida y asustadiza amiga Ana.&lt;br /&gt;- No puede haber más locos que en la calle –le contesté- las probabilidades son las mismas. Pura estadística.  Y no soy atrevida, ya lo sabes.&lt;br /&gt;- ¿Entonces? ¿Cómo te metes en un sitio así, donde pueden engañarte como a una niña, poner cualquier cosa para venderse? Mira que lo que se dice de esos sitios no es buena cosa.  Ahí no vas a encontrar más que los restos, lo que no quiere nadie, gente que no vale un pimiento.&lt;br /&gt;- ¿Eso es lo que opinas de mí? ¿Qué no valgo un pimiento? –le miré inquisitiva.&lt;br /&gt;- Mujer, tú eres punto y aparte. Tú eres una mujer como la copa de un pino.  No vamos a decir que hayas acertado, la verdad. Pero exponerte en un escaparate para que te escojan como en un catálogo por correspondencia… Te puede ver alguien del trabajo, tu familia, tu hijo…&lt;br /&gt;- Ana, cariño.  Hace un año que me divorcié y eso es público. En mi trabajo y mi familia lo requetesaben. Para mi hijo, en plena adolescencia,  soy la última de sus preocupaciones  ¡Ya tiene 16 años! Y además, igual que estoy yo, puede estar también alguno que valga la pena.  Estadística, Ana, estadística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida transcurre deprisa y caprichosamente y, en definitiva, lo que encontraba en Meetic era lo mismo que encontraba en la calle: estadística.  Aburrida de las carencias y deficiencias de la demanda, una termina por no presentar oferta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, más aburrido que los demás, en mi bandeja de correo, encuentro: “Meetic: Juanbna_900 te ha enviado un nuevo e-mail”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venga, va, tú has sido elegido para no ir directamente a “Eliminar” –pienso-. Abro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De: Juanbna_900&lt;br /&gt;Para: Belbelisa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿tú qué esperas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De: Belbelisa&lt;br /&gt;Para: Juanbna_900&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien como yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De: Juanbna_900&lt;br /&gt;Para: Belbelisa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te basas en una simple foto y en una descripción para encontrar lo que buscas, para hacer tu elección? Me siento como un perro en el criadero, aquí, teniendo que demostrar mi pedigrí. ¡Qué tontería! No tengo pedigrí, y me siento juzgado por ello.  Pero puede ser que sea muy diferente en la vida real, con muchos más atractivos que los que muestra una foto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De: Belbelisa&lt;br /&gt;Para: Juanbna_900&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he mirado su foto ni su descripción, solamente he respondido a su pregunta.&lt;br /&gt;Se siente como un perro… le comprendo perfectamente.  Yo, por mi parte, la mayoría de las veces me siento como un pedazo de carne ante una jauría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré en este lugar hace años, cuando era gratuito para las mujeres, y no me he borrado, lo cual me ofrece el “privilegio” de no pagar un céntimo. Sigo aquí y, de vez en cuando, entro en la página para ver lo que ocurre. Hace ocho meses que borro los correos sin abrirlos, pero la casualidad ha querido que leyera el suyo.&lt;br /&gt;Verá, lo que ocurre es lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su momento empleé un buen tiempo para responder y completar todo el cuestionario de mi ficha, y todavía recibo tests -para comprobar mi afinidad-, de tíos que esperan que sea yo la que siga contestando a más preguntas, cuando ellos no han puesto más que su edad, y puede que nacionalidad y horóscopo. No han leído la parte de mi presentación en la que digo “Quiero lo que ofrezco” o, simplemente, no han leído nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo que acepto un hombre con unos pocos años más o menos que yo, y recibo flechazos de hombres de 60 años que aceptarían una mujer entre 35-45 años. ¿Debería sentirme privilegiada por entrar en el lote? Dicen de sí mismos que son románticos y me reprochan que yo no lo sea (así reza en mi ficha). Sin embargo, no buscan más que carne fresca –con respecto a la propia- sin ningún interés en la templanza, la madurez y la ternura que ofrece y requiere el romanticismo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos mis datos son reales, y me he encontrado con hombres que tienen diez años más de los que indica su ficha, en la cual habían puesto una foto donde tenían quince años menos –sin contar aquellos que no ponen foto “por motivos profesionales”-.  Algunos con una barriga que no les permite ver su propio sexo, que buscan una mujer con silueta deportiva; peludos como osos pero que quieren una amable “manzanita” bien depilada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repaso mis correos para expresarme correctamente, y me encuentro con hombres que afirman tener estudios de licenciatura o superiores, y que cometen más faltas de ortografía que palabras escriben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibo igualmente correos que son un burdo “copiar-pegar”, a modo de circular; creíbles quizá para una adolescente, pero nunca para una mujer.  A veces no lo recuerdan y lo repiten, literalmente, al cabo de unos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hablemos del estado civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, créame si le digo que comprendo su decepción, pero también que no es conmigo con quien debe envalentonarse. No acostumbro a prejuzgar, sin embargo, y tras la lectura de su correo, no estoy muy segura de que usted no lo haya hecho conmigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy una aventura magnífica en la cama, lo tengo claro.  Aún así, en el mejor de los casos eso no me ocuparía más que una o dos horas diarias, lo cual es poca cosa comparado con lo que puedo dar el resto del tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A quién ofrecérselo? Insisto: a alguien como yo.  Y yo lo quiero todo.  De cualquier forma, ya hace un rato que no busco nada, en efecto.  Solamente espero lo que deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No piense que es más fácil de este lado –del lado de las mujeres- cuando lo que se pretende encontrar es franqueza, claridad y una compañía honesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confío en haberme expresado bien, sinceramente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isabel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.S. Y ahora, puede que lea su ficha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me tomé esa molestia. Me di el gusto de borrarme. Nunca me gustó la estadística, ni los numeritos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-9047407268549542866?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/9047407268549542866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/09/15-meetic-y-rara-avis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/9047407268549542866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/9047407268549542866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/09/15-meetic-y-rara-avis.html' title='# 15. Meetic y ¿Rara avis?'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TJdgK1_BzHI/AAAAAAAAAMI/iu-Z-fugQXA/s72-c/8+al+12+029.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-5468768260737341803</id><published>2010-09-15T09:49:00.006+02:00</published><updated>2010-09-15T10:09:22.554+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='beso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amante'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='piel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vuelo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gozar'/><title type='text'># 14. Vuelo de Madrid.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TJB-_hmuNcI/AAAAAAAAAMA/kb5S5UoohcA/s1600/avion.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 172px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TJB-_hmuNcI/AAAAAAAAAMA/kb5S5UoohcA/s400/avion.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5517049173346497986" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;                        Illustration de Manara. 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer empleó más tiempo en embadurnar su cuerpo de crema del que había necesitado para ducharse.&lt;br /&gt;Extendía la hidratación comprobando la suavidad de su piel en cada centímetro de recorrido.  Un suave masaje y preparatorio dedicado al hombre que salía de viaje en ese mismo instante, parte del protocolo amatorio del que gustaba gozar tanto como él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Te imagino recibiéndome con minifalda de vuelo, camisa ajustada, sin ropa interior. Mi avión sale en treinta minutos”.  Fue el mensaje que recibió para confirmar la hora de salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viajero había hecho la maleta sin vacilar, tan acostumbrado estaba a ello.  En el último momento recordó un antiguo juguete, un souvenir de Londres que compró contando tan sólo diecisiete.  Revolvió cajones, estantes y armarios, hasta que encontró la “prenda”.  La incluyó con el resto y cerró la maleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en él era habitual, llegó el último para embarcar.  No había prisa: precavido siempre en llevar como todo equipaje el de mano, eran precisos escasos minutos para recorrer el espacio entre las puertas del aeropuerto y el avión.  Pan comido.  Si no hubiera sido por el trámite de pasar por la cinta de seguridad.  El agente frente a la pantalla detuvo la banda móvil.&lt;br /&gt;- Señor, no puede usted embarcar con ese objeto. Ha de dejarlo en las bandejas dispuestas aquí detrás.  Normas de seguridad.&lt;br /&gt;- ¿Qué? No puede ser, otras veces lo he llevado conmigo y… quiero decir que… bueno, que no es la primera vez que viajo con esto y nunca ha habido problemas.&lt;br /&gt;- Puede llevarlo si se encuentra en el equipaje facturado, el que va en la bodega.  En cabina no puede usted viajar con este objeto, debe dejarlo.&lt;br /&gt;- Bien ¿qué pasa si lo dejo aquí? ¿Cómo lo recupero después?&lt;br /&gt;- No se recupera.  Todo lo que se deja en las bandejas se tira o se destruye y…&lt;br /&gt;- Ah, no, no, no, no.  Algún modo habrá.  Lo necesito para trabajar, he de hacer unas fotos y debo llevarlo y, sobre todo, no tengo intención de perderlo.&lt;br /&gt;- Pues lo lamento, pero no puedo permitirle pasarlo.&lt;br /&gt;- ¿Podría llamar a alguien a bordo? Quizá si lo entrego a alguien de la tripulación, si está a recaudo del comandante… quizá podrían entregármelo al llegar a destino.&lt;br /&gt;- Es que estos objetos no pueden viajar donde tengan acceso los pasajeros.&lt;br /&gt;- Insisto, se lo ruego, ¿hay modo de poder consultar esa posibilidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por los altavoces hacían la última llamada para el pasajero con destino…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se lo ruego, por favor, ese al que llaman soy yo… algo se podrá hacer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agente hizo una llamada. La situación se le antojaba cómica y tenía curiosidad por saber qué desenlace podría tener.  Sintió simpatía por el viajero tenaz.  Después de una breve explicación colgó e informó al reclamado pasajero:&lt;br /&gt;- En seguida viene alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, un auxiliar de vuelo se acercaba, con paso ligero.&lt;br /&gt;- Tengo orden del comandante de hacerme cargo de un objeto que el pasajero no puede llevar consigo, ¿es así?&lt;br /&gt;“¡Ah! Cielo abierto: volamos” pensó satisfecho.&lt;br /&gt;- ¡Sí, así es! ¿Cómo no?  Tenga, venga, que tenemos prisa ¿no?.&lt;br /&gt;Sin mediar más, en un visto y no visto abrió y cerró la maleta, extrayendo su dichoso juguete y entregándolo al auxiliar.  Éste miró la causa de tanta excepción con sorna, lo metió en el bolsillo del pantalón, y pidió al pasajero caprichoso que le siguiera.  Ambos con ligero equipaje, recorrieron un par de pasillos levadizos que les embocaron por fin a la puerta del avión, la cual se cerró de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el panel de información anunciaban la llegada del vuelo procedente de Madrid.  Diez minutos de retraso no eran muchos.  Entre la gente que esperaba, el hombre distinguió en seguida la cabellera color violín de su amante, su silueta de guitarra.  Con paso firme y saltarín, se acercó hasta ella divertido.  Sólo unos instantes de un beso risueño, húmedo, gracioso, fresco, mientras giraban sobre sí como peonza y la maleta pendulaba.&lt;br /&gt;- ¿Vamos? -dijo él.&lt;br /&gt;- ¡Claro! -contestó ella.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El recién llegado metió la mano bajo la falda y comprobó con un apretón que la pelirroja había seguido sus instrucciones.  Ella soltó una carcajada.&lt;br /&gt;- ¡Pero qué magnífico culo tienes!&lt;br /&gt;Aparcados en batería en la acera de la terminal de llegadas había seis autobuses destinados a cargar turistas extranjeros.  Los conductores esperaban en grupo mientras charlaban aburridos.  Todas sus miradas se posaron sobre las curvas de la nacional, y sonreían al eufórico acompañante, mitad cómplices, doblemente envidiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- He traído un cargamento especial, especial para ti.&lt;br /&gt;- Uhmmm… tú y tus especialidades… -ronroneó ella.&lt;br /&gt;- Tengo dos pulseritas que te vas a poner a la vez, y que te van a tener bien quietecita…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer volvió a reír, caminando con paso firme, todo garbo, todo meandro, toda rotunda, contundente.&lt;br /&gt;Giraron hacia la zona de estacionamiento, bordeando la última esquina del edificio.  Por una doble puerta blanca apareció, casi en forma de estampida, un grupo de hombres y mujeres uniformados que se detuvieron al instante y se dispusieron a fumar.  Varios con gorras, algunas bajo el brazo.  La pareja atrajo las miradas de todo el grupo, al tener que pasar por en medio disculpándose. Un uniformado dio un codazo al que tenía al lado y ambos saludaron al unísono.  Todos sonrieron.  Sonrisa general.&lt;br /&gt;- Buenas noches, y feliz estancia.&lt;br /&gt;- Buenas noches, ¡sin duda! y muchas gracias -contestó el madrileño.&lt;br /&gt;- ¿Les conoces?&lt;br /&gt;- Es la tripulación de mi avión.&lt;br /&gt;- ¡Qué amables! ¿No?&lt;br /&gt;- No lo sabes tú bien.  En esos vuelos domésticos, con ciertas compañías… es como estar entre amigos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-5468768260737341803?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/5468768260737341803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/09/14-vuelo-de-madrid.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5468768260737341803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5468768260737341803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/09/14-vuelo-de-madrid.html' title='# 14. Vuelo de Madrid.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TJB-_hmuNcI/AAAAAAAAAMA/kb5S5UoohcA/s72-c/avion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-7145847206041602796</id><published>2010-08-05T14:24:00.003+02:00</published><updated>2010-08-05T14:32:26.852+02:00</updated><title type='text'># 13. Steak Tartar.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TFqu0s1ZJWI/AAAAAAAAALo/tTvpxsR7sKI/s1600/steak+tartar.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TFqu0s1ZJWI/AAAAAAAAALo/tTvpxsR7sKI/s400/steak+tartar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5501902115198018914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminé de secarme el pelo, me cubrí con una camisola, y salí al salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré una preciosa mesa puesta. Un mantel de encaje crudo sobre otro liso color burdeos. No había dos platos iguales, estaban decorados a mano con ilustraciones que bien podían ser de un Miró naïf.  Un surtido de quesos estaba presentado sobre una tabla de madera color cerezo y con forma de manzana. En una fuente de plata, hojas de tres tipos de lechuga dispuestas en dos abanicos con lunares de tomates cherry, y una salsera con su condimento. Se completaba la mesa con una panera de loneta con compartimentos, en los que había pan de centeno, tostas, picos y palitos con semillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sirvió vino en las dos copas, me dio una, e hizo el gesto de brindar, mirándome a los ojos pero sin mencionar un brindis. Bebió un sorbo y dejó su copa junto a la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un práctico gueridón había dispuesto una serie de ingredientes. Se puso detrás de la mesita y frente a mí, para que asistiera en primera fila a la preparación del plato.  Empezó a picar dos chalotas.&lt;br /&gt;- ¿Te ha gustado el baño? - preguntó&lt;br /&gt;- Muchísimo. Debo agradecértelo y decirte que no recuerdo algo parecido.&lt;br /&gt;- Nada que agradecer, me apetecía mucho -me dijo casi susurrando.&lt;br /&gt;Trabajaba de pie, mientras charlaba conmigo y me dedicaba miradas que escondían pimientos de Padrón. Picó alcaparras y perejil, reservó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los aceites son especiales, según me dijeron en la herboristería.  Los compré pensando en ti.  Pedí que tuvieran efecto tonificante y estimulante.&lt;br /&gt;- Pues por el momento me siento tonificada, y la fragancia que han dejado en la piel es riquísima.&lt;br /&gt;- Miel sobre hojuelas, dulce sobre dulce.&lt;br /&gt;- Gracias…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ensaladera echó una yema de huevo que batió; añadió mostaza francesa y unas gotas de limón, removió, salpimentó, y empezó a ligar con un chorrito de aceite.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;- Comprobaremos la fragancia en breve –dijo mientras introducía una cucharilla en la mezcla y la probaba.&lt;br /&gt;- El efecto estimulante lo he sentido durante el masaje...&lt;br /&gt;- Me alegra mucho, esa era la intención principal –añadió a la mezcla cuatrocientos gramos de solomillo picado, las chalotas y un chorrito de cognac. Mezcló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Durante el baño, ambientado con tres velones rojos y el arpa de Zabaleta, llevó sus manos dibujando círculos sobre mi piel hasta el último confín de mi anatomía, sin sobrepasar la línea del abismo y regresando, sobre sus círculos, a tierra firme.  Variaba el ritmo y la presión, se hubiera dicho que pintaba.  Cada vez que sus dedos llegaban al límite, la tentación de saltar que yo sentía era mayor, pero las instrucciones previas al baño me lo impedían: debía dejarme hacer, era el único requisito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanzó dos platos trincheros, y sobre uno de ellos empezó a servir cucharadas de la carne, que iba disponiendo para formar un filete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sirvió el segundo plato, espolvoreó con el perejil y las alcaparras, y se quitó el delantal, bajo el cual llevaba enrollada y anudada a la cintura una toalla. Imaginé que los preparativos no le dejaron tiempo para vestirse, o sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi plato encontré un pene erecto con sus anejos. Sonreí, claro, por la simpática sorpresa, y enseguida dirigí la mirada a su plato, en el cual reposaban un par de perfectas tetas de carne picada.  En ambos, perejil y alcaparras estratégicamente colocados.  Le miré, y me sentí como esos perros pequeños que salen a pasear al parque y que, ante el requerimiento del amo, le miran con la cabeza ladeada preguntando: ¿Y ahora qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que disfrutes de la comida.  Espero que te guste – me dijo, mientras alzaba su copa de nuevo para beber un sorbo.  Al abrir la servilleta se le cayó, y desapareció del horizonte de la mesa para recuperarla.   Yo esperaba a que reapareciera para comenzar a comer, y observaba divertida mi steak tartar. La luz era suave, la música a juego.  Seguía sin asomar la cabeza cuando sentí sus dedos en ambas rodillas, que las abría, con el cuidado con que se abre un manuscrito de abadía.&lt;br /&gt;Sentí su cabello avanzar entre mis piernas y, en su punto de encuentro, su tibio aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Comamos.  Si paras tú, paro yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carne fresca y macerada, con matices agrios y sabor salado.  Con mucho placer, nos lo comimos todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-7145847206041602796?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/7145847206041602796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/08/13-steak-tartar.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7145847206041602796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7145847206041602796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/08/13-steak-tartar.html' title='# 13. Steak Tartar.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TFqu0s1ZJWI/AAAAAAAAALo/tTvpxsR7sKI/s72-c/steak+tartar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-569721496485628719</id><published>2010-07-29T14:38:00.004+02:00</published><updated>2010-07-29T14:52:15.204+02:00</updated><title type='text'># 12. Anita y las olas.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TFF4CGzLjvI/AAAAAAAAALg/LQuTvylvC1g/s1600/anita.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TFF4CGzLjvI/AAAAAAAAALg/LQuTvylvC1g/s400/anita.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5499308597576437490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anita, mujer templada a golpe de forja. Con alforjas llenas con el sudor de su frente, se encontró frente a frente con el amor más natural y básico. Un músico nostálgico con muchos acordes todavía por afinar. Ella, vecina del mar; él, ciudadano de ninguna ciudad.  Por impulso y con invitación, Anita visitó a su amor con alegría, varias veces, sin prisa ni urgencia, y para su decepción, su vehemencia más que arrullar arrolló al artista ya de por sí atropellado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La distancia era inevitable, el silencio era innecesario.  De tener una comunicación a diario, a detener una comunicación de a diario.  El músico no emitía más que alguna nota cada tres días, todas ellas frías.  Anita temía que su amor confundiera la entrega que sentía por una exigencia que no existía. Él decía de ella que era una mariposa temprana: fresca y llena de vida; de sí mismo que era un bicho maltrecho, buscando la forma de volver a caminar derecho.  Sin ser necesario escucharlo, Anita entendió que su chico, todavía inestable, no osaba acercarse más por temor a que ella fuera otro elemento a añadir a su desorden vital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No sé qué hacer. Lo pienso cada noche, cuando ya no hay visitas, ni papeles, ni reuniones, ni teléfono.  Salgo al balcón y hablo con las olas, les digo lo que me gustaría decirle a él. –me confesó Anita un anochecer que compartíamos delante de dos Martini rojos&lt;br /&gt;- Pues no sé a qué aguardas para hablarlo con él –me aventuré a decir sin que me pidiera mi opinión.&lt;br /&gt;- Uy, no sabría por dónde empezar, ni qué decir, ni cómo hacerlo…&lt;br /&gt;- Hazlo, simplemente.  Cuéntale lo que hablas con las olas. –me terminé despachando así.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;“Lo dicho, mal bicho...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche, tras apagarse la última voz, agradecida por el regalo del silencio poco frecuente, reparo, de repente, en un sonido familiar.  No era otro que el mar, de nuevo con un rugido feroz, constante, insistente, un derroche.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;- ¡Anita....! - escucho -&lt;br /&gt;- ¿Quien es? pregunto, y pienso: A estas horas no espero visita…&lt;br /&gt;- Pues ya ves: somos nosotras, las olas.&lt;br /&gt;- ¡Vaya...! ¿A qué viene este escándalo? ¿Queréis romper la playa?&lt;br /&gt;- ¡Calla, mujer, calla! ¡De alguna manera había que llamar tu atención!&lt;br /&gt;- Ya la tenéis ¿Qué se os ofrece?&lt;br /&gt;- Acercarte tu amor…&lt;br /&gt;- Agradezco la intención, pero dudo que suceda, tiene miedos, tiene dudas…&lt;br /&gt;- ¡Nos las hemos visto más duras!  Es sencillo, a ver qué te parece.  Podrías decirle a tu amigo el músico que somos excelente público, a la vez que una inagotable fuente inspiradora.  Que se haga un pequeño viaje, y nos mire de frente, como tú ahora.  Si quisieras ser la transmisora, si nos hace caso, si le apetece... podrías hacer las veces de anfitriona.&lt;br /&gt;-  No sé, ¿Y si no funciona?&lt;br /&gt;- ¡Mira que eres llorona!... ¡Hazte y haznos el favor!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;     (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí estoy para informarte,&lt;br /&gt;que dicen éstas, que cuando yo voy&lt;br /&gt;ellas vuelven, varias veces, de muy lejos,&lt;br /&gt;que le eche narices,&lt;br /&gt;que no te eche los tejos,&lt;br /&gt;que sólo te pida que traigas tu arte,&lt;br /&gt;que aquí tenemos&lt;br /&gt;los aparejos que precises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besos de salitre y espuma."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-569721496485628719?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/569721496485628719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/07/12-anita-y-las-olas.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/569721496485628719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/569721496485628719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/07/12-anita-y-las-olas.html' title='# 12. Anita y las olas.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TFF4CGzLjvI/AAAAAAAAALg/LQuTvylvC1g/s72-c/anita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-7144817882128282258</id><published>2010-06-25T02:13:00.008+02:00</published><updated>2011-02-20T00:54:44.477+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='beso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'># 11. Ahora, de verdad.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.hoyartehoy.com.ar/wp-content/uploads/2007/08/gustav-klimt-1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 399px;" src="http://www.hoyartehoy.com.ar/wp-content/uploads/2007/08/gustav-klimt-1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Der kuss" Gustav Klimt.&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" width="200" height="180" src="http://www.youtube.com/embed/6Ai2Qm3BekA" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez detuvieron el ascensor de servicio de un edificio de oficinas, un lunes a primera hora.  Fueron necesarias varias pulsaciones para no interrumpir el pulso de sus venas, el compás de sus fluidos en vaivén acompasado. Una cosa llevó a la otra.  Invadieron un gabinete dental de un centro de salud en una hora sin servicio, con sonrisas que nunca el alginato pudo reproducir, ni las fresas interferir entre los dientes que mordían los labios que se les ofrecían, sin ceder una gota de saliva a otro succionador que no fuera la boca amante, ávida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían sucumbido entre dos coches estacionados en un parking de seis plantas. Poco importaba que fuera el momento de cierre de comercios, que los conductores caminantes transitaran de un lado a otro en retirada apresurada.  Su deseo rebotaba en paredes tiznadas, sus suspiros sorteaban columnas marcadas para escapar por respiraderos que les ahogaban.  Sólo sus movimientos eran cautelosos, reducidos a la menor expresión, llevados a la mayor proximidad y miramiento. En sus más nocturnas locuras vibraron, tras un altavoz, en una oscura discoteca de polígono.  Como equilibristas con los vasos sin apurar, apuraron la noche confundiendo las palpitaciones propias con las de los ritmos más penetrantes, canciones que vestirían para siempre su recuerdo, fondo de armario de sus usos musicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También miraron de frente al sol, sobre dunas de una cálida cala de Cádiz. Entre médanos que albergaban ramajes dispersos concentraron su temperatura y dibujaron, tras los matorrales, siluetas difusas de un encuentro desesperado, atenazado por la premura cada vez mayor. A veces la espera dolía.  Les dolía a ambos y, sin embargo, no lo decían.  No era miedo a confesar amor, era auténtico terror a no llegar, a perderse como arena entre los dedos, el uno al otro.  Y esperaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se enredaron anudados sobre tapices de miles de nudos, envueltos en aromas de cominos y menta, abrazados por los cantos que se precipitaban desde minaretes que miraban al cielo, derramados por el suelo.  Surtían cada encuentro con provisiones para todos los sentidos, hasta tanto pudieran vivir de ello, hasta que la necesidad última lo hiciera todo inútil y fuera preciso el paso definitivo, final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enloquecieron en el barco que les llevaba de regreso a Cancún, desde Isla Mujeres, entre cazuelas y sartenes.  El jolgorio que los caldos mayas provocaban en los turistas, la banda que hacía que aquellos malditos bailaran y bebieran, la atmósfera húmeda y vespertina, hacían de la cocina un lugar poco interesante para visitar.  Y en la bodega del bote deshojaron un par de margaritas, desfloraron un par de brotes y dijeron “te quiero”.  Bebieron la mieles de la deseada declaración en un bateau mouche bajo luces y sombras y los puentes del Sena, acariciando su pasión por separado a vista del rosetón de “Notre Damme”, y nuestra dama pidió más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él aún propuso una excursión menor, una salida a pescar al río.  Entre cañas y barro se amaron, con un hilo invisible sosteniendo lo que ya era difícil de mantener así.  Como los cantos rodados de las riberas antaño cubiertas por el cauce, ese amor quedaba expuesto, desprotegido. En un último viaje clausuraron un vagón de tren para servirse del mismo a lo largo y a lo ancho, en marcha, un buen trecho… Cuando todo concluyó, ella buscó el aire de las ventanillas que no podía abrir. Él descubrió que era mucha la distancia, y que no estaba dispuesto a perder ni un día, ni un solo minuto más en acercarse a ella definitivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcó tranquilo el número de teléfono.&lt;br /&gt;- Hola de nuevo. Soy yo. Quería decirte que… es preciso que nos veamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo unos instantes de silencio.&lt;br /&gt;- ¿Cariño?&lt;br /&gt;- Sí, sí… estoy aquí; sólo que…¿Así, de repente?&lt;br /&gt;- Necesito verte, no deseo otra cosa más, no puedo esperar, necesito verte.&lt;br /&gt;- Me pillas un poco de sorpresa, pero me parece bien. Oh, lo cierto es que, ¡Dios mío, yo también lo necesito más que nada!&lt;br /&gt;- Te espero en la salida del metro de la plaza Castilla. En una hora ¿va bien?&lt;br /&gt;- ¿Una hora?&lt;br /&gt;- Por favor…&lt;br /&gt;- Está bien, y ¿cómo...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él la interrumpió:&lt;br /&gt;- Tengo unas flores para ti.&lt;br /&gt;Escuchó la sonrisa, la exhalación de alivio de la mujer.&lt;br /&gt;- En una hora, pues.&lt;br /&gt;- Hasta dentro de una hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las líneas 9 y 10 se cruzaban allí.  Podrían ir caminando a cualquier lugar, dando un paseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer subía las escaleras meditativa, aturdida, cabizbaja.  Levantó la mirada con dificultad, hacia lo alto de la escalinata. Él esperaba, efectivamente, con un ramo de margaritas, apoyado al final de la barandilla.  Encontraron la mirada al instante.  Sonrieron.  Ella se detuvo frente a su amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres tal y como te imaginaba.&lt;br /&gt;- Tú eres mucho más bonita de lo que pensé. ¡Ven!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le cogió de la mano y se apartaron de la boca del metro. Caminaron unos pasos y detuvieron la marcha.  Se abrazaron, fácilmente, como si fuera un reencuentro. Intercambiaron regalos: él, las flores; ella, un beso.  El primero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-7144817882128282258?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/7144817882128282258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/06/11-ahora-de-verdad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7144817882128282258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7144817882128282258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/06/11-ahora-de-verdad.html' title='# 11. Ahora, de verdad.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/6Ai2Qm3BekA/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-1044168347558436572</id><published>2010-06-17T09:06:00.003+02:00</published><updated>2010-06-17T09:47:29.236+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='querer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='beso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='francés'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amar'/><title type='text'># 10. Traducción.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://cms7.blogia.com/blogs/v/vi/viv/viveydv/upload/20070402090442-el-beso-de-robert-doisneau.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 357px;" src="http://cms7.blogia.com/blogs/v/vi/viv/viveydv/upload/20070402090442-el-beso-de-robert-doisneau.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"Le baiser de l'Hotel de Ville" Robert Doisneau.&lt;br /&gt;              (1950... après la Libération)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPc%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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 &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De: bmendez@manag-ing.es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Para: jpujadas@manag-ing.es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Asunto: Te quiero, traducciones y chovinismo.&lt;br /&gt;Fecha: Thu, 3 Dec 2009 16:49:54&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Pues llevas razón.  No tanto así porque la exaltación desmesurada sea para todo recomendable, pero es cierto que mayor valor tiene la pasión que la tibieza, más si es en defensa de lo amado.&lt;br /&gt;Estaba esta tarde traduciendo el expediente de los pantalanes.  He consultado la conjugación del verbo &lt;i style=""&gt;vouloir&lt;/i&gt;, &lt;i style=""&gt;querer&lt;/i&gt; para nosotros.  Me fijo por primera vez en el apartado de la página que define el verbo.  Me encuentro lo que sigue:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;1º Tener ganas de&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;2º Tener una intención, un deseo de que algo se realice.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;3º Desear poseer, interesarse por.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;4º Pretender &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y me digo: “Pues sí, en la lengua de Molière, yo a este hombre le quiero, pero mucho”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pienso en lo conveniente que es el buen uso de la lengua, para la comunicación y para el placer.  Y pienso en el chovinismo francés, en la riqueza del francés, en la capacidad expresiva de su lengua, y de la mía, española.  Pienso que te quiero: Je t'en veux.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Berta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ecxecxecxmsonormal" style=""&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De: jpujadas@manag-ing.es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Para: bmendez@manag-ing.es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Asunto: RE: Te quiero, traducciones y chovinismo.&lt;br /&gt;Fecha: Thu, 3 Dec 2009 17:15:49&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me has sorprendido; quizá no.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Por mi parte diré que:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;1º Tengo ganas de ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;2º Tengo la intención y el deseo de poseerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;3º Me interesas mucho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;4º Pretendo que esto llegue a buen fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la necesidad de estar contigo, tocar con mi aliento tu oído, conocer nuestra reacción al reconocernos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Te quiero, te espero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Joan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No esperó mucho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-1044168347558436572?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/1044168347558436572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/06/10-traduccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/1044168347558436572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/1044168347558436572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/06/10-traduccion.html' title='# 10. Traducción.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-7663523916851996405</id><published>2010-06-07T00:30:00.008+02:00</published><updated>2010-11-09T01:22:50.747+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='beso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amante'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='piel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='boca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gozar'/><title type='text'># 9. Conversación de sauna.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPc%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt; 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Obra de Gustav Klimt." title="&amp;quot;Danae&amp;quot;. Obra de Gustav Klimt." width="401" height="384" /&gt;                 	&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;                     &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;" class="epigrafe"&gt;                         "Danae" de Gustav Klimt.                     &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;AGUA.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Entre vapores mentolados entró una silueta de mujer con una toalla en la mano. Invadiendo en parte mi territorio, extendió el paño como &lt;st1:personname productid="la Magdalena" st="on"&gt;la Magdalena&lt;/st1:personname&gt; en el lavatorio, y se sentó a mi lado.  Al quitarse el gorro de baño cayó una melena que alcanzaba su cintura, y en medio de una nube de alta temperatura, tuve la ensoñación de estar junto a una sirena.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Bajo el banco, de repente, un soplo de aire caliente le hizo levantar los pies y subirlos de nivel, rozando con su pierna la mía. A pesar del vapor a granel y de una escasa luz de linterna que impedía ver a un metro al frente, la cercanía hacía evidentes las formas de aquella criatura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Para mi sorpresa y contento, el cielo quiso que viniera a cuento ilustrar mi fantasía.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;De la nada sacó un guante que con suave movimiento asía, recorriendo su piel. El silencio permitía escuchar su aliento: sobre hojuelas, miel.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con una mano el cuello, el pecho, las piernas; con la alterna el vientre, el lado derecho…&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y yo hipnotizado, viviendo el ideal de la caverna de Platón, con la mirada de bobalicón, fiel a cada trecho.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;... TOCADOS...&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No miento si digo que tuve que cambiar de posición con urgencia, por no caber más elección. Al tiempo que sentía la mayor turgencia, a mí mismo me decía:”Quien evita la ocasión, evita el peligro, pero cuando la ocasión invita, tonto serás si no pasas a la acción”&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- ¿Puedo ayudarte con la espalda? –me escuché susurrarle.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se giró, me miró dulce, sonriente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Creo que a partir de ahí, a nuestro alrededor desapareció la gente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Claro. Hazlo despacio, pero firme.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;“¡¿Qué despacio?! ¡¿Qué firme?!” –me dije- “Firmo por reservar este espacio los próximos tres años”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;No podría asegurar si era real o lo imaginaba, pero juro que escuchaba la ambientación que se me ocurre que tendrían las termas de Caracalla.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Un run-run de conversaciones ajenas murmuradas, con un fondo de música de arpa lejana.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En el centro de la elevación de una carpa romana, proseguía la frotación de la espalda soberana. Y quien dice espalda, dice más, que no es digno de espada el soldado que no sabe avanzar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Algo me preguntó, algo le contesté. ¿Que qué? ¡¿Cómo lo voy a saber?! La excusa eran palabras, el fin era su piel, rozar con mis labios su hombro ¿Cómo podría hacer dos cosas a la vez? Dejemos eso para sabios. La cuestión es que, sin salir de mi asombro, por activa y por pasiva, conjugaba el verbo gozar dejando que mi mano intrusa llegara más allá.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Detente” –pensé-, “quizá sea lo que más convenga para asegurar la continuación de la contienda deportivamente”&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- ¿Está bien así?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Sí, perfectamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- ¿Sigo entonces?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Por favor…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;... HUNDIDOS.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Lejos de confundirme, la humedad del ambiente me alentaba, y sin cejar en la avanzada y apartando la cabellera, puse mi boca en su nuca, atenta mi mano caballera en no dejar terreno sin explorar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- ¿Quieres que siga?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- No lo dejes, te lo ruego, queda poco.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Poco, poco… y con un fragor atenuado envuelto en el vapor, la sirena se revolvió en convulsión contenida, a la vez que mi victoria acallada recorría mi interior, y corría al exterior. Con sonrisa agradecida nos besamos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Un beso de despedida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-7663523916851996405?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/7663523916851996405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/06/9-conversacion-de-sauna.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7663523916851996405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7663523916851996405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/06/9-conversacion-de-sauna.html' title='# 9. Conversación de sauna.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-9166963919850659990</id><published>2010-05-31T05:04:00.011+02:00</published><updated>2010-11-09T01:04:23.634+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prostitución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soledad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fiesta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soltería'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='restaurante'/><title type='text'># 8. Notario, "El Nota".</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TAMoEOW5MJI/AAAAAAAAALY/8-YTaGywU9o/s1600/notarioblog.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 266px;" src="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TAMoEOW5MJI/AAAAAAAAALY/8-YTaGywU9o/s400/notarioblog.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477265624851361938" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPc%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;“El Nota DO”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Dispar dignatario. Dicta documentos, domina el ordenamiento.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Despacha a diario, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;diligencia donaciones herencias y transmisiones. Detecta y delata dolos, erratas y deficiencias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Devoto de damas, disoluto depredador de dormitorio, despliega diversión y devora, sobre la cama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Discierne entre detractores y defensores, desenfadado y sin distingos discute y departe con el debido respeto. Adolece de secretos; Diestro en duelos por duplicado, defiende su decencia, y data y dota de los decretos adecuados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;“El Nota RE”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Regresa religiosamente a restaurantes de renombre, se recrea y se relame. Rechaza imitaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Reúne a su alrededor reputados representantes y sonríe al respetable que lleva a remolque. Elocuente, recita a Descartes y renglón seguido a Sartre sin resultar pedante. Ríe. Si le requieren, responde sin respirar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;En su reino recogido se refugia en el remanso de la lectura. Si en raro arrebato precisa de rescate, ranzón hay bastante para remunerar a una reina que redima al rey, rengo del afecto de un romance. (Ruego se relea sin retintín)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;“El Nota MI”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;, me conmigo… conjuga como nadie el verbo ombligo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;“El Nota FA”.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Famoso forastero, funcionario fulgurante, fastidio del fafarachero, flecha fulminante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Afable en familia, frescales. Fuera… flota, fluye y fabula sin fisuras, con modales.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hila fino en fondo y forma.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Falso fantasma, fetiche fidedigno.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Forja fortuna y figura.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fiel fermento de la fiesta, la fauna le firma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Su fruta preferida es lo femenino.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se sirve frío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;“El Nota SOL”.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Soltero solvente, solícito y salaz. Con soltura selecciona en solfa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Suele salir solo a pasear a solaz, sobresaliendo su silueta de solemne soldado silente frente al sol de poniente. Nada le puede soliviantar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;“El Nota LA”.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Laberinto de lengua lacónica. Monolito liberal. Lumbrera y legal de lunes a lunes, eligió la luna de levante para morar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;“El Nota SI”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Sí, no. El nota no.  No para mí.  Doy fe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-9166963919850659990?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/9166963919850659990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/notario-el-nota.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/9166963919850659990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/9166963919850659990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/notario-el-nota.html' title='# 8. Notario, &quot;El Nota&quot;.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/TAMoEOW5MJI/AAAAAAAAALY/8-YTaGywU9o/s72-c/notarioblog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-6014651518762265018</id><published>2010-05-24T02:38:00.004+02:00</published><updated>2010-05-24T02:51:16.470+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saliva'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fiesta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='postre'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gozar'/><title type='text'># 7. Fundido de chocolate sobre lecho de leche de azahar y otras delicadezas.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S_nMOUiO5fI/AAAAAAAAALQ/1kzSGBRDwuk/s1600/fundido+blog.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 334px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S_nMOUiO5fI/AAAAAAAAALQ/1kzSGBRDwuk/s400/fundido+blog.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474631368448075250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; He conocido el deleite gastronómico, manjar con acento francés, aderezado con esencias de origen camerunés.  He de confesar, sin desmerecer la sustancia de un buen cocido ni la limpia frescura del gazpacho, que rara vez he degustado con tanto placer un banquete ergonómico a su largo y a su ancho.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Puré de marron glacé forrado en lámina de paté de foie, salpicado de sal maldom.  Una boca engalanada de tal bocado para abrir apetito, para despertar el paladar, garantizo que procura un resorte que poco a poquito hace sentir una emulsión salivada, tanto como pueda una salivar, que facilita la ingesta de esta fiesta hasta el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aclaro para las aficionadas, que lo que tiene cada pase de especial se aprecia dándole un tratamiento individual.  No es que vaya una a atragantarse por simultanear, pero no es el caso precipitar aquello que dedicándose pase a pase por separado hace de todo bocado un encuentro en la tercera fase. Cada plato, en sucesión ordinal, convierte la degustación en un viaje con paisajes de la más variada procedencia y diversa composición, por los que recomiendo un paseo sin prisa que acompañe hasta el primer jardín de la creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aconsejo por ello, para gozar de este homenaje, desatar la conciencia.  Así degustar, por ejemplo, un fumet de origen boreal ligado con frutas caribeñas deshidratadas, que sirva para bañar una tostada con hebras de calamar. Un millón de evas volverían a pecar si tuvieran ante sí un ejemplar semejante que pudieran saborear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre un costillar tostado, que reproduce la ondulación de la arena bajo el mar, unas virutas de algas chinas retorcidas y crujientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Arrollados de jamón a la canela y, entre medias, flambeado (con aguardiente de fresas ácidas) de dos brevas de las más tempranas en racimo, pendientes, firmes, ajustada a la pulpa su piel tensa y arrugada, en baño de miel y leche fermentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Llegados a este punto del festín, no me permite mi osadía describir más detalle.  Cada uno es cada cual, y al fin imprime su gusto y su valía, por lo que doy licencia a esta mano mía para que en lugar de escribir, calle.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Para terminar –oh, là, là!- fundido de chocolate sobre lecho de leche de azahar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bon apetit!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-6014651518762265018?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/6014651518762265018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/7-fundido-de-chocolate-sobre-lecho-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6014651518762265018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6014651518762265018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/7-fundido-de-chocolate-sobre-lecho-de.html' title='# 7. Fundido de chocolate sobre lecho de leche de azahar y otras delicadezas.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S_nMOUiO5fI/AAAAAAAAALQ/1kzSGBRDwuk/s72-c/fundido+blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-6751453184767285321</id><published>2010-05-14T03:51:00.007+02:00</published><updated>2010-05-14T04:20:21.717+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='herida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plata'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gata'/><title type='text'># 6. Platense y yo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S-ytxTSk7XI/AAAAAAAAALI/n9MfiW7XVJ4/s1600/platero+copia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 266px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S-ytxTSk7XI/AAAAAAAAALI/n9MfiW7XVJ4/s400/platero+copia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5470938709851696498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPc%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“Que este libro sirva para poner aún más ternura en nuestra eterna relación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Te quiere, R.”&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 27pt;"&gt;Platense es mediano, velludo, suave; tan blando por fuera que se diría todo corazón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 27pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 27pt;"&gt;Lo dejo suelto y se va lejos, cruza el océano y llega a la casa de sus viejos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con sus viejos amigos, cuando eran nuevos, cuando eran niños.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo llamo dulcemente: “¿Cariño?”, y vuelve a mí despaciosamente, sin alma, sin brillo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 27pt;"&gt;Come cuanto le doy, pero extraña otros fuegos, aquellos que asan tira de asado, molleja y entraña. Para el matahambre sí hay pan duro; duro y seco por dentro, como una piedra. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Tiene acero, acero y luna de plata, al mismo tiempo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Nos dijimos "sí" en mi pequeña isla conocida.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Festejamos todo el día, por la noche no nos amamos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Dijo un “Sí quiero”, pero era un sí con pero.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En aquella isla caída del cielo andaba mi corazón, y estaba allí tan a gusto, que mi mejor deseo era no tener que abandonarla nunca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;                           &lt;/span&gt;En el diario de una oficinista recién casada aparecía un desierto en la planicie de los tilos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“Donde quiera que haya niños –dice el poeta que dice Novalis- , existe una edad de oro”. Oro parece, plata no es, sólo mala pata.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Plata sin niños, sin amor verdadero; un "sí quiero" con buenas intenciones, con propósito de enmienda en el desierto de los tilos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La firmante recomienda que un sí lo sea sólo si lo es, que no sea un asidero de un náufrago huérfano de abrigo o de sostén.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt; &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.fcaglp.unlp.edu.ar/mapa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 426px; height: 429px;" src="http://www.fcaglp.unlp.edu.ar/mapa.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPc%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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&lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.9pt 70.9pt 70.9pt 70.9pt; 	mso-header-margin:35.45pt; 	mso-footer-margin:35.45pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 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                    &lt;/span&gt;Cerca ya de mi séptima vida, muy lejos del séptimo cielo, encontré la puerta de salida y donde antes dije sí, dije no: No quiero (D.m).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;         Con mi admiración y respeto a Juan Ramón Jiménez.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-6751453184767285321?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/6751453184767285321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/6-platense-y-yo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6751453184767285321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6751453184767285321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/6-platense-y-yo.html' title='# 6. Platense y yo.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S-ytxTSk7XI/AAAAAAAAALI/n9MfiW7XVJ4/s72-c/platero+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-7650670644530187593</id><published>2010-05-07T10:56:00.009+02:00</published><updated>2010-05-24T03:02:31.651+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='postre'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mensaje'/><title type='text'># 5. Abogado.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S-Pc-GvkKwI/AAAAAAAAALA/bn9Nmk2ez6k/s1600/blog-abogado.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S-Pc-GvkKwI/AAAAAAAAALA/bn9Nmk2ez6k/s400/blog-abogado.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468457332078029570" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPc%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- "Me gustaría hacer el amor contigo de nuevo."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- ¡Rayos y centellas! ¿Quién demonios…? –se preguntó ella.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;6 de febrero.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Después de cruzar unos correos y unos mensajes comprendí que no era un Romeo, pero sí un singular personaje.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fijamos el primer encuentro en un chiringuito cerca del mar. Cava y ostras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;El abogado, despiadado, fue a muerte.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero tentó mal su suerte: no terció inspirado, y no pudo matar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Para la segunda ocasión me propuso una excursión a la arena de otra costa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;De nuevo una cena, esta vez en un restaurante de nostalgia setentera, otrora elegante, fue lo que ya no era. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La cocina, ni la última de la fila ni la primera de la lista: un bimenú para turistas, con marisco descamisado, entremeses, carne al punto y sufflé sobre helado.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;La gracia del lugar consistía en estar amenizado por el manido espectáculo flamenco, revista y show de magia, humor y equilibristas -incluido el ex marido de una princesa peregrina-.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Y haciendo caso omiso del elenco de artistas -danzaban las bailarinas-, conversábamos entusiasmados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Comentaba el abogado que había letrados, letreros y letrinas…&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La charla trajo risas, las risas distensión, y sonrisas de corazón.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Renovábamos las copas, seguía la función.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los aplausos del público hacían las veces de entreactos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo más plausible del reparto éramos nosotros dos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Entregado a mi escote, blandió el capote&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- ¿Cómo es tu ropa interior?, preguntó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- ¿Superior o inferior?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Me miró (a los ojos). Me reí, sonrió.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Te preguntas… ¿la quieres ver?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Ja, ja… Sí, claro; pero ¿Qué haces?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Con movimientos suaves, sin esfuerzo, abrí la hebilla de mis zapatos, deslicé los pantys hasta sacarlos, seguidos de las bragas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mi abogado -ya era mío- estiraba el pescuezo incrédulo y admirado, aflojaba su corbata, parecía que se ahogaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Pero mujer ¿qué haces?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Me las quito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- ¿Te las quitas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Extendiendo mi brazo al frente como olímpico abanderado, dejé caer sobre su plato el pendón preciado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Pues sí.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Toma: de postre, braguitas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Mientras yo recomponía mi vestuario deshecho, el hombre rescató del sufflé mis bragas, las alojó en su puño, y éste sobre su pecho.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Aplauso final, estruendo de vítores y bravos en la sala.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me serví de ello para ponerme en pie y con la mejor maña completar mi atuendo después de la singular hazaña; cambiar de acera, y sentarme a la vera del reliquiario.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Recogían el escenario, la música era de ambiente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La gente se levantaba en retiro y yo entreabría mis piernas, para que mi acompañante, después de exhalar un suspiro, llegase su mano entre ellas y palpase, con la media de red intermedia, la humedad de mi vulva animada.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mi abogado me envolvía con mirada embelesada, mientras sus dedos se deslizaban entre los labios que le ofrecía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- ¿Son us-te-des es-pa-ño-les? Preguntó un camarero.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Yes, we are!, contesté.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Pues es que estamos cerrando.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Cuando terminen, salgan por aquella puerta. –concluyó el mozo, ignorante de lo que ocurría delante de sus narices.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- Es que… -miró hacia mí mi compañero murmurando por lo bajini- estamos empezando, cuando cierren, nosotros estaremos…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- …¡comiendo perdices! –añadí- ¡Vamos, vamos!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Nos reímos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La noche empezaba y nosotros huimos a un lugar ya reservado.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Después de la mañana, nunca más, nada de nada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Hoy, dos de febrero, recibo este mensaje: "Me gustaría hacer el amor contigo de nuevo."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- ¿Y este? ¿Quién demonios…?. Respondo: “No en vano estimo que sería de utilidad conocer tu identidad; el estilo de tu mano peca de brevedad”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- “Mi identidad es lo de menos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo que cuenta verdaderamente es el pecado. Por cierto, “el postre estaba muy bueno” (le dije yo al camarero, asombrado él de mi sentencia mientras retiraba el postre intacto)”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;Le reconocí en el acto. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;- “El postre te ha sentenciado, pecado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me pregunto de qué agüero es un abogado que aparece cada febrero. Me alegra saludarte”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nunca fueron buenas estas segundas partes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Punto y… final.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-7650670644530187593?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/7650670644530187593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/5-abogado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7650670644530187593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/7650670644530187593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/05/5-abogado.html' title='# 5. Abogado.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S-Pc-GvkKwI/AAAAAAAAALA/bn9Nmk2ez6k/s72-c/blog-abogado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-8526297888477940663</id><published>2010-04-28T08:37:00.008+02:00</published><updated>2010-05-24T02:54:12.759+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='separación'/><title type='text'># 4. Bubina, la gallina.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S9fdkMJskXI/AAAAAAAAAJ4/Ynungdx5ZtE/s1600/bubina.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 266px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S9fdkMJskXI/AAAAAAAAAJ4/Ynungdx5ZtE/s400/bubina.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465080286644310386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"Bubina" Photo: Océano Marco.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde me ha venido a ver mi vecina.  Hace seis meses que se separó, y la cosa caldea todavía.  Ha llegado con la gallina bajo el brazo, su mascota y única compañía desde que se mudó, ya sola, a la casita de al lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vecina traía ganas de hablar, y sabiendo que el tema iba a ser el de siempre, he sugerido quedarnos en la porchada para disponer de todo el aire que necesitaran sus pulmones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha dejado a Bubina en el suelo, bajo un seto que crece alto y permite a la pollita pasear a su gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me ha vuelto a llamar (su “ex”, evidentemente), para preguntarme si pensaba o no contestarle al mensaje en el que me pide que le devuelva la cafetera y el sofá de piel.  Pero ¿Qué tiene ese tipo en la cabeza?  Él hizo la mudanza ¿No podría haberlo dicho entonces? Y lo del sofá, pues mira, tira que va, que era regalo de sus amigos; la cafetera también, pero ¿la cafetera? ¿Qué tiene ahora con la cafetera, si él no toma café? ¿Qué les pasa a los tíos con las dichosas cafeteras? Por mí se la puede meter por… el mismo sitio que el sofá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentadas en un banquito frente a la gallina, la mirábamos sin prestarle atención.  La he dejado hablar ¡líbreme Dios de interrumpirla! Yo me he limitado a asentir o negar con la cabeza, ya me cuidaré de intervenir.  Ha irrumpido como un Miura, y no es prudente despegar los labios hasta que desboque el aliento (o el desaliento).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Seis meses después me pide una cafetera… -ha dicho ya algo más calmada-  ¡Ah, pero no queda ahí la cosa! –añadió recobrando fuerzas súbitamente-: Me pregunta si tengo el teléfono del fontanero que nos instaló la lavadora, que me he llevado la agenda de teléfonos, que se quiere poner un lavavajillas… ¡Oh! ¡Eh! ¡Pélatela, chaval! ¡Búscate la vida! Y sobre todo pasa ya de mí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fíjate en Bubina, he dicho yo en mi turno.&lt;br /&gt;- ¿Qué? ¿Qué le pasa?&lt;br /&gt;- Mira lo que ha hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El bichito se había afanado, desde que sus patas tomaron contacto con el terruño, en apartar hojarasca y piedras sin miramientos, llenando el pasillo colindante de porquería; removió la tierra, picoteó a diestro y siniestro y, finalmente, salió del seto y plantó una mierda justo delante de mi puerta, para regresar a su lugar, y posarse tras varias sacudidas de su plumaje, como clueca preparada para verlas venir.  Nos miraba.  Parecía satisfecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oh… esta, también… ¿Qué se le va a hacer? ¡Es una gallina!: escarba, quita de en medio todo lo que le estorba, y se crea su rinconcito.  Mira, no se lo ha pensado, ha sido llegar y ponerse a lo suyo, pasando del mundo entero.  ¡Ay, lo siento! – terminó diciendo mi vecina cuando vio la cagada del animal en lugar tan estratégico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es tan tonta, la Bubina, ¿eh?, dije yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos nos reímos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, NO ES TAN TONTA UNA GALLINA, dijo mi vecina y, con esto, cerró el pico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-8526297888477940663?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/8526297888477940663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/04/4-bubina-la-gallina.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8526297888477940663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/8526297888477940663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/04/4-bubina-la-gallina.html' title='# 4. Bubina, la gallina.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S9fdkMJskXI/AAAAAAAAAJ4/Ynungdx5ZtE/s72-c/bubina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-4866609091103789253</id><published>2010-04-17T18:58:00.003+02:00</published><updated>2010-05-24T02:56:23.367+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amante'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saliva'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='piel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ventana'/><title type='text'># 3. Detrás de la ventana.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8nrGSHaZtI/AAAAAAAAAGI/tMqlUhLJJkM/s1600/Detr%C3%A1s+de+la+ventana+final.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 238px;" src="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8nrGSHaZtI/AAAAAAAAAGI/tMqlUhLJJkM/s400/Detr%C3%A1s+de+la+ventana+final.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461154516338108114" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una invasión bárbara, la mujer yacía sola sobre su cama deshecha. "Qué bonita es la pereza que se puede consumar..." pensaba, con la perspectiva de un día tranquilo y sin más revuelos que los que los pliegues de las sábanas, al moverse, despertaban en ella.  Olía el lecho a piel transpirada, transpiraba un aroma a deseo arrebatador y cumplido. El camastro tenía el tono de tez de quien ha velado desde el sol anterior, sin pausa, sin tregua: mate y delicado, vulnerable, falto de reflejos, perezoso al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá luego comería algo fresco.  Sí, algo fresco para restituir el agua de un cuerpo vacío de tanto entregar.  Mientras tanto, agradecía la tibieza del sol temprano que entraba por la ventana, la ventana por donde no podía salir de ella más que su mirada o su voz, ventana por la que no podía entrar más que el aire y la luz.  Y los gatos... que entran y salen, curiosos, y alguna paloma despistada, y algún gorrión confundido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8ntxg_l-OI/AAAAAAAAAGQ/-6GIbKeQ9Io/s1600/otra+ensalada.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 354px;" src="http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8ntxg_l-OI/AAAAAAAAAGQ/-6GIbKeQ9Io/s400/otra+ensalada.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461157458089474274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;"Ensalada" Avril-Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa ventana había golpeado su amante antes del ocaso pasado, con la desesperación de quien quiere evitar una catástrofe. En esos momentos, ella paseaba como el gato curioso, de una habitación a otra, sin tener destino ni propósito.  Casi sin respiración, a no ser que se pudiera llamar respiración a las exhalaciones accidentadas, interrumpidas por la ansiedad, entrecortadas por la rabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Ahí está! ¡Es él!”, pensó mientras corría hacia la ventana para abrir los portones de madera y descubrir al hombre, con una respiración no muy diferente a la de ella.  Venía corriendo.  Abrió y sólo se miraron, apenas cruzaron una sonrisa tenue de alivio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Puedo pasar?” preguntó él con el gesto, pasando su antebrazo por la frente, agarrando la reja con sus manos firmes, con la entereza de un reo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer no contestó.  Cerró los portones y fue hacia la puerta, que cerró tras de sí su amante.  Él traía un papel en la mano, una misiva encontrada bajo su puerta, entretenida nerviosamente entre sus manos durante unos minutos eternos, desde que terminó su lectura hasta que se calzó y salió en busca de la escritora.  Dejó la carta manoseada sobre la mesa, y dándole la mano a la mujer se dejó llevar por ella hasta el dormitorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el papel decía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta sería la noche perfecta para hacerle el amor a un hombre al que no le asustara la repercusión de mis huellas sobre su piel. Me siento enormemente sensual, activa, complaciente, sensible, potente, rabiosa, y necesitada de piel, sudor, saliva, gemidos, resoplos, blasfemias, quejidos y labios ávidos de mí.  Estoy llorando esa ausencia y ¿porqué no? disfrutando de la sensación de vértigo que me provoca, mientras lamo lágrimas sobre mis pezones y mis brazos en alto.  ¿Tuya?",&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-4866609091103789253?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/4866609091103789253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/04/detras-de-la-ventana.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/4866609091103789253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/4866609091103789253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/04/detras-de-la-ventana.html' title='# 3. Detrás de la ventana.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8nrGSHaZtI/AAAAAAAAAGI/tMqlUhLJJkM/s72-c/Detr%C3%A1s+de+la+ventana+final.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-6661683890246661459</id><published>2010-04-12T21:48:00.007+02:00</published><updated>2010-11-09T01:16:03.636+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soledad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='egoismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentimientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='separación'/><title type='text'># 2. Desde Rusia, sin amor.</title><content type='html'>Frente al portal, apoyado en un coche, esperaba un hombre.  Tiró su cigarrillo al suelo y lo apagó con la suela del zapato.  No la vio hasta que estuvo delante.&lt;br /&gt;- ¿Cómo estás?&lt;br /&gt;- ¡Qué sorpresa! -acertó a decir ella.&lt;br /&gt;Se abrazaron torpe y brevemente.&lt;br /&gt;- Así que… vives aquí… -preguntó.&lt;br /&gt;- ¿Subes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ivana tomó la delantera cruzando el recibidor, y mientras subía por la escalera de un tercero sin ascensor intentaba identificar aquel hombre, con el que vivió veinte años y tuvo dos hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verles, nadie hubiera dicho que tres años y cuatro mil kilómetros les habían separado.  Nadie hubiera pensado que el viaje del militar era inesperado y desconocido para su esposa; él no se había anunciado, con la idea oculta de descubrir si algo más retenía a la emigrante, aparte del trabajo con el que sustentaba a los suyos más próximos y lejanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se miraban de soslayo, con la rigidez de quien acostumbra a llevar abrigo hasta la nariz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Huele distinta, más delgada. Distinta, pero sigue guapa. Buena mujer” pensaba Yuri mientras veía, justo frente a sus ojos, las caderas de Ivana subiendo rítmicamente los escalones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8s_bhtKZDI/AAAAAAAAAGo/r0Ej2HzT7b0/s1600/Desde+Rusia+sin+Amor+final.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 181px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8s_bhtKZDI/AAAAAAAAAGo/r0Ej2HzT7b0/s400/Desde+Rusia+sin+Amor+final.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461528715253670962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi marido.  Es él, pero ya no es mi marido.  Esa barba… el  pelo rapado, está más fuerte.  No conozco esos zapatos, ni su ropa. No sé quién es”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Adelante, dijo Ivana, que abrió la puerta de dos vueltas de llave rápidas.&lt;br /&gt;- Este cuarto es el de las fotos que mandaste -observó él en lo que parecía una visita de reconocimiento.&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hablaban parcamente, con la fatiga de la tierra contraída y cuarteada por falta de un rayo de calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, consciente de lo que su esposo buscaba con la mirada, le mostró la casa.  El baño, acicalado por dos mujeres; el dormitorio de Olga, la compañera ucraniana, y el suyo, donde una cama de noventa estaba escoltada por una mesilla en la que había una foto de familia de dos niños, una de San Alejo y otra de Santa Alejandra, la zarina.  Un armario de madera con patas torneadas y lunas en ambas puertas y un perchero tan alto como el ruso, del que pendían bolsos y bolsas, completaban el mobiliario.  Toda una vida se recogía en los enseres que permitían ocho metros cuadrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio de su marido durante el recorrido le indicaba que aprobaba lo que veía.  Se alojaron entonces en la cocina.  Puso a calentar un modesto samovar, y se sentó frente al hombre que empezaba a reconocer, al otro lado de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8tADQz5_VI/AAAAAAAAAGw/gB2FRaEl1JY/s1600/Desde+Rusia+sin+Amor+II+final.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 353px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8tADQz5_VI/AAAAAAAAAGw/gB2FRaEl1JY/s400/Desde+Rusia+sin+Amor+II+final.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461529397913320786" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vienes conmigo de vuelta? -preguntó por fin el hombre.&lt;br /&gt;- Aquí tengo trabajo, y casa -dijo ella.&lt;br /&gt;- Los hijos están creciendo&lt;br /&gt;- Podríais venir aquí -insistía Ivana.&lt;br /&gt;- Sabes que no voy a dejar el ejército, ese es mi lugar.&lt;br /&gt;- El lugar de uno es el que le da el pan.  ¿Qué lugar es ese que no te ofrece más que un puñado de kopeks?  Aquí tu tiempo valdría diez veces más, como poco.&lt;br /&gt;- Eso ya está hablado -concluyó él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los pocos minutos que tardó en estar listo el té, Ivana aprovechó el silencio para tomar fuerzas y recordar que aquí el sargento no tenía autoridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya no duele, ahora te miro, y sé que ya no duele –dijo cargada de coraje-.  He esperado tiempo y he esperado cosas, y sólo he visto pasar el tiempo.  Me he esforzado para no olvidar, porque no había momento ni fuerzas para recordar: mucho trabajo.  Sólo en mis pensamientos no he sentido soledad.  No buscaba que ocurriera esto, deseaba algo bien distinto, pero miro tus ojos y veo que las cosas no han cambiado.  Tú lo ves también, hemos crecido y aprendido a la vez. No me arrepiento por sentir que ya no siento, aunque lo lamente.&lt;br /&gt;- Y eso ¿qué quiere decir?&lt;br /&gt;- Sigamos con la vida que hemos escogido, cada uno la suya.  No es egoísmo, quiero abrir puertas a nuestros hijos. Ese es mi sentimiento y ese es mi deseo.  Lo que sea que busquemos de ahora en adelante, no lo haremos juntos.&lt;br /&gt;- ¿Es tu última palabra?&lt;br /&gt;- Es la definitiva, eso ya está hablado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomaron el té.  El resto de la tarde transcurrió tranquila, y la conversación la ocuparon los hijos.&lt;br /&gt;Yuri se marchó antes de caer el sol. Al salir del portal, mientras encendía un cigarrillo, buscó la figura de su mujer en la ventana.  No la vió.  Sentada en la cocina, no notaba el cansancio de toda la semana, se sentía ligera: tenía la razón, no necesitaba que nadie se la diera.  Y ya no dolía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-6661683890246661459?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/6661683890246661459/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/04/desde-rusia-sin-amor_12.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6661683890246661459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/6661683890246661459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/04/desde-rusia-sin-amor_12.html' title='# 2. Desde Rusia, sin amor.'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8s_bhtKZDI/AAAAAAAAAGo/r0Ej2HzT7b0/s72-c/Desde+Rusia+sin+Amor+final.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6391285836179483862.post-5124757047386613803</id><published>2010-03-21T02:19:00.005+01:00</published><updated>2010-11-09T01:27:42.107+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pareja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soltería'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='príncipe azul'/><title type='text'># 1. SEISCIENTOS BESOS</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S6V0fhVv7BI/AAAAAAAAACI/ItErFVVy020/s1600-h/29blog.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S6V0fhVv7BI/AAAAAAAAACI/ItErFVVy020/s200/29blog.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5450891008876211218" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Seiscientos besos, de Ar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;ly Jo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;nes)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPc%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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 &lt;/span&gt;Me marcho de aquí", dijo para sí la joven nacarada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Un par de horas antes acudía al baile que había esperado durante meses, y al que no había sido invitada.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El anfitrión era un "pata negra", un muchacho con despacho y una madre deseando convertirse en suegra.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Uno de esos que para entrar no necesitaba enseñar la patita por debajo de la puerta, ni ochenta días para dar una vuelta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;- Soplaré, soplaré, y tu corazón derretiré - le escuchó decir a una moza de rizos dorados mientras bailaban muy agarrados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La joven observó durante un rato al rapaz que bailaba sin tregua. No había que ser muy lista ni tener la vista de un gato para ver, a siete leguas, que aunque más que bailar daba coces, estaba el cerdito en la pista rodeado de lobas feroces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Se fue al aseo y se encontró en el espejo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;-Si no me veo, no me creo... ¿Mi gozo en un mozo? - pensó.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Dónde vas, chiquilla?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Que no, que no, que aunque caiga un chaparrón, no soy una del montón, y no pierdo, sino que, gustosamente, cedo mi silla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pintó sus labios de rubí, ciñó de nuevo su turbante, y se imaginó frente al volante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;- Que sí, que sí, que me marcho de aquí -se repitió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Atravesó el salón decidida, la porchada y el jardín, resuelta a ser, por fin, la "prota" de su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;- No necesito seguir a un conejo, no necesito mil maravillas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El príncipe de este cuento, la verdad, me importa un pimiento. ¡Tanto aburguesamiento me apelmaza! No irán a parar aquí mis huesos porque juego con una baza: me voy donde me lleve mi calabaza.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hoy me esperan, al menos, seiscientos besos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6391285836179483862-5124757047386613803?l=evanavarropuchaes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/feeds/5124757047386613803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/03/seiscientos-besos_20.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5124757047386613803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6391285836179483862/posts/default/5124757047386613803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evanavarropuchaes.blogspot.com/2010/03/seiscientos-besos_20.html' title='# 1. SEISCIENTOS BESOS'/><author><name>Eva Navarro Puchaes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01906052475687787271</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S8te4niFPKI/AAAAAAAAAG4/Hee0QM93psk/S220/PERFIL.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/__kICtK7RCwA/S6V0fhVv7BI/AAAAAAAAACI/ItErFVVy020/s72-c/29blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
